3- Pareja

216 22 100
                                        

Amelia...- Mi padre se ve decepcionado.

¡No me casaré con el señor Bastidas! Yo... Yo quiero estudiar medicina.-

Mi padre se echó a reír.

Dejaré que vivas tu tonto cuento de hadas, busca a tu príncipe, pero es una estupidez que quieras estudiar.-

Lo miré, furioso.

Me sonrió.

Váyanse, tengo trabajo que hacer.-

Amelia me tomó del brazo, sonriéndome.

Salimos del despacho.

Gracias... Por lo menos no me casaré con alguien a quien no amo.-

Suspiré.

Acaricié su cabello.

¡Agh!.

Quiero cuidarla por siempre.

Ah... Mi pequeña y linda Amelia.- Amasé sus mejillas.

Ella se quejó.

Iré a mi habitación.- Hizo un puchero.

Deberías ir a buscar tu príncipe, no puedes vivir para siempre dentro de una torre.-

Ambos reímos.

"Te quiero" Leí en sus labios.

"Yo más" Le dije.

Para por fin dirigirme a mi habitación.

[•••]

¡AH!.- Me levanté, jadeando.

Carajo... Ese fue un mal sueño.

Horrible.

Marcos estaba allí.

Ensangrentado y en descomposición.

Fue traumante.

Empecé a llorar.

Diego entró a mi cuarto, con una vela en sus manos.

Estaba en pijama.

Joven amo... ¿Por qué gritó?.- Se escucha cansado.

Se acercó a mi, dejando la vela en mi mesita de noche.

Besó mi frente, para después abrazarme.

No preguntó nada.

No dijo nada.

Solo vino a abrazarme.

A consolarme.

Lloré en su hombro.

Temblando.

Todo está bien... Estoy contigo, tranquilo Roberto.- Acarició mi espalda.

Me aferré con más fuerza a su cuello.

Llegué al punto de subirme en su regazo.

Parezco un niño pequeño...

¿Ya estás mejor?.- Me preguntó, viéndome atento.

Asentí.

Diego limpió mis lágrimas.

¿Quieres que duerma contigo?.-

Lo medité.

Asentí.

El se rió.

Pareces un gatito.- Acarició mi cabello.

Pintando estrellas ; RobarcaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora