Capítulo 35
POV Rosé.
Esta noche había sido increíble.
Y pensar que fue la fiesta de Irene.
Lisa siempre aprovechaba cualquier momento para acercarse a mí, sin que mi hermana nos viera.
Incluso fuimos al jardín y hablamos un poco.
Es bueno saber que siempre voy a poder contar con ella.
Jennie en la fiesta no miró a ninguna otra chica que no sea Seulgi se veía tan feliz a su lado.
Se puede decir que mi hermana está enamorada.
Me siento bastante feliz por ella.
Seulgi es una buena chica.
Estaba en mi habitación dando vueltas por la cama, todavía algo dormida.
De lo único que tenía ganas hoy era de quedarme debajo de mis sábanas.
Sentí que alguien abrió la puerta y fingí estar dormida.
- ¡Rosé! Levántate. -Dijo Jennie sentándose en mi cama y sacudiendo mi brazo.
No, no y no.
-Mmm, no. Déjame, Jennie. -Dije escondiéndome más entre mis sábanas.
Ella cogió de ellas y las tiró.
-Necesito tu ayuda urgente, por favor. -Suplicó.
-Como sea algo estúpido, Jennie, juro que te voy a matar.
-Cállate y escúchame. -Dijo sería.
-A ver, ¿ahora qué es lo que no puedes resolver? -Dije sentándome en mi cama.
-Lo que pasa es que... -Suspiró- Quiero invitar a Seulgi ba cenar.
- ¡¿Por eso me levantaste?! ¡Sal de mi habitación ya! -Dije empujándola hasta la puerta.
Ser pequeña no es tan bueno del todo. En menos de cinco segundos, ya yo estaba sobre mi cama de nuevo.
-Rosé, por favor. Esa chica en serio me gusta. -Suplicó de nuevo.
¿Qué voy a hacer con ella?
- ¿Qué es exactamente lo que necesitas? -Dije frustrada.
Ella sonrió y me dio un beso en la frente.
-Tenía en mente comprarle un vestido. Que vaya conmigo a cenar a uno de esos restaurantes caros fuera de la ciudad, usando el vestido que le compré. Necesito que me ayudes a elegir uno.
-Jennie, sólo tienes que ir al centro comercial y elegir el vestido que más te guste para ella. Fin.
- ¡No! No sé nada de vestidos. ¿Y si el que elijo no le gusta? Vamos Rosé, ayúdame. Lo único que sé de vestidos es como quitarlos.
- ¡Jennie, ew! -Grité y ella empezó a reír.
-Lo juro. En serio, necesito que me ayudes.
-Hagamos algo... Busca tú el vestido, el que más te guste y luego me lo muestras. Si no me gusta, yo misma iré a comprarle uno, con mi dinero. ¿Está bien?
-Eres la mejor hermana del mundo. -Dijo abrazándome.
-Lo sé, lo sé.
Jennie salió de mi habitación y varios minutos después, la vi salir en su auto.
Me di una de esas largas y relajantes duchas, donde sólo podía pensar en cómo ha cambiado mi vida.
¿Quién iba a pensar que, en algún momento de mi vida, Lisa terminaría a mi lado?
¿Qué le contaría mis más grandes secretos?
¿Que incluso me ayudaría con los problemas de mi padre?
Nunca me lo imaginé.
Y de lo único que estoy segura es que no quiero que esto acabe.
Y hay que asumir que esa opción está ahí.
Tal vez acabe, tal vez no.
Y es por eso que, sea cual sea el tiempo que nos quede juntas, pienso darle
lo mejor de mí.
Y de tanto pensar, me dieron unas incontrolables ganas de verla.
Salí de la ducha y vi a Nicolle sentada en mi cama.
- ¿Qué haces aquí? -Dije sorprendida, apretando la toalla contra mi cuerpo.
-Sólo quería avisarte que voy a salir un rato, te dejaré las llaves. No le abras a nadie, mira que te quedarás sola en casa.
Sonreí.
-No te preocupes. -Dije tomando las llaves- Estaré bien.
Ella sonrió y salió de mi habitación.
Esa probablemente fue la conversación más calmada y amable que alguna vez hemos tenido.
Vi por mi ventana como salía.
¡Hoy es mi día de suerte! Estoy sola en casa.
Mi mente sólo pensaba en una cosa...¡Lisa!
Me cambié lo más rápido posible, poniéndome ropa cómoda.
"Ven, estoy sola en casa ;)." Ese fue mi mensaje.
Me tiré en el sofá a esperar a Lisa.
No entiendo mis horribles ganas de verlo, la vi ayer.
Esta chico me está volviendo loca.
Ya quiero irme de aquí.
Necesito ir con ella a esa casa en la playa, la necesito sólo para mí.
Laquiero sólo para mí.
Quiero que me bese, acaricie, toque, sin que nada nos interrumpa.
Sin que tengamos que pensar en los problemas que traería si Jennie se entera.
Lo único que sé, es que necesito a Lisa.
Sentí el timbre sonar y mi corazón empezó a latir con fuerza.
Abrí la puerta y estaba ahí.
Vestía con blusa negra, pantalones holgados del mismo color.
Su sonrisa era delirantemente atractiva mientras mantenía la distancia.
- ¿Y? ¿Qué tienes en mente, pequeña? -Dijo sonriendo y entrando.
Oh, por Dios.
Se veía tan sexy.
Lo que pasa por mi mente no es nada tranquilo.
-Hoy me levanté con muchas ganas de verte. -Dije sincera y ella se acercó a mí, dándome un pequeño beso en los labios.
Subimos a mi habitación y ella se sentó en mi cama.
Estaba nerviosa, muy nerviosa.
- ¿Te pasa algo? Te siento algo nerviosa.
-No es nada.
Ella se acercó a mí.
- ¿Es que acaso te pongo nerviosa, pequeña? -Susurró en mi oído.
Esta chica me está matando.
Me acerqué a ella y la besé.
Necesitaba besarla, la necesitaba más que nada.
Enlacé mis manos detrás de su cuello y mi cuerpo se contorsionó hacía el suyo. Sí, la quería.
Necesitaba sentirlo cerca de mí, necesitaba de ella.
Poco a poco sus labios se volvieron más hambrientos, igual que los míos.
Me besó con frenesí y yo correspondí a sus besos con igual deseo.
Gemí en su boca y de sus labios salió un gruñido.
Mis dedos temblorosos se enredaron en sus cabellos.
Tiré de ellos con fuerza y ella soltó un gruñido que me hizo sonreír para mis adentros.
Pronto comenzó a besar mi cuello, enviando escalofríos por todo mi cuerpo.
Suspiré cuando subió por mi cuello dejando húmedos besos sobre mi piel y
atrapó el lóbulo de mi oreja entre sus dientes y tiró levemente de él.
Subí una pierna hasta su cintura y la pegué más a mi cuerpo, quería sentirla más cerca de mí.
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Pequeña ¡Eres mia! // Chaelisa G!P
FanficRoseanne Park y Lalisa Manoban No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura. Nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes. Lisa era dueña de sí misma, Rosé una niñ...