HYUNJIN
- ¿Te sigue doliendo algo? ~dijo Félix.~
- No, tranquilo. Estoy bien, de verdad.
- Vale. ¿Quieres que comamos algo?
- Sí, ¿podemos ir al bar de Helville?
- Está muy lejos..
- Por favor, Lixie. Ese sitio me gusta.
- Bueno, vale. ~Él me sonrió y le devolví la sonrisa.~
*Llegamos a ese sitio y nos pusieron la comida muy rápido en la mesa.*
- Tienen un buen servicio. No cualquiera pone la comida tan rápido. Me gusta este sitio.
- ¿Ves? Te dije que aquí se estaba bien.
- Ya. ~sonrío.~
-Oye, te he comprado algo. ~dijo Félix.'
- ¿En serio? ¡Enseñamelo!
-No es la gran cosa, pero me hacía ilusión que lo tuvieras.
*Abrí el pequeño papel de regalo que había alrededor del regalo y me di cuenta de lo que era. Era precioso solamente porque él me lo había dado. Es mi mejor regalo. Lo recordaré por siempre.*
-Lix... Esto es...
- ¿No te gusta? ¿No.. no quieres..?
- Claro que quiero, joder.
~Félix sonrío de la manera más viva que había visto.~
- Entonces.. Estaremos casados en breve.
*Así es. Me había regalado un anillo. Era bonito, y tenía un diamante, pero el único diamante que me interesaba era el que tenía delante.*
- Félix, no me lo puedo creer. ¡Vamos a casarnos!
- ¡Sí, qué emoción!
- Podría saltar ahora mismo.
- Lo mismo digo.
*Y ese, fue el momento más bonito de mi vida.*
(...)
- Bueno, vamos a ir al parque.
- Vale.
(...)
- Todavía no me creo que en unos meses vayas a ser mi marido, Lixie.
- Ni yo.
- Mira, estos anillos nos mantendrán juntos por siempre.
- Claro. Si en algún momento alguno tiene que irse a trabajar a otro lado del mundo, esto nos conectará. Nunca estaremos lejos.
- Los anillos seremos nosotros. Tú serás mi anillo. Y así siempre que quiera verte, miraré al anillo.
- Todo es demasiado bonito para ser verdad, ¿en serio me está pasando esto a mí? Es increíble.
- Soy demasiado feliz contigo. ~nos agarramos las manos y nos pusimos los anillos.~
- Juntos para siempre.
- Que así sea. ~los dos sonreímos.~
