Capítulo 44

2.2K 182 20
                                    

Capítulo 44

POV Rosé

Lunes por la mañana.
Caminaba por los pasillos del colegio con Hyeri y Seulgi, que tenía una gran sonrisa en la cara.
Sí, Jennie y ella estaban juntas otra vez. (Y todo gracias a Jennie).
Jennie y Seulgi duraron mucho en esa habitación, supongo que hablaban (o algo más) y las dos salieron felices, agarrados de la mano.
Sabía que algo iba a pasar, y vamos, se lo merecían.
Ellas se quieren tanto que es injusto verlas separadas.
Estos fueron los días más aburridos. Estar castigada es lo peor.
Quedarte en casa por tantos días aburre como el infierno, pero por lo menos me visitaron mis amigos.
Los comentarios de mi padre hacia Suzy son terribles.
Sabía que me arrepentiría de invitarla a casa. Me da demasiada vergüenza.
Él dice que está casi seguro de que estamos saliendo.
Si supiera que sólo hay una chica en mi mente.
Las tres entramos a los vestidores para cambiarnos.
Nos tocaba educación física.
Mi infierno personal.
Ahí estaban casi todas mis compañeras, incluso Irene y sus amigas.
Evité el contacto visual, no quiero problemas y mucho menos que empiecen con sus estúpidos comentarios.
No estoy de humor para eso, y mucho menos a esta hora.
-Tuve la mejor noche de mi vida. -Dijo Irene lo suficientemente alto para que todas escucháramos.
Todas se acercaban a ella a preguntarle qué hizo.
No entiendo por qué la tratan así.
Es tan falsa e hipócrita.
-Pues todo se resume a: Lalisa Manobal. -Dice y ríe.
Sentí un horrible nudo en la garganta. Todas voltearon a mirarme para ver mi reacción, pero sólo volteé y me hice la indiferente.
Por dentro me estaba muriendo.
Hyeri me miró y alzó sus cejas.
Seulgi dobló los ojos y susurró
"Puta".
-Lisa es hermosa, nos divertimos tanto. Me cuidó mucho. -Mis ganas de levantarme y asesinarla se salían de control.
- ¿Pero fuiste a su casa? -Preguntó una chica.
-Sí, claro. Incluso miren, todo fue tan caliente que hasta me dejó una marca. -Dijo y todas se acercaron a mirar.
La odio. En serio, la odio.
-Espera, ¿ustedes...? -Preguntó otra chica y Irene soltó una carcajada.
-Claro. Lisa se estaba volviendo loca, ella quería tenerme. Ya saben, muchos me desean.
¿Cómo pueden hablar con ella? ¿Cómo pueden ser su amiga?
Dios, no puede ser más falsa porque
es imposible.
Todas cogieron sus cosas y salieron, dejándonos sólo a Seulgi, Hyeriy a mí.
Escondí la cabeza entre mis piernas, lo único que quería hacer era llorar.
-Mírate, ahora mismo, vas a empezar a llorar por una chica al que no le importas. -Dice y me quita
un mechón de la cara. Maldición, escuchar eso duele tanto
- Ha pasado más de un mes Rosé, y
mírate. Sigues igual o incluso peor. ¿Por qué llorar por ella? No es justo que mientras ella esté feliz con otras chicas, tú estés llorando. Ni siquiera voy a permitir que llores, no delante de mí. Eres una de las personas más fuertes que conozco, Rosé. Así que ni pienses en ella y sólo sonríe.
Suspiré e hice el intento de sonreír.
Adoro a Hyeri, mucho.
Por razones como esta y por muchas cosas más.
Pero no puedo negar sentirme mal.
Lisa la pasa bien, muy bien.
Me olvidó tan fácilmente.
Y Hyeri tiene razón, no es justo que esté así.
Lisa quiso intentarlo, pero yo me negué. Le dije cosas horribles.
Al final es mi culpa, ¿no? Ya todo se acabó y es muy tarde cómo para querer volverlo a intentar.
No entiendo por qué no puedo entender eso y tan sólo seguir.

………………………………………….

Salí de la última hora de clases con no muy buena cara.
Quería llegar a casa y descansar.
No tuve el mejor día.
Las palabras de Irene no salían de mi cabeza, para ser sincera.
La idea de Lisa besándola y tocándola... Dios, sólo necesito llegar a casa ya.
Y no soy tan fuerte como parece.
Odio derrumbarme por ella, pero no puedo dejar de sentir.
No quería que Hyeri me viera, ni Seulgi, ni mi familia, nadie.
No quería ver a nadie, sólo encerrarme en mi habitación todo el día.
-Eh, ¡Rosé! -Grita Suzy y siento sus pasos detrás de mí.
Recordé las veces que Lisa venía detrás de mí, pero en vez de gritar mi nombre, era un 'Pequeña'.
Me abrazaba por detrás y luego me daba un beso en la mejilla.
Y caminábamos así.
La extraño. La extraño más que nunca.
Seguí caminando ignorando a Suzy, apresuré el paso y antes de salir de la escuela, ella me agarró del brazo y empujó contra una pared.
-Déjame. -Susurré y las lágrimas empezaron a salir.
- ¿Qué pasó? ¿Estás bien? -Dijo intentando abrazarme, pero me alejé.
Sequé mis lágrimas.
-Estoy excelente. -Dije y sonreí, saliendo de la escuela.
Vi a Seulgi hablando con Jennie, que me estaba esperando.
No, maldita sea no, no quiero dar
explicaciones ahora.
Volteé y Suzy seguía ahí, mirándome fijamente.
-Sólo llévame lejos. -Le dije.

…………………………………………….

Después de un largo e incómodo viaje, llegamos a un parque algo alejado de todo.
En el camino no dijimos nada.
Ella sabe que estoy mal, sólo no me pregunta las razones y lo agradezco. Mucho.
- ¿Está bien aquí? -Dice mientras nos bajamos del auto.
-Está muy bien aquí.
Me senté contra un árbol y ella hizo lo mismo.
-Gracias por traerme, y perdón por tratarte así. No me siento bien.
-No te preocupes. Sólo no me gusta verte así. ¿Tiene que ver con ella?
-Sí... -Digo y dejo salir todo.
Le conté todo a Suzy, cómo me sentía y lo mucho que la extrañaba.
Necesitaba desahogarme con alguien.
-...La odio. La odio. ¿Cómo pudo olvidarme tan fácil? Dios, ¡ella nunca cambió! Es una maldita mujeriega y la odio, la odio, ¡la odio! Lisa me hacía sentir tan bien, tanto. Con ella podía ser yo y me enseñó tantas cosas y... Dios, la extraño. Mucho. La extraño, la odio, la quiero, la detesto. Es lo peor y lo mejor que me ha pasado. -Digo todas estas cosas tan rápido mientras las lágrimas
caen.
Suzy me mira y me escucha atentamente.
-Lo siento. No quería decir todo eso, maldita sea... No he dejado de hablar, ¿verdad? Mierda, lo siento. - Ella ríe y me mira fijamente.
-Tranquila. Me gusta que te desahogues conmigo. -Dice y con un dedo seca mis lágrimas.
- ¿Algún consejo? -Pregunto y ella suspira.
-No. No puedo darte consejos. Ni siquiera me los pidas. -Dice bastante seco.
¿Acaso dije algo malo? Dios, esta chica se pone así de la nada.
- ¿Por qué? -Me atrevo a preguntarle.
-Porque te diría que te olvidaras de esa imbécil y salieras conmigo. - Dice sin mirarme.
Me quede inmóvil, ahí, mirándola.
No sabía que decir, no sabía qué hacer.
Entonces, ¿le gusto?
Ella se voltea y se acerca a mí, se inclina y me besa brevemente, luego se aleja, pero sigue tan cerca
de mí que puedo sentir su respiración.
- Suzy esto no está bie... -Digo, pero ella pone un dedo en mi boca.
-Shhh. ¿Nunca te enseñaron a disfrutar el momento? -Dice y se acerca mucho más a mí, coge mi cara entre sus manos y me besa lentamente.
Nuestros labios se mueven sincronizados, nuestras lenguas hacen lo mismo... me acerco más a ella y le rodeo con los brazos, mi mano acaricia su cuello, su cabello...
-Sólo olvídate de todo. -Susurra contra mis labios.
No puedo hacer esto. Dios, no.
-Suzy, no... -Digo alejándome- No puedo. Sabes que la única persona que me hace sentir cosas es Lis...
-Cállate, Rosé. -Dice con amargura- No me importa, sólo sé que quiero besarte.
Inclinándose, me besa.
Sus labios son demandantes, firmes y lentos, moldeando los míos.
Dios, Suzy besaba tan bien.
Tan jodidamente bien.
Sé que me arrepentiré, pero tiene razón, sólo necesito olvidar.
Sus manos están en mi cabello, agarrando cada lado de mi cabeza.
Su beso es demandante, su lengua y labios miman los míos.
Gimo y mi lengua encuentra tentativamente la suya.
Pone sus brazos a mí alrededor y me arrastra contra su cuerpo, apretándome con fuerza.
Una mano permanece en mi cabello, la otra viaja por mi espina dorsal hasta mi cintura y luego a mi trasero.
¿Qué acabo de hacer?¿En que me metí?

▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️

Odio aquí 🥺

Ya mejor me voy 🥺

Mini-Maratón 2/3

~JM~

Pequeña ¡Eres mia! // Chaelisa G!PDonde viven las historias. Descúbrelo ahora