Capítulo 22
Me levanto por los golpes en la puerta. ¿Quién mierda es?
Son como las seis de la mañana.
¿Es que ya nadie puede dormir tranquila?
Bajo las escaleras y abro la puerta con furia.
Odio que me levanten de esta manera.
- ¿Qué haces aquí? ¿Estás consciente de qué hora es? -Dije enojada mientras Jennie entraba a la casa.
-Son las tres de la tarde.
- ¿Qué? -Dije mirando al reloj de la sala- Mierda, sí. - No recordaba nada de lo que hice ayer después de... Maldita sea, ni siquiera quiero recordarlo.
Siempre tomando las peores decisiones.
Jennie se sentó en el sofá mientras encendía la televisión.
- ¿Hoy no tienes una presentación con tu banda?
-Sí, pero es en la noche. -Dije mientras sacaba leche para hacerme un buen tazón de cereal.
Jennie se quedó callada, probablemente viendo alguna de esas series policiacas que le encantan.
-Lisa. -Dijo seca, yo volteé y no pude decir ni una sola palabra.
Mierda.
Mis piernas no se podían mover y sentía ese nudo en la garganta.
- ¿Qué es esto, Lisa? ¡Tú dejaste esto hace mucho tiempo! -Gritó.
Había olvidado que dejé la cocaína en la mesa.
No recuerdo nada de lo que terminé haciendo ayer, maldita sea.
-Mira, yo te puedo explicar... -Dije quitándole la bolsa de las manos, pero ella me empujó.
- ¿Quieres volver a esos tiempos, Lisa? ¿Dónde lo único que podías hacer era llorar y drogarte?
¿Qué mierda estás haciendo con tu vida?
- ¡Hace tiempo no lo hacía! Ayer sólo estaba en una maldita depresión, todos los recuerdos vinieron a mí y ¡sí! Lo hice. Sé que no es la salida, sé que no me ayudará, pero ¡ya estoy lo
suficientemente jodida! Así que, ¿qué mierda importa?
-Hay muchas personas que te quieren, Lisa. Y estoy segura de que a ninguno le gustaría que hicieras esto.
Me senté de nuevo y sentí las lágrimas sobre mis mejillas.
Sólo quiero olvidarme del pasado, o
simplemente aceptarlo y que ya no me afecte.
-Iré a arrojar esta porquería. -Dijo Jennie saliendo.
Y la verdad, no quiero volver a esos tiempos. No quiero ser una decepción para mis amigos, ni para mi madre, ni para mi Rosé.
No puedo hacer esto.
Me levanté y me acerqué a Jennie.
-Gracias.
-No lo vuelvas a hacer, Lisa. No arruines tu vida de esa manera. -
Dijo y me abrazó.
Y me sentí culpable.
Le estaba mintiendo a una de las personas que siempre me ha apoyado.
Conozco a Jennie desde hace mucho tiempo, es como una hermana para mí. La he visto crecer y ella a mí, pero la conozco lo suficiente y sé que cualquier cosa que le diga, no va a creer que en serio quiero a Rosé.
Y perderá el control.
……………………
-Por favor, tienes que asegurarte de que va a ir. -Le dije a Somi.
-La llamaré. -Dijo Somi.
-Ella probablemente esté enojada conmigo, por como la traté ayer, incluso le dije que la llamaría y nunca lo hice. -Dije dándome un último vistazo en el espejo y saliendo de casa.
Cuando colgué, me subí a mi auto y me dirigí a él American Club.
Estaba bastante nerviosa.
Lo que voy a hacer nunca lo había hecho.
Llegué al lugar y me sorprendí.
Estaba más lleno de lo que pensé.
Me acerqué a la barra y pedí una cerveza.
-Cada día estás más caliente. -Dijo una chica acercándose a mí.
-Gracias. -Dije seca dándole un sorbo a mi bebida.
- ¡Lisa! -Gritó Michael desde atrás y agradecí a Dios.
-Dime por favor que va a venir.
-Sí, incluso viene en camino. Pero vamos, nos tenemos que presentar ya.
Subimos al escenario y tocamos un par de canciones.
El lugar se llenaba más y más de gente, pero yo sólo esperaba por una persona.
Los nervios no se iban.
Estaba concentrada cantando hasta que la vi.
Esa hermosa chica de larga cabellera, miraba a todos lados y se tropezó con dos personas.
Reí para mis adentros.
Llevaba un vestido rojo y un suéter
que la hacían ver más tierna de lo que ya era.
Cuando terminó la canción, ella tenía su mirada fija en mí.
Sabía que este era el momento.
-Hay un anuncio importante que debo hacer. -Dije y todos los murmullos y aplausos cesaron.
Todos me miraban esperando a que hablara, lo que me ponía más nerviosa.
-Hace mucho tiempo conocí a una chica. Ella siempre llevaba una sonrisa en la cara y eso de alguna manera y me hacía sonreír a mí también. Y ninguna chica me hacía sentir así, nerviosa con
tan sólo verla y feliz cuando la veía feliz. Por muchos años me guardé todos esos sentimientos.. Y un día me di cuenta de que ya era demasiado tarde, y que esa chica que había aparecido en mi vida, lo había cambiado todo. Así que hace poco los dejé salir, todos esos sentimientos, porque estaba más que segura que lo único que quería y quiero a mi lado, es a ella. Absolutamente todo de ella me encanta, hasta sus defectos. Y esa chica de la que hace tiempo no sabía nada, se apoderó completamente de mí, consiguiendo que nada tenga sentido lejos de ella. Y entonces
recuerdo su sonrisa, sus manías, sus gestos, su manera de caminar como si estuviera perdida - Todos rieron- y de todos sus pequeños detalles. Estar con ella me hace sentir completa, como si
todas mis preocupaciones y miedos se fueran. ¿Y saben? Ayer fui una imbécil con ella y a veces me pregunto que le puede gustar de mí, pues para mí ella se merece lo mejor del mundo. Y no voy a mentir, me siento la chica más afortunada del mundo con sólo saber que me quiere. -Miré a Rosé que tenía su cara llena de lágrimas y una sonrisa- Esa chica se encuentra ahora mismo
aquí. Y déjenme decirles, que se ve completamente hermosa. -Todos miraron a Rosé,sabiendo perfectamente que era ella de quien hablaba, ya que mi mirada estaba fija en ella- Y le quiero preguntar algo... Roseanne Park, ¿quieres ser mi novia?
Ella secó sus lágrimas y empezó a subir las escaleras del escenario.
Sentía que mi corazón se iba a salir en cualquier momento.
-Sí, Lalisa Manoban. -Dijo y se acercó a mi para besarme.
La gente empezó a aplaudir y a gritar.
Y nuestro beso sólo demostraba una cosa: Lo que realmente sentimos mutuamente y que, Ella es completamente mía.▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️◼️▫️
Owww 🥺🥺
Nos leemos pronto. ❤
~JM~
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Pequeña ¡Eres mia! // Chaelisa G!P
FanfictionRoseanne Park y Lalisa Manoban No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura. Nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes. Lisa era dueña de sí misma, Rosé una niñ...