No me dejes

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No se como pude llegar a la puerta del hospital, estaba muy nerviosa, no podía pensar en otra cosa que no fuera el bienestar de Damiano.

-Marlena- me abrazaron- seguro que está bien- dijo Thomas

-No me puedo creer que haya pasado todo esto -contesté- ojalá fuera todo una broma

-Ahora tenemos que ser fuertes por él-Ethan me dio la mano y entramos. Nos dirigimos a recepción para preguntar por la habitación de Damiano, una vez supimos donde estaba, fuimos hasta allí.

-Disculpen-dijo una enfermera- no pueden pasar todavía, el médico está dentro, avisaré de que están aquí para que cuando termine hable con ustedes

-Muchas gracias y perdón- dijo Victoria. Nos sentamos en la sala de espera, necesitaba escuchar palabras de consuelo del médico, estaba muy mal.

Estaba temblando de nervios, vi a un médico entrar a la sala de espera y me levanté

-Familiares de Damiano David- dijo

-Nosotros- contesté

-El paciente está grave, le hemos puesto oxígeno ya que su saturación era muy baja cuando llegó. Vamos a realizarle más pruebas a lo largo del día, lo único bueno que puedo comunicarles ahora es que está estable

-¿Podemos pasar a verle?- pregunté

-Pueden pasar si quieren, pero de uno en uno y no más de cinco minutos. ¿Alguno de ustedes se quedará a dormir?

-Probablemente se quede ella- dijo Ethan

-Bien, es importante que tenga alguien a su lado, sobretodo si despierta

-Muchas gracias doctor- dijo Thomas

-Cualquier novedad, les avisaremos- nos estrechó la mano y se fue

-Tenemos que avisar a los padres de Damiano- dijo Ethan

-Si...

-Nos encargamos nosotros- Vic pasó su mano por mi espalda para calmarme- tú entra y con lo que sea avísanos

-Podéis entrar, luego me quedo con él

-Es preferible que entres tú, cuando mejore entramos nosotros- contestó Thomas- Es mejor así para que nadie se agobie- asentí

-Gracias chicos, os quiero- les abracé. Estuvieron un rato más y después se fueron, llegó el momento para que entrase y estaba muy nerviosa, no sabía que me iba a encontrar ni cómo reaccionar. Abrí la puerta temblando, cerré detrás de mi y pude verle tumbado, con los ojitos cerrados y entubado. Me acerqué a la cama y cogí su mano con cuidado, no quería quitarle la vía.

-Amore- susurré- estoy aquí contigo, no pienso moverme de tu lado.

Sabía que no me contestaría, pero tenía que hacerle saber de alguna manera que estaría ahí con él.

Estuve toda la noche despierta sin soltar la mano de Damiano, él hacía unos pequeños ruidos al respirar, pero el enfermero me dijo que era normal. Me quedé dormida en la silla, no aguantaba más.

-Marlena...-dijo Damiano casi sin poder hablar

-Amore...-besé su mejilla- ¿cómo te encuentras?

-Horrible-tosió- No se como ha podido pasar

-No importa, lo importante es que estés bien-acaricié su mano- No te voy a dejar solo

-Mi principessa- se cayeron unas lágrimas de sus ojos

-No hables, no hagas esfuerzos amore- besé su mano- Tienes que descansar y estar tranquilo- asintió y entró una enfermera

-Buenos días Damiano, veo que te has despertado, ¿cómo te encuentras?- preguntó sonriendo

-Bueno... me duele todo

-Tranquilo, vengo a ponerte un calmante para que no duela tanto-acarició su pelo y puso una bolsita ,de lo que creo que sería el calmante , y se lo enganchó a la vía- verás como así mejoras un poco. Enseguida te traemos el desayuno

-Gracias...-dijo y la enfermera se marchó

-Cuando desayunes iré a casa a ducharme y prepararé una bolsa para quedarme aquí contigo

-No te preocupes, dúchate con calma y no hace falta que te quedes todos los días

-Claro que sí amore, todos los días hasta que salgas-besé su frente.

En unos minutos le trajeron el desayuno y le ayudé a comer un poco

-Un sorbito al café, solo uno-dije

-Es que no quiero más, estoy cansado

-Vamos amore, tienes que comer y beber un poco para recuperarte

-Está bien...-bebió un poco y se comió una uva de la fruta que le habían puesto

-Así me gusta- dije- ahora las galletas

-Marlena, no quiero galletas

-Solo una, porfi- mordió la galleta

-¿Así vale?- asentí- como seas así con nuestros hijos me divorcio

-Eres mala gente- le saqué el dedo

-No es verdad, lo que pasa es que me tratas como un bebé

-Es que eres mi bebé y estás malito

-Quiero llegar a casa para que seas mi enfermera personal

-No me lo creo, hasta ingresado eres un pervertido- me reí- pero yo te voy a cuidar igual, ahora descansa-acaricié su pelo- intenta dormir.

Los chicos vinieron a verle y Vic me llevó a casa para que pudiera ducharme

-Duerme un rato, seguro que no has pegado ojo esta noche- dijo sirviéndose un vaso de agua

-Si... creo que será lo mejor, dormiré un rato, puedes quedarte, sabes que estás en tu casa

-Gracias Marle, me quedo y luego te llevo al hospital

-Eres la mejor Vic- fui a la ducha y me lavé el pelo, pobre Damiano, no entiendo como pudo pasarle eso. Terminé y me acosté en la cama, no podía parar de pensar en lo mal que lo debe de estar pasando ahora mismo.

*POV DANTE*

Mi segunda parte del plan no ha salido como esperaba, pensé que Damiano iba a morir, estoy rodeado de inútiles de verdad, que ganas tengo de salir de aquí y encargarme yo. Lo bueno de esto es que no descansarán hasta que Damiano esté muerto, y la verdad que estoy deseando ver la cara de Marlena cuando su querido novio esté muerto.

Nada es lo que parece, Marlena ~MåneskinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora