7. Fortalezas y debilidades

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Mike

Ya despierto dudé si saludar a Gin o no, se veía bastante molesta. Al poco tiempo fuimos a entrenar, no nos dirigimos a la misma sala que antes, nos pusieron a cada uno en una habitación distinta.

— Hola Mike. — Me saludo el Doctor Thin.

— Hola. —Respondí sin mucho ánimo.

Al ver más allá de él pude notar una puerta al final de la habitación.

— ¿A dónde lleva? — Pregunté.

— Ah, ¿eso? — La señaló— Es tu pista de entrenamiento. Comenzaremos ya, vamos.

Al ingresar quedó ante mi vista un montón de obstáculos y objetos peligrosos. Era sin dudar una gran pista suicida.

— Pasaras esta prueba, será tu entrenamiento.

— ¿Para qué haces esto? Nos hiciste sufrir, en especial a Gin y ahora nos vas a entrenar ¿Qué pretendes? —Pregunté.

— Basta de quejidos, métete ahí. —Ignoró mis cuestionamientos.

Lo hago, me cierra la puerta y veo que luego del camino suicida hay una salida, bueno, es lo que supongo. Me convierto en Pantera para evitar que una roca grande impacte contra mí. Este tipo de verdad está loco, quiere matarnos. ¿Qué le harán a Ginny?

Avanzo precavido para no lastimarme. Pasé los objetos que se balanceaban en el techo amenazando con dejarme en un coma si alguno me pegaba. Ahora estaba contemplando una grieta la cual tenía que saltar, abajo había lava. Me preparo y me concentro, no quiero morir achicharrado. Todo sucede en cámara lenta, siento mi corazón latir con fuerza. Estoy pasando por encima del peligro. Un gran alivio me recorre al sentir el contacto de mis pies en el piso.

Al levantar la vista hacia la puerta siento que no he avanzado nada, es un extenso camino que tardaré en recorrer.

Ginna

Tengo una sala de entrenamiento, el mismo consiste en fuerza, resistencia y velocidad.

En fuerza lucho contra Brich, ella tiene mucha pero lo que le falta es velocidad. No me cae bien, pero es solo porque empezamos con el pie izquierdo. Ella se disculpó y me pidió que la perdonara. Yo no soy alguien que mantiene rencor, la perdoné y le dije que seríamos amigas, aunque la verdad me parece muy raro que ahora quiera ser una.

Me transformo en un ave para escapar de su ataque, luego en el aire cambió de forma a un oso y la aplasto. Ella se mueve pidiendo que la deje ir. Gané esa ronda, ahora es una en solo forma humana. Empieza el ataque pegándome una fuerte patada en el lado izquierdo del estómago, casi me caigo. Ataco a sus piernas para que también se debilite, luego a su zona media. Le esquivo un ataque y me tiro sobre ella, le empiezo a pegar hasta que se escucha un pitido que significa que he ganado la “guerra”.

Le tiendo mi mano para ayudarla a levantarse, ella la acepta y como yo estaba desprevenida hizo fuerza, me tiró al piso y reímos.

Nos juntamos con el resto del grupo, todos estaban rojos debido al calor.

— Hola. — Me saluda Mike y me abraza. — ¿Ya estás mejor? — No entiendo a que se refiere así que ignoro la pregunta.

— Hola. — Nos saluda el resto.

— ¿Qué hicieron? —  Pregunto yo. — Nosotras hicimos una lucha, Brich pelea muy bien.

— Hice una pista donde pude haber muerto, todos hicimos lo mismo. — Exclamó Scott.

No supe que decir así que me quedé callada.

— No queremos estar más aquí, deberíamos escapar. — Me susurró Mike.

— No podemos, hay mucha seguridad y tenemos estas pulseras, nos lanzarían una descarga eléctrica.

Unos pasos se escucharon y guardias junto a Thin se reunieron con nosotros.

— Muy bien los entrenamientos de hoy. — Exclamó.

— Sé que quieren saber mi objetivo, pues, es uno muy simple, ustedes se volverán armas para el ejército, y me pagarán fortunas.

— Eres un demente, que solo le importa el dinero y dejas de lado a la familia. — Le gritó Brich y se alejó corriendo.

Me fui tras ella....

La encontré en la habitación, sentada en la cama, con su cara escondida en sus piernas.

— Tranquila.... la vida es injusta, créeme lo sé, en este momento podríamos estar disfrutando con nuestras familias, pero no...estamos acá. Yo no sé qué fue de mis hermanos. Y si, tú padre está muy loco y puede que solo le interese la fortuna, pero me tienes a mi... nos tienes a todos nosotros.

— Gracias susurró con voz ahogada. Se acostó en mi regazo, luego de unos minutos se quedó dormida.

Mike

Me dirigí a la habitación y vi a las chicas, Gin y Brich,  acostadas, durmiendo. Se veían súper tiernas, no quería despertarlas así que me acerque a la puerta con intención de salir cuando Ginny me habló.

— Ey Mike.

Me acerqué y le di un beso en la mejilla

— ¿Si?

— Tienes razón, hay que escapar.

Cerró los ojos y siguió durmiendo

— Y lo haremos, en algún momento. Descansa mi Ginny.

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Capítulo corto pero súper especial :)

Pero bueno, espero que lo disfruten.

Byeee😘

Gracias por leer💕

Sólo yo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora