¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
— che, baji.— el enano demonio movía sus manos repetidas veces, de un lado a otro para llamar mi atención.— dame de lo que fumas.
— cerra el orto.— dije mirándolo mal.— ¡deja de robarte mi comida!
— ¿qué te pasa hoy, baji? ¿chifuyu sigue sin darte bola?— sonrió malvadamente.
— no pongas esa sonrisa, das miedo, tora.— dijo con miedo mitsuya, asentí dándole la razón; literalmente tora parecía un loco psicópata.
— chúpala.— llevo una papa frita a su boca.
— che souta, ¿por qué no ayudas a baji con el rubio ese?— mire a mi amigo con esperanza.
— ¿por qué yo tengo que ayudar a el pollera este?— le pegue en la nuca.
— porque se supone que somos amigos.— sonreí.— además, tu hermanito es amigo de él.
— no me hables de ese estúpido.— soltó brusco.— tendría que haberlo ahorcado con el cordón umbilical.
— ¿no se llevan bien?
— más o menos, el trolo me agarró mi yogurt.— lo mire fastidiado.
— dale amigo, haceme la segunda en esto.
— ¿cómo me lo vas a pagar?
— hijo de puta.— saque mi billetera fastidiado.
— che, pero igual nos llevamos re mal con su grupito, no te van a querer ver ni en pintura.
— es verdad.— dijo dándole la razón mitsuya.— encima, vos sos el peor de todos, siempre andas buscando pelea con el gigante.
— yo no busco nada, que decís salame.— me miró mal.— el me busca a mi, y el que busca, encuentra.— kazutora se atragantó riéndose.
— ¿en qué año te quedaste, enfermito?, ni mi bisabuelo dice esos dichos de el año del pedo.
todos se empezaron a reír y a burlarse de mi, nada fuera de lo común.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
odio.
ese es mi sentimiento hacia las matemáticas, si podría revivir al que creo las ecuaciones, le metería 30 trompadas.
literalmente, son cosas que nunca voy a usar en mi vida, con la suma y la resta estoy joya.
— chifuyu, presta atención, no te voy a explicar nada después.
— amigo, no presté atención en ninguna de las anteriores clases, ¿de qué me sirve prestar atención a esta?, encima el profesor explica para la mierda, menos ganas de vivir que yo tiene.— solté hastiado.
— ¿quiere compartir algo con la clase, matsuno?— tragué duro.
— ¿lo dije muy fuerte?— pregunté en un susurro para draken.
— lo suficientemente fuerte para que te escuché el dolape.— la puta que me parió.
— no, nada profe, todo tranqui.— le di mi mejor sonrisa y me miró desconfiado.
— bueno, ¿le gustaría pasar a resolver este ejercicio?— viejo hijo de puta.
— sisi, como no profe.— le di una mirada rápida a mi compañero de asiento.
— profe, si gusta puedo pasar a hacerlo yo, estaba distrayendo a chifuyu, y no pudo prestar atención a la resolución de los ejercicios.— en este momento, en mi cabeza empezó a sonar “Friends Will Be Friends” de Queen.
— está bien, presté atención matsuno.— asentí repetidas veces, y le agredeci con mi mirada a draken.
solté un suspiro cuando salimos del infierno, dirigiendonos hacía la cafetería.
— te debo una.— dije abrazando a mi amigo.
— una grande diría yo.— sonreí maliciosamente, y le apunte con mis ojos mi entrepierna.
— atrevido que sos, y delante de todos pareces un angelito.— me reí.— actúas bien igual eh.
— es para que le hablen bien de mi a mi mamá, con vos actuó diferente porque se que no me vas a mandar al frente, ¿no?
— si algún día me pinta, le cuento todo.— le di un golpe en la panza.
cuando llegamos a la cafetería nuestros amigos ya habían apartado una mesa.
— ahora vuelvo, voy a comprar algo para comer, tengo una lija.
— cómprame algo, para compensar lo de hace un rato.— hijo de puta.
— bueno dale, guárdame lugar.— asintió y me di la vuelta para ir hacia la fila.
sentí que alguien choco conmigo, cerré los ojos para controlar las ganas de voltearle la cara de una trompada cuando ví quien era.
— uh que pasó lindo, ¿tus amigos te dejaron solito?— suspiré.
— ¿que te pensas? ¿que tengo cinco años? puedo estar solo cuando me pinte.
— ¿ah, sí?— sonrió y se acercó DEMASIADO a mi cara.— entonces, ¿podemos ir a un lugar donde estemos solos los dos?
— que carajos, deja de flashear.— lo empuje porque me tocaba comprar a mi, pero podía sentir su presencia atrás mío, poniendome nervioso.
apenas me dieron lo que quería, me di la vuelta para ir hacia mi mesa.
— ¿te podés correr? quiero irme.
— te dejo ir si me pasas tu número.— solté una risita.
pude rodearlo y dirigirme hacía mi mesa, sentí su mirada clavada en mi nuca mientras me iba.
perdón por actualizar dos días después, y por los posibles errores de ortografía ;(