LIBRO I DE LA TRILOGÍA «CADENAS»
El padre de Willow está enfermo de cáncer y necesita dinero para la operación. Desde pequeña le enseñaron que la familia es una de las cosas más importantes que existen y es por eso que ayudadarlos en uno de los mome...
Por favor, ayúdenme votando y comentando. Escribo este libro porque desde hace mucho quería leer algo como esto, la principal lectora soy yo, pero si usted se animó a leer el libro y continúa con la lectura demuestre que le gusta. Desanima mucho esforzarse y no recibir un poco de apoyo.
Nada me deben pero aprendamos a apoyar al escritor cuando nos gusta lo que escribe. Dejemos atrás el síndrome de lector fantasma, por favor.
Hasta aquí mi charla, se despide esta escritora quejona deseándoles una buena lectura ❤️
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Willow
Morgan y yo somos amigas desde el jardín de niños. Al momento de decidir venir a vivir juntas a New York, nuestras familias pensaban que era una pésima idea ya que una cosa era verse algunos días y otra muy distinta convivir a diario. Mentiría si dijera que allá vivíamos mal. La cosa es que siempre tuvimos el apetito de más por lo que decidimos independizarnos de nuestros padres y conocer más allá de lo que ellos nos permitían. Al llegar, nos quedamos a vivir en el bloque de apartamentos del que se encarga de cuidar el señor Jorge.
Hasta ahora yo misma me sorprendo de lo bien que hemos funcionado. Si, Morgan no es la persona más compatible con la gente al ser tan extrovertida y querer vivir la vida como si no tendrá un mañana. Aunque no está equivocada, a las personas de hoy en día no le gusta ver un rostro tan feliz como el que ella tiene siempre.
Menos a los clientes mañaneros del café que entran como si el mundo entero le debiera y aun no le pagara. No es algo que moleste, en lo absoluto, tampoco me gustan los que vienen en hora de la tarde; básicamente se dedican a sonreír y las voces no se pueden diferenciar entre tanta algarabía.
El motivo es porque esa es la hora en la que los trabajadores tienen tiempo libre y aprovechan para tomarse un café, comer un pedazo de pastel de chocolate o beber un te frio.
La primera vez que llegue aquí me pregunte como soportaría tantas emociones diferentes todos los días. Lo bueno de mi trabajo nocturno es que es tres veces por semana y no tengo que aguantar a los borrachos que les encantan azotar culos para quedar bien frente a sus amigos. Lo digo porque ya me paso, por suerte tenia a Dereck-el seguridad del bar- se encargó rápidamente de la situación. Cuando llegue a casa llore toda la noche con mi mejor amiga acariciando mi cabello y diciéndome que todo estaría bien y que el sacrificio lo vale.
Con eso se ferrería al precio que tenía que pagar por los medicamentos de papá. Tampoco me puedo quejar mucho porque como pueden, los padres de Morgan ayudan a los míos y su madre lleva a Katty todas las mañanas a la secundaria. Morgan y yo hemos sido partes esenciales en la vida de cada una y nunca podre estar más agradecida de la amiga que el destino me mando.