FÉLIX
~A Félix le sonó el teléfono.~
-¿Diga?
-Buenas, ¿es usted Félix?
-Sí, soy yo. ¿Pasa algo?
-Pues mire señor, parece que hubo una agresión grave a un amigo suyo. Él mismo nos ha dicho que te llamemos a ti, con las pocas fuerzas que tenía, para que lo supieras.
-Espera, ¿a quién han agredido?
-Al señor Hwang Hyunjin.
-¿Cómo? ~dijo con la voz quebrada.~ Y él esta bien, ¿verdad?
-No sabría que decirle, solo soy la secretaria del hospital, tendría que preguntarle a su enfermero.
-¿Qué hospital es? ~la secretaria se lo dijo.~ De acuerdo, estaré allí lo antes posible. Hasta luego.
-Hasta luego.
*Esto no puede estar pasando. A Hyunjin le han agredido y yo estaba dormido tan tranquilo. Le prometí que no dejaría que le pasase nada malo y aquí estoy. Me odio ahora mismo.*
~Félix llegó al hospital.~
-¡Perdone, secretaria! ¿En qué habitación está Hwang Hyunjin?
-Dejeme ver... La 67 señor.
*Eso me recordó a algo...*
-Lixie, tienes 67 pecas.
-¿67? Son demasiadas.
-Son el número perfecto. A partir de ahora mi número favorito será el 67.
-El mío será.. Es verdad, no tienes pecas. Bueno, pues será el 1.
-¿Por qué el uno?
-Porque tienes un lunar, justo debajo del ojo. ¿Nunca te has dado cuenta?
-Ah, si. Es que ya no me acordaba. ~Hyunjin rió.~
-A partir de ahora te llamaré pequitas.
-¿Enserio?
-Sí.
-Agh.
-Venga, te voy a recompensar.
*Que buenos recuerdos, ojalá poder vivirlos de nuevo.*
-Gracias.
~Félix subió a la habitación 67 y en la puerta había un enfermero.~
-Perdone, ¿sabe usted algo sobre Hwang Hyunjin?
-Sí, yo soy su enfermero. ¿Quién es usted?
-Soy... alguien muy cercano a él.
-De acuerdo.
-¿Puede decirme cómo está?
-Claro. Mire, él está en coma. Con un poco de suerte despertará en dos horas. Si quiere puede quedarse en la habitación hasta que despierte.
-De acuerdo, gracias.
*En ese momento, sentí como mi mundo se derrumbaba. Porque mi mundo estaba en coma y no podía volver a decirle lo mucho que lo quería. Espero que despierte pronto y pueda decirle todas las cosas cursis que pienso. De verdad que no sé que haría sin él.*
~Tres horas más tarde, después de dormir, Félix despertó en la silla de la habitación de Hyunjin.~
*No está Hyunjin. Su camilla está vacía. Esto no puede estar pasando. Tiene que ser broma. Joder.*
~Félix rompió en llanto.~
-¿Por qué? Joder. No quiero que se vaya ahora.
-¿Félix? ~dijo una voz bajito.~
~Félix elevó la cabeza al instante.~
-¿Hyunjin? ¡Hyunjin, por dios, eres tú! Dios mío. Creía que.. Que tú.. ~Félix volvió a llorar.~ Creía que no te volvería a ver Jinnie. ~dijo Félix antes de abrazar a Hyunjin.~
-Tranquilo, solecito. No pasa nada. Estoy aquí y voy a protegerte, ¿de acuerdo?
-Tu voz se nota cansada.
-Eso es por el coma, el enfermero dijo que en tres horas ya estaré perfectamente.
-Ok. ¿Quieres que vayamos a casa?
-No hay algo que desee más que eso.
(...)
