La verdad (part 1)

3.4K 215 76
                                        

Cada mañana nuestra banda sonora siempre eran niños, gritando de alegría y emoción por toda la habitación, mientras otros trataban de detenerlos para terminar de arreglarse.

—Jaja, ¡auch! ¡OYE! —exclamaron al unísono dos niños, Thoma y Lannie, chicos con mucha energía y bromas.

—¡Dejen de perder tiempo y arreglense! —exclamó Gilda con enojo hacia los infantes.

—Emma, no puedo ponerme los zapatos —dijo una pequeña niña llorando mientras sujetaba sus zapatos en mano.

—¡No puedo amarrarme las agujetas! —reclamó otro infante llorando llamado Phil, un niño pequeño con piel morena y orbes azules.

—Está bien, Phil, tranquilo, espera... —dijo con tranquilidad Emma, mientras terminaba de abrochar la camisa de otro niño. Parecía ocupada.

—Yo te ayudo, Phil —dije hacia Emma con una sonrisa, abrazando al pequeño para que dejara de llorar. La pelinaranja asintió agradecida, devolviéndome la sonrisa.

—Gracias, Lili... —agradeció Phil limpiándose las lágrimas de sus ojos.

—Tranquilo, siempre te ayudaré y apoyaré en lo que quieras, ¿sí? —Él sonrió aliviado.—¡Ya está! —exclamé con orgullo antes de admirar los zapatos del menor abrochados—. Anda, ya ve.

Phil me sonrió y fue corriendo hacia Emma emocionado, ya que había acabado de amarrarle las agujetas a la niña.

La alegre Emma lo cargó en su espalda y corrió hacia afuera de la puerta, animando a todos con gritos y risas, como siempre. Yo moví mi cabeza de lado a lado, con una pequeña sonrisa, decidida a seguirla por detrás.

En el pasillo nos encontramos a Don y a Conny. Don es un chico alto, aunque menor que yo, con piel morena y ojos marrones, con un carácter un poco terco. Y Conny... bueno, es una niña rubia con coletas muy bonitas y unos lindos ojos de color azul, que estaba muy apegada a un peluche de conejo con un traje y moño llamado Little Bunny.

—¡Buenos días, Don, Conny y Conejito! —saludó Emma con felicidad, dando una sonrisa con Phil en brazos.

—Buenos días —saludé igual, sonriendoles.

—Buenos días —saludó Don con alegría hacia nosotras.

—Buenos días, Emma, Lili —dijo la pequeña de coletas con una sonrisa.

...¿𝘗𝘰𝘳 𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘦 𝘥𝘦𝘫𝘢𝘴𝘵𝘦 𝘪𝘳?...

—Mhm, ¿qué pasa, Lili?... —exclamó Conny con preocupación al notarme callada. Me había quedado de nuevo pensando...

—¿Eh? N-Nada, Conny, todo está bien... —Luego de una risita nerviosa, me agaché a su altura—. Solo... quería felicitarte porque hoy te adoptarán.

—¡Muchas gracias, Lili! ¿Crees que me vayan a querer? —preguntó con duda la pequeña. Su rostro reflejaba tanta inocencia y dulzura.

...Ay, Conny...

—Jaja, claro que te querrán, ¿cómo no van a querer a una niña tan tierna? —respondí entusiasmada, logrando que Conny se sonrojara ligeramente por mi cumplido.

𝗘𝗹 𝘀𝗲𝗰𝗿𝗲𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗚𝗿𝗮𝗰𝗲 𝗙𝗶𝗲𝗹𝗱 𝗛𝗼𝘂𝘀𝗲 (𝚃𝙿𝙽)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora