capítulo 24

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FÉLIX

~A Félix le sonó el teléfono.~

-¿Diga?

-Buenas, ¿es usted Félix?

-Sí, soy yo. ¿Pasa algo?

-Pues mire señor, parece que hubo una agresión grave a un amigo suyo. Él mismo nos ha dicho que te llamemos a ti, con las pocas fuerzas que tenía, para que lo supieras.

-Espera, ¿a quién han agredido?

-Al señor Hwang Hyunjin.

-¿Cómo? ~dijo con la voz quebrada.~ Y él esta bien, ¿verdad?

-No sabría que decirle, solo soy la secretaria del hospital, tendría que preguntarle a su enfermero.

-¿Qué hospital es? ~la secretaria se lo dijo.~ De acuerdo, estaré allí lo antes posible. Hasta luego.

-Hasta luego.

*Esto no puede estar pasando. A Hyunjin le han agredido y yo estaba dormido tan tranquilo. Le prometí que no dejaría que le pasase nada malo y aquí estoy. Me odio ahora mismo.*

~Félix llegó al hospital.~

-¡Perdone, secretaria! ¿En qué habitación está Hwang Hyunjin?

-Dejeme ver... La 67 señor.

*Eso me recordó a algo...*

-Lixie, tienes 67 pecas.

-¿67? Son demasiadas.

-Son el número perfecto. A partir de ahora mi número favorito será el 67.

-El mío será.. Es verdad, no tienes pecas. Bueno, pues será el 1.

-¿Por qué el uno?

-Porque tienes un lunar, justo debajo del ojo. ¿Nunca te has dado cuenta?

-Ah, si. Es que ya no me acordaba. ~Hyunjin rió.~

-A partir de ahora te llamaré pequitas.

-¿Enserio?

-Sí.

-Agh.

-Venga, te voy a recompensar.

*Que buenos recuerdos, ojalá poder vivirlos de nuevo.*

-Gracias.

~Félix subió a la habitación 67 y en la puerta había un enfermero.~

-Perdone, ¿sabe usted algo sobre Hwang Hyunjin?

-Sí, yo soy su enfermero. ¿Quién es usted?

-Soy... alguien muy cercano a él.

-De acuerdo.

-¿Puede decirme cómo está?

-Claro. Mire, él está en coma. Con un poco de suerte despertará en dos horas. Si quiere puede quedarse en la habitación hasta que despierte.

-De acuerdo, gracias.

*En ese momento, sentí como mi mundo se derrumbaba. Porque mi mundo estaba en coma y no podía volver a decirle lo mucho que lo quería. Espero que despierte pronto y pueda decirle todas las cosas cursis que pienso. De verdad que no sé que haría sin él.*

~Tres horas más tarde, después de dormir, Félix despertó en la silla de la habitación de Hyunjin.~

*No está Hyunjin. Su camilla está vacía. Esto no puede estar pasando. Tiene que ser broma. Joder.*

~Félix rompió en llanto.~

-¿Por qué? Joder. No quiero que se vaya ahora.

-¿Félix? ~dijo una voz bajito.~

~Félix elevó la cabeza al instante.~

-¿Hyunjin? ¡Hyunjin, por dios, eres tú! Dios mío. Creía que.. Que tú.. ~Félix volvió a llorar.~ Creía que no te volvería a ver Jinnie. ~dijo Félix antes de abrazar a Hyunjin.~

-Tranquilo, solecito. No pasa nada. Estoy aquí y voy a protegerte, ¿de acuerdo?

-Tu voz se nota cansada.

-Eso es por el coma, el enfermero dijo que en tres horas ya estaré perfectamente.

-Ok. ¿Quieres que vayamos a casa?

-No hay algo que desee más que eso.

(...)

Hyunjin...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora