Al llegar abajo busco a Bianca con la mirada pero no la veo por ningún lado, una mano toca mi hombro y me sobresalto.
–¿Has visto a Bianca?– me pregunta Luis.
–Me diste un buen susto, pensé que eras... – me callo cuando estaba apuntó de decir su nombre.
–Que era...
–Alexandro está aquí Luis.
–Tú chiqui guapo está aquí– grita y algunas personas nos voltean a ver.
–Luis cállate, mejor hay que buscar a Bianca.
–Sí eso– dice moviendo sus cejas de arriba abajo.
Caminamos por toda la casa y no la encontramos tratamos de llamarla pero no contesta.
Después de casi media hora nos manda un mensaje diciendo que estará ocupada un tiempo. Y con eso entendimos todo, ella debe de estar en una de esas habitaciones haciendo quien sabe que.
–Ven vamos a bailar– me dice Luis. –Te tengo que confesar algo– dice arrastrando un poco las palabras, ya está borracho.
–¿Qué cosa?
–Creo que me gustan los hombres– dice y bebe de su cerveza.
–¿Seguro?
–Creo que si, me bese con uno hace rato y me gusto– dice y se le escapa una risita como si fuera un niño pequeño diciendo su travesura.
–No me sorprende– le digo riendo también.
El iba a decir algo pero sentí una mano tomando mi antebrazo. No tenía que voltear para saber quién era.
–¿Qué haces? – le grito mientras me arrastra a la cocina.
–¿Qué haces tú bailando con él?– dice una vez que entramos a la cocina.
–Puedo bailar con quien yo quiera Alexandro.
–Entonces baila conmigo– propone mientras se acerca a mi. Retrocedo hasta que chocó con la barra.
–N-no– tartamudeo un poco y trago grueso.
–¿Nerviosa Morgan?
–Pa-para nada– por qué tartamudeo frente a él, me maldigo internamente.
–Yo creo que si– dice con una sonrisa en su rostro.
En ese momento mi corazón latía descontrolado y mi respiración ya no era normal, se acercó más a mi poniendo sus manos en la barras detrás de mi y sus antebrazos rozaba mi piel que no estaba cubierta, el contacto de su piel con la mía causó una corriente eléctrica por todo mi cuerpo.
–Te ves tan hermosa vestida así– dijo cerca de mí oído. Su voz era ronca y empezaba a hacer calor aquí.
–Gracias– es lo único que logro decir.
El se acerca más a mí rostro, específicamente a mi cuello y su aliento lo rosa, inhala profundo y sube hasta mi oreja otra vez.
–Y hueles tan bien– dice con esa voz que me resulta tan sexy.
No digo nada, pero mis piernas se sienten como gelatina. Esta cercanía me pone mal y no se por qué, el no me gusta ¿o si?.
Sube por mi mejilla hasta quedar frente a frente y yo levanto la vista para ver esos hermosos ojos grises. Se acerca mas y nuestras respiraciones se mezclan, ya no escucho la música ni a nadie, me pierdo en su mirada, pero entonces cuando el se acerca aún más un ruido hace que lo empuje de mi.
–Aquí estas– dice Luis entrando a la cocina y yo saco el aire que no sabía que está reteniendo.
–¿Y tu eres? – pregunta Alexandro.
–Mucho gusto, Luis su mejor amigo
–Hay que irnos– digo caminando a la puerta.
–De echo venía a decirte que si te pido un taxi, un chico me invitó a cenar– dice un poco apenado y se sonroja un poco.
–No te preocupes, ahorita salgo a tomar uno. Tu ve y diviértete, pero me cuentas como te fue.
–Gracias Ali eres la mejor, cuidate. Mañana te marco– dice dando un beso en la mejilla y saliendo.
–¿Te llevo?
–No es necesario, pero gracias.
–No te dejare irte sola, está bastante retirado tu apartamento.
–De acuerdo– digo finalmente porque es verdad, mi apartamento queda como a 30 minutos de aquí y a esta hora ya casi no debe de haber taxis.
El camino a mi apartamento fue tranquilo y en silencio, pero no uno incómodo. Ninguno dijo nada y solo se escuchaba la música de la radio.
A los 30 minutos llegamos a mi edificio y le agradecí por traerme.
–¿Podría pasar a tu baño?– pregunta cuando abro la puerta de su auto para salir.
–Sí– digo y los dos nos bajamos del auto.
Subimos y entramos a mi apartamento le indico donde está el baño y el pasa, me quito los zapatos que me están matando y voy a la cocina por un vaso de agua.
Sale del baño y se recarga del marco de la puerta de la cocina, me observa pero no dice nada, dejo el vaso en el fregadero.
Terminó de lavar el vaso y camino a la pequeña barra, pero siento una mano en mi brazo dandome la vuelta, no me deja reclamarle porque lo siguiente que hace me calla y me sorprende.
Me agarra de la cintura pegandome a él y me besa. Si así como lo leen Alexandro Clark me beso en mi cocina.
Su beso no fue lindo y tierno, fue demandante y agresivo como si lo hubiera querido y necesitado desde hace mucho, no tardó ni un segundo en responderle el beso, de la misma forma y siguiendo su ritmo, no se si es el alcohol o que pero también necesitaba esto.
El aprieta su agarre en mi cintura y un ligero gemido sale de mi boca, con agilidad me levanta y quedó sentada en la barra, sus manos suben a mi espalda y bajan provocando una corriente por mi espina dorsal. El beso se intensifica y lo pego más a mi enrrollando mis piernas en su cintura, sus manos siguen subiendo y bajando por mi espalda, mis manos van a su cabello y lo jalo ligeramente lo que provoca que salga un gruñido de su boca.
Tocan el timbre de mi apartamento y me hace sobresaltar y detenernos. Nuestra respiración está irregular y mi pulso descontrolado.
–Voy a ver quién es– digo bajando e de la barra y arreglandome un poco.
Abro la puerta y es la vecina de enfrente diciendo que iban a cortar la electricidad por que iba a componer unos cables o algo así entendí por qué realmente no le prestaba mucha atención, mis pensamientos estaban en lo que había ocurrido unos segundos antes.
Le agradezco y cierro la puerta. Al darme la vuelta lo veo plácidamente sentado en mi sofá, me acerco y me siento dejando una prudente distancia.
Si claro ahora quieres distancia y hace ratito quería otra cosa, me dice mi conciencia.
–Van a quitar la electricidad por que van a componer algo– digo jugando con mis manos en mi regazo.
–Entonces no funcionará el ascensor
–No
–Bajare por las escaleras entonces– dice poniéndose de pie.
Veo el reloj en la pared y son casi las 3 de la mañana, se que me arrepentiré pero ya es muy tarde para que se vaya y el edificio está completamente oscuro.
–Puedes quedarte– digo en un susurro, pero que el escucha.
–¿Me estás proponiendo quedarme a dormir contigo Morgan?– dice en un tono juguetón.
–Cállate, antes de que me arrepienta– digo poniéndome de pie.
–De acuerdo, acepto quedarme aquí esta noche– dice acercándose a mi.
Mi pulso vuelve a descontrolarse a medida que se acerca, ya a cortada la distancia se acerca a mi oído.
–No haré nada que tu no quieras bonita– dice y sus labios rosan el lóbulo de mi oreja haciéndome estremecer.
Será interesante esta noche, pienso para mi misma. Y el levanta mi mentón para verme a los ojos y sin dudarlo me besa de nuevo de la misma forma que hace unos minutos salvaje y demandante.
xxxxx
Holiiss aquí les traigo un capítulo más.
Espero les guste.
Tomen awita los amooo ❤️🦋
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Encuentros Afortunados [Completa✓]
RomanceQuien iba a pensar que por una malteada empezaría todo, pero por alguna razón sentía que había visto antes al culpable de la mancha en mi blusa. Y cuando te conocí y te deje entrar en mi corazón, lo destrozaste y aunque dices que no es lo que parec...
![Encuentros Afortunados [Completa✓]](https://img.wattpad.com/cover/282831320-64-k373286.jpg)