Samantha Méndez
Cerré mi laptop mientras se oía el movimiento de mis compañeros al levantarse de sus sillas y comentar cosas de la clase, yo por otro lado azote mi cabeza contra el escritorio, no quería tener que hacer más proyectos y lo peor es que Félix, alias, el amor de mi vida, faltó a la universidad, o al menos no lo había visto salir de su edificio esta mañana y tampoco me habló para irnos juntos; a decir verdad, me tenía preocupada, es que ni siquiera me había contestado el “hola” que le mande por mensaje en la mañana.
Tenía que aceptarlo, me entristecía no verlo, parecía una niña pequeña cuando me encontraba a su lado, pero es que ahora los silencios eran raros y por fin podíamos tener una conversación tranquila y a veces sentía que la sonrisa que ponía cuando estaba conmigo era porque yo era especial para él. Un sonido sordo resonó en el salón ya vacío y sentí como un hormigueo crecía desde mi nuca hacía todos lados - ¡ay! ¿pero qué te pasa? – voltee rápidamente hacia atrás para ver al culpable de mi dolor, viendo a mi muy homosexual amiga, juraba que si no fuera porque la quiero mucho y porque es de las pocas amistades que tengo le jalaría de sus greñas oxigenadas y la arrastraría por todo el campus - ¿no crees que me merezco un abrazo? – en ese mismo momento recordé que no la había visto en más de un año y me le abalance como loca, dimos vueltas con nuestro abrazo junto con risas y unos cuantos gritos de emoción, no me importó si es que mi garganta se secaba de tanto grito. Después de un tiempo nos separamos y nos miramos a los ojos sonriendo con emoción y felicidad, pero no tardamos mucho en volvernos a abrazar, lo tengo que admitir, si lloré, pero eso no quiere decir que soy sensible ni nada por el estilo, igual ella lloro como bebé así que al final las dos somos igual de lloronas y sensibles.
Ya había pasado como unos diez minutos de pasarnos entre abrazos y pura chilladera; nos sentamos y decidimos conversar un poco, aunque casi siempre somos de mandarnos mensajes de como estas y así, tenía tiempo que no entablábamos una conversación como tal, hablamos de lo mucho que nos habíamos extrañado y de sus locuras amorosas en las que se pudo meter, me comentó que una chica con pareja quiso que tuvieran algo entre ellas y que en un arranque de lujuria y un poco de alcohol de intermediario la impulsó a besarla y toquetearla de aquí para allá pero que al final la pareja las descubrió y todo el encanto se acabó, terminó por dejar las cosas como estaban y retirarse del campo de batalla, también me dijo que esta chica seguía en su búsqueda y quería que algo serio pasara entre ellas.
-¿vas a darle la oportunidad?.
-no lo sé, es que creo que algo no me convence.
-pues creo que sería porque ella engañó a su pareja y la confianza entre ustedes no estaría muy presente que digamos.
-si, es eso, no me gustaría que me lo hicieran a mí.
-si si, por dos- soltamos una risita cómplice.
-yo también le entro a eso- las dos volteamos a ver quién era el dueño del que interrumpía nuestro chismecito fresco, aunque yo ya sabía de quien se trataba - ¿y tú quién eres? – mi amiga salió a la defensiva como siempre.
-Van- llamé su atención, como si de una madre se tratase – él es Félix, mi amigo- lo señalé y Félix solo dio la señal de amor y paz tranquilamente, ella me miró con cara de “¿quién?”, ok si, no le había mencionado nada acerca de él ni tampoco del crush que le tenía pero la del problema no era yo, estaba a punto de contarle mi chisme y él estaba de por medio; no contaba con que aparecería de la nada a interrumpirnos, sonreí con culpa y procedí con mi presentación de amigos – y ella es Vanesa, mi mejor amiga- voltee a ver a Félix y ahora yo señalé a mi ahora molesta amiga con cara de “la decepción, la traición, amigo”, ella solo movió su cara como saludo y no examinó de arriba para abajo, un silencio algo incomodo se formó y entonces para cerrarlo aplaudí de manera algo nerviosa- entonces- solté, haciendo que los ojos negros de Félix me miraran, traté de encontrar las palabras para saber el porque de su interrupción, -¿necesitabas algo?.
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Piel canela
RomanceSamantha es una chica que piensa que el amor de su vida es un chico de nombre Félix. Alguien lindo, misterioso y además, el chico popular de la universidad Muy cliché, ¿Cierto? Este libro es 100% original, no se aceptan copias PD: se debe tomar en...