Ginna
Un dolor de cabeza me acompañó al despertar, con mucho esfuerzo me mantengo de pie, estoy mareada.
— Gin ¿Estás bien? — Pregunta Mike.
— Si, si. — Respondo quitándole importancia.
— Te ves pálida. — Sus ojos expresan preocupación.
Me dirijo al baño y al verme en el espejo casi salto del susto, parezco un vampiro, o un fantasma. No voy a poder hacer el entrenamiento.
— Gin creo que debes descansar, tal vez, el nuevo uso de tus poderes te afectó, quizás, no estás preparada.
No quiero acostarme pero sé que tiene razón, con su ayuda me recuesto. — ¿Y, que le dirás a Thin? — Le pregunto con dolor en el pecho, me cuesta hablar.
— No sé, que estas enferma y no puedes entrenar.
— Gracias.
— Descansa.
Mis ojos se cierran, escucho como Mike sale de la habitación.
Mike
Me reúno con el resto del grupo.
— ¿Se puede saber dónde está Ginna? — Pregunta Thin.
— Está en la habitación se encuentra muy enferma y no puede entrenar hoy.
Veo como él me mira fijamente y con su mano hace un gesto a los guardias para que fueran a comprobar que lo que digo es verdad.
Unos minutos después regresan corriendo. — Señor, la niña se ha desmayado, ahora está con los médicos.
Su rostro inexpresivo me da ganas de golpearlo, pero pienso en Gin y paso de estar enojado a muy preocupado.
— Bueno, avísenme si pasa algo.
Mamá de Ginna, Margaret
Me enteré que Gin fue llevada a la sala de urgencias, discretamente me dirijo hacia allí. Espero que se encuentre bien, no tengo ni idea de que pasó.
En el camino mi mente empieza a procesar información.
¿Y si le afectó encontrarme? ¿Y si está enojada por no estar para ella todo este tiempo? ¿Y si no me quiere en su vida?
Al encontrarla casi me desmayo, estaba pálida, muy pálida, y tenía los ojos cerrados. La tomé de la mano y la sentí muy fría.
— Ma----má— Escuché un susurró y cuando la miré estaba con una pequeña sonrisa. Apreté un poco su mano. Ella se acercó y me abrazó. — Te-----quiero. — Sentí algo, algo en mi corazón, sostuve el abrazo por un rato y mis lágrimas comenzaron a salir.
— Yo también te quiero mi amor.
— Me---a---legra----haberte---en—contrado. —Habló con mucha dificultad.
— Te prometo, que siempre estaré para ti, te prometo que encontraremos a tus hermanos y a tu padre y seremos todos felices.
Después de un rato ella se duerme y me dirijo a su habitación para hablar con sus compañeros. Me encuentro con Mike caminando en círculos y al verme se acerca.
— ¿Gin está bien? — Pregunta con notoria preocupación en su voz.
— Si, yo creo que solo tiene que descansar.
El chico se sienta en una cama y se masajea la sien.
— Bueno, yo....
— Tranquilo Mike, hablaremos del tema otro día, les hace falta descansar a todos— Digo interrumpiéndolo
— Esta bien. —Responde.
Se acuesta pero no cierra los ojos, yo lo miro sin disimulo. — ¿Qué pasa?
— Es que— se frena un momento— ¿Por qué a nosotros, por qué nos tiene que tocar vivir esto a nosotros? — Lágrimas empiezan a salir de su rostro. Me acerco y me siento a su lado, le acaricio la cabeza dulcemente. Él se apoya en mi refugiándose de lo que lo está lastimando. Todos estos chicos fueron alejados de su familia. Él se parece mucho a Will, quiere cuidar a las personas que más le importan sin considerar lo que le pase a él.
Flashback
— Mamá, mamá, ven.
— ¿Qué pasa Will?
— Vamos al parque. —Pidió tirándome la manga de mi remera.
— Mañana, hoy ya es tarde. —Le expliqué.
— Ohhh Vamos, vamos, vamos, vamos. —Insistió.
— Sólo un ratito. —Accedí suspirando.
— Esta bien. —Dijo saltando feliz.
Estuvimos un rato en el parque
—¡¡¡Al suelo, al suelo, saquen todo lo que tienen!!! — Gritó un hombre mientras otro estaba a su lado.
Con rapidez puse a Will detrás de mí y le dije que se agachara, luego comencé a sacar todo. Les entregué mi celular, mi plata.
— No pueden hacer eso, está mal. — Dijo Will.
— Oh, el niño de mami. ¿Qué vas a hacer?
— A él no lo tocan, ya tienen todo.
— ¿Y que vas a hacer para impedirlo?
Me tomaron de los brazos y no pude zafarme de su agarre. El otro hombre se acercó a Will.
—¡¡¡Déjenlo, no lo toques!!! — Grité pero me taparon la boca.
— Dejen a mi mamá.
— ¿O si no qué?
El hombre lo agarró de los pelos, yo gritaba y me movía, mis lágrimas no dejaban de salir. Lo único que pedía era piedad, tan solo era un niño.
Por suerte unas sirenas asustaron a estos criminales y se fueron corriendo.
— Oficial, esos hombres malos atacaron a mi mamá. —Dijo Will apenas el policía bajo del auto, unas motos fueron a perseguir a los ladrones mientras que él nos ayudó.
Abracé a Will con todas mis fuerzas.
— ¿Mamá?
— ¿Si mi cielo?
— ¿Estás bien?
— Si, si, ahora todo está bien.
— Todo es mi culpa.
— No, mi amor, no digas eso, no es tu culpa.
— Si, si lo es. Yo dije que viniéramos al parque.
Él se apoyo en mi hombro y se durmió, así me lo llevé a casa.
Fin del flashback
Se escuchan voces en el pasillo, Mike se para y yo me voy rápido para que nadie se entere que tuve contacto con los chicos.
Mike
Gin entra en la sala acompañada por un guardia.
— Hola. —Saluda sin energía.
— Hola, ¿estás bien? —Le pregunto.
— Si, sólo estuve un poco mareada. Mañana comenzaremos con el plan.
Ginna
Me enfoque en descansar para, como le dije a Mike, iniciar con el plan. Mientras que mi cerebro pensaba en miles de cosas yo cerré los ojos, respirare profundo y me dormí.
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Sólo yo.
Ciencia FicciónPara Ginna, la vida nunca había sido fácil en sus cortos 16 años. Abandonada por sus padres, viviendo en las calles con sus hermanos Stacy y Will, cada día era un tormento, pero al menos, era soportable. O así fue, hasta un día en el que fue secuest...
