Capitulo 9: ¿Esteban buscándome?

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Esteban (POV)

Ayer cuando salí de la universidad, camine un poco haber si veía a Valentina, para poder hablar con ella. Me sentía muy mal por no haber conversado con ella, quizás pensara que fui un idiota o algo parecido, porque no me atreví a dirigirle la palabra o disculparme por lo que le había hecho en la cita. Pero no la logre ver y este fin de semana se me hará eterno y ni siquiera podre hablar con ella. Así que decido tomar un baño e irme a su apartamento, haber si la veía y poder conversar , para poder decirle que juro que la amo , porque toda las cosas que siento nunca las había sentido y quiero confesarle de mis ansiedades y de esta enfermedad que tanto me ha dañado la vida. Recojo las llaves de mi auto y me monto en el, comienzo a guiar rápidamente, subo el radio a todo volumen con la canción de Lana del rey '' Fucked my way up to the top'', esta canción me acuerda tanto a Valentina. Llego a su apartamento y solo había un auto color blanco estacionado. No había nadie afuera, así que comencé a tocar la bocina, de pronto sale una chica de color trigueño, pelo corto y muy bonito.

- Si buenas , estoy buscando a Valentina

La chica se sorprende y me dice:

- Ella no se encuentra, decidió irse esta mañana para casa de sus padres.

Me quede en silencio, mirando hacia al frente un poco avergonzado.

- ¿Eres Esteban cierto? Pregunta un poco confundida.

- Si lo soy. contesto en voz baja

- Valentina no está como ya te dije, pero puedes pasar, tenemos que hablar...

Confundido estaciono mi auto, no entendí porque esta chica me invito a hablar. ¿Valentina estará bien? Comienzo a morder mis uñas y a mover mis pies rápidamente. Ya Esteban tranquilo, respira. Bajo del auto y me dirijo hacia ella. Me extiende su mano y se presenta.

- Mucho gusto mi nombre es Verónica, soy la mejor amiga de Valentina.

- Esteban. Contesto tímidamente.

- Pasa - dice verónica invitándome hacia dentro del apartamento.

Entro despacio, todo estaba muy bien organizado. El apartamento tenía un olor muy relajante como a naturaleza, la sala era sencilla pero muy bonita con unos muebles color blanco y la decoración era un verde esperanza, en las paredes había cuadros con fotos de chicas y en ellas estaba Valentina.

- Toma asiento - dice Verónica

Me siento y bajo la cabeza.

- Oye Esteban se que tienes que estar un poco confundido, porque no me conoces. Pero la verdad es que necesitaba conocerte y hablar contigo.

- Está bien.

- Es de Valentina, ya sabes que no se hablan y tú no la trataste de la mejor manera en su primera cita. Ella está bastante confundida por todas las reacciones que tú has tomado.

- Lo sé, por eso vine a buscarla, para hablar, realmente ella me importa mucho Verónica. Pero mi vida es muy complicada...

- Yo no sé qué problemas tu tendrás, pero eso no son motivos para dejar a mi amiga a mitad de la noche sola después de haberla invitado a una cita o ignorarla como si ella fuera un pedazo de mierda.

Comienzo a respirar rápidamente, las ganas de llorar me estaban atormentando.

- Lo siento...

- Solo te invite a pasar para dejártelo muy claro, ayer en la tarde la escuche llorar y llorar, no sé qué le abras hecho, pero si tus intenciones son hacerla sufrir mejor aléjate por que juro que te puede ir muy mal.

- Basta de amenazarme Verónica, entiendo que puedes estar molesta, pero créeme como ya te dije mi vida no es nada fácil y estoy tratando de arreglar todo esto, lo prometo que tratare de dar lo mejor de mí.

Me levanto molesto y salgo del apartamento, Verona sale y me grita.

- El lunes, habla con ella y explícale lo que le tengas que decir, pero por favor no la hagas sufrir más.

- Así será tranquila...

Valentina (POV)

Este fin de semana paso sumamente rápido, la pase muy bien con mi familia, fuimos a nuestra casa del lago, la verdad despeje la mente bastante y gracias a dios no estuve pensando en el idiota de Esteban. Tenía todas mis cosas recogidas, para irme a mi apartamento. Me monto en el auto y mi móvil suena

- Hola

- Valentina, ¿Cuándo vienes? - dice un poco histérica Verónica.

- Ya voy arrancar ¿Te pasa algo?

- Tenemos que hablar, Esteban estuvo aquí buscándote.

Volvió ese cosquilleo en mi estomago y ganas de gritar como una niña salían de mi.

- ¡Que! ¿Esteban buscándome?

- Si, avanza a llegar.

Termino la llamada y casi voy comiéndome la carretera. Luego de una hora llego al apartamento. Baje mis cosas y acomode todo. De pronto Verónica sale con una sonrisa de oreja a oreja en su cara.

- Esteban estuvo aquí, buscándote.

- Si me lo dijiste ya, habla cuéntame más.

Ella ríe a carcajadas.

- Le dije que no estabas, también le dije un par de cositas y luego se fue.

- ¡No me jodas! , ¿Verónica que le dijiste?

- Pues más o menos como te encontrabas, ya sabes... pero créeme todo irá mejor ahora.

- Qué vergüenza... pero te amo.

Me le tiro encima y la comienzo abrazar.

- Vete a dormir para que sea mañana y puedas hablar con Esteban.

- Cierto, buenas noches y muchas gracias Verónica.

- Sabes que siempre estaré para ti.

Rio y me encierro en mi recamara, me tiro en la cama a dormir.

Amanecí perfectamente bien y más feliz que nunca, quizás hoy todo se arreglaba con Esteban. Tome un baño y de mi armario saque un traje de flores color negro con un abrigo tejido color blanco y coloque mis sandalias color negras. No tenía hambre así que me fui sin desayunar. Llegue a la universidad y comencé a bajar las escaleras para llegar al salón, pero de pronto veo a Esteban pero no estaba solo, estaba con Lourdes. Al parecer ella estaba jugando con sus manos, me dio muchos celos así que me quede espiando para haber que hacían. Veía a Esteba un poco tímido y quieto como si estuviera tenso, pero de pronto ella lo abrazo y el la abrazo para atrás. Veo como Lourdes pega sus labios a los de él y de la nada los dos comienzan a basarse. En sé momento me quede sin palabras, sin nada que decir, confundida, decepcionada. Todo lo bueno que pude pensar de Esteban se había roto en ese instante, yo a él lo creía como un chico con principios, que respetaba, que quería algo conmigo, solo que tenia algunos problemas o que era algo tímido. Pero me equivoque, hice un mundo con él en mi cabeza, cuando no podía pasar nada entre nosotros. Una lagrima baja por mi rostro, pero solo una. Porque juro que no sabía lo que sentía en ese momento, no era dolor, era más decepción por haber pensando que perdí algo que nunca fue mío. Retrocedí, subo las escaleras y tome otro atajo para llegar al salón, no quería que él me viera, no quería nada. Quizás el nunca fue el chico tímido que pensé, quizás lo único que quiso era parecerlo, para que yo como una tonta me lo creyera y no me le acercara o algo así. Odio haberme ilusionado tan de pronto.

Comienzo amarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora