- ¡No la recogí a un lado de la carretera!, es más complicado que eso -, Lauren sabía que conseguiría nada más que dolor por llevar a una completa extraña a su casa, especialmente una con cero capacitación en asistencia de salud en el hogar.
Espera hasta que él se diera cuenta de que ella tenía aún menos en las labores de limpieza.
- ¡Ah, ¿qué demonios... me importa una mierda si es Lizzie Borden, siempre y cuando salga de aquí! -, llevar a su padre a casa era tanto una cuestión de su salud como su cordura.
En tan sólo una semana desde su accidente, la pérdida de peso fue notable en la cara, cuello y pecho. Era importante no perder masa muscular, ya que su fuerza era lo que le permitía mantener su independencia.
- ¿Qué les tomó tanto tiempo?, ¿Por qué no puedo simplemente irme? -, él gruñó.
- ¡Sabes cómo estos lugares son acerca de las reglas!, ellos insisten en empujar a todo el mundo en una silla de ruedas -, ella esquivó una caja de pañuelos volando.
- ¡Listilla! -, su padre, recostado en la cama, ya estaba vestido con shorts de color caqui y una camisa blanca holgada, que Barbara había traído de casa, por debajo de su camisa estaba un soporte de hombro atado con velcro, y por fuera, una honda.
Sus únicos otros efectos personales era la ropa que llevaba puesta cuando se resbaló en la rampa en el salón de la Legión Americana, estaba bien afeitado, y sus cortos cabellos grises con la raya cuidadosamente, pero en el lado equivocado.
Ella no podía creer que él se había sentado quieto para que alguien hiciera eso, él ya había despotricado sobre las indignidades del baño, pero ahora que ella había visto su incisión quirúrgica, estaba claro por qué estaban teniendo cuidado de no dejar que hiciera demasiado.
- Tu fisioterapeuta se supone que debe reunirse con nosotros en la casa para realizar todos los ejercicios -,
- ¡Es un estúpido! ..., él me tiene enrollando toallas en la mano y girando el cuello de lado a lado, sigo diciéndole que mis manos y cuello están bien, todo lo que necesito es una forma de entrar y salir de la silla, y rodar yo solo. Dice que eso no está en sus órdenes -, Lauren revisó a través de las páginas de ejercicios sobre la mesilla de noche.
- ¡Supongo que debería llevarme todo esto a casa para que Camila pueda estudiarlos! -,
- ¡Entonces ¿cómo es esta Camila como persona?!, me imagino que tiene que ser linda o no la habrías recogido -, por su tono burlón, él estaba convencido de que había algo entre ellas dos, pero Lauren estaba segura de que cambiaría una vez que tuviera su primer vistazo de ella.
Él la conoce lo suficiente como para pensar que iría trás alguien tan inmadura e irresponsable, y con un tatuaje, nada menos, y entonces él le daría su infierno por traer a casa a alguien así para cuidar de él.
- Ella tiene veinticuatro años, pero sigue siendo básicamente una niña que está sin suerte, papá, sus padres se excedieron sobre la disciplina y se fue de casa hace unos años sin un verdadero plan -, ella compartió su idea acerca de que Camila consiguiera la certificación de la asistencia sanitaria en sus horas libres, - un poco de experiencia y responsabilidad en su haber podrían ser justo lo que necesita -,
- ¿Cómo sabes que no va a escapar con la plata? -,
- Bueno, en primer lugar, está el hecho de que no tenemos ninguna plata, pero honestamente, no me parece que sea una persona que haría eso -, lo que Lauren veía era una joven vulnerable, pero decirle a su padre eso le induciría a burlarse de ella sobre su favorito escenario imaginario cuando niña de rescatar damiselas en apuros.
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AL OESTE DE LA NADA - CAMREN
FanfictionCamila una chica cuya relación con su novio músico tal parece sea un estereotipo y Lauren Jauregui una chica cuya vida da un gran giro al encontrarse con Camila. Esta es la historia de K.G MAGREGOR, traducida por MARTHA LO 2017 y adaptada a #Camren...
