CAPÍTULO 6

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El aula estaba en un completo silencio mientras los estudiantes leían las páginas asignadas con su compañero de trabajo. La tensión se sentía en la pareja que estaba cerca de la ventana.

Jennie había movido su banca hasta quedar a lado de la ojiverde, y juntas habían empezado a leer, cada quien con su libro pasaban las paginas tras leerlas. La castaña observo como Lisa leía, le encantaba verla fruncir el ceño cuando no entendía algo, o no le agradaba. Jennie había aprendido a leer a la ojiverde a través de sus gestos, era uno de sus pasatiempos favoritos.

Suspiro y luego se aclaró la garganta, llamando la atención de Lisa "Mmm, Manoban"

Lisa enseguida se giró a observarla, aun no podía creer que existiera mujer más hermosa que aquel ser que se encontraba frente a ella, sin duda alguna, Jennie era para Lisa, el más bello ser del planeta. Era un ángel que había llegado a su vida.

"¿Si?" pregunto después de salir de sus pensamientos.

"Pienso que podríamos trabajar este tema" dijo rápidamente, saliendo del trance al que había entrado al ver aquellos ojos verdes, dirigió su mirada a su libro, dándole toda su atención a las páginas "En la página setenta y cinco, sobre La Convención que tuvo lugar entre 1792-1795... donde se presentó la Ejecución del Rey y Primera Coalición contra Francia y el reinado del Terror" giro lentamente para ver a la ojiverde, y encontrarla con sus ojos pegados a sus labios.

Jennie carraspeo y Lisa salió de su trance, sabía que tener a la castaña como compañera sería algo bueno y malo a la vez, ya que se distraería muy fácilmente observando a su compañera. Pero debía disimular, no podía ponerse en riesgo y que la porrista se diera cuenta, Lisa pensaba que tal vez Jennie se molestaría por eso, y posiblemente se alejaría de ella. Y aunque la castaña nunca antes la había molestado como las otras chicas, ella no quería correr el riesgo a que eso pasara.

"Mmm bueno..." carraspeo y dirigió su mirada a su libro, retrocediendo las páginas y situándose en las que la otra chica le había mencionado "Tienes razón, es un buen tema y la maqueta sería más fácil de hacer... Creo que lo podríamos trabajar muy bien y hacer un buen informe. Además es un tema muy interesante" dijo la ojiverde concentrada en las páginas.

Jennie sonrió al ver a Lisa en su momento de concentración, era normal verla de esa manera cuando tenía que realizar algún trabajo, y la castaña sin duda alguna amaba ver las muecas que formaba constantemente.

Lisa por su parte seguía concentrada en cada oración de cada párrafo de la página, ella quería hacer un buen trabajo, de eso no había duda, pero lo que más quería era distraerse un poco, y evitar recordar que junto a ella se encontraba su amor platónico.
El timbre sonó indicando la salida, y al levantar la cabeza de su libro noto como los demás estudiantes recogían sus materiales, así que ella imito sus acciones.

"Y bueno..." murmuro Jennie "Ya tenemos el tema para el trabajo" comento sonriente, guardando su libro y cerrando su mochila para luego colocarla sobre sus hombros "Creo que podríamos reunirnos hoy para empezar el trabajo" dijo una vez enderezada, observando a la ojiverde terminar de arreglar su mochila y colgarla sobre sus hombros "Ya sabes... es un trabajo largo y muy importante para nuestra nota final. Además es viernes, no hay entrenamientos... ¿Qué dices?" pregunto.

Lisa estaba más nerviosa, una cosa era hacer el trabajo en el salón, donde también estaba el resto de sus compañeros, y otra muy diferente era ir a casa de Jennie, o que esta fuera a su casa. Pero más que nerviosa, Lisa estaba ansiosa y emocionada.

"¿Tu casa o la mía?" respondió la ojiverde.

Jennie sonrió y Lisa no sabía cómo tomar aquel trato que la castaña le estaba dando. Ella estaba segura de que no era por el trabajo y que Jennie no sería capaz de obligarla a trabajar sola, pues ella era una de las mejores estudiantes, debía mantener un promedio de ocho para seguir en las porristas, pero estaba claro que la chica siempre superaba sus límites y su nota era casi perfecta.

Ellos No Saben Nada De Nosotros Donde viven las historias. Descúbrelo ahora