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Me duché, me vestí y fui al instituto, fue una mañana super aburrida, bueno aunque se puso interesante cuando Eli me dijo que había visto a un chico con una camiseta de Cobra Kai, me dio pena el pobre chaval pero bueno esperemos que se dé cuanta por si mismo.

Por la tarde estuvimos entrenando con Larruso, nos enseñó muchas cosas nuevas, lo que más me gusto es que nos enseñara a meditar, yo en ese momento me empecé a agobiar y el señor Larruso me enseñó a respirar correctamente para que no me ahogara, la verdad es que le había juzgado mal.

Cuando nos estábamos yendo del dojo mi padre habló

—Díaz, Daph, ¿tenéis hambre? os haré vuestro plato favorito, patatas con salsa picante-dijo mi padre ilusionado, Miguel le miro y dijo

—Yo me voy con el señor Larruso acabaremos el coche de mi madre-dijo Miguel ilusionado, entonces mi padre le miro triste

—Ah bueno no pasa nada-dijo triste, en ese momento se acercó a mi y paso su brazo por encima de mis hombros, —parece que sólo seremos tú y yo Enana-dijo con un poco de ilusión en ese momento me puse triste

—Lo siento papá pero tengo que ir a trabajar-dije triste, él me miro triste

—Vale, pero recuerda que no se aprovechen de ti y que te paguen lo que te prometieron-dijo mientras me daba un beso en la cabeza, yo le sonreí triste

—Adiós senséi-dije con ilusión, el señor Larruso me sonrió

—Adiós Daph-dijo mientras se subía al coche.

Yo le sonreí y después seguí mi camino, llegue a la parada del autobús, cuando subí, me puse música durante todo el trayecto

Cuando llegue cogí aire y entre, entonces vi a un señor un poco raro

—Tú debes ser Dalia-dijo mientras se acercaba a mí, yo le miré raro

—Me llamo Daphne-dije, él me miró de arriba a abajo y sonrió

—Como tú digas, vale eres perfecta ven-dijo con aburrimiento, yo volví a coger aire para no meterle un puñetazo en la nariz, me llevo hacia una especie de almacén y empezó a rebuscar en una caja, después saco un disfraz y una peluca pelirroja.
—Toma, serás Ariel ahora te enseñaré el vestuario-yo asentí mientras agarraba el disfraz, después me llevo a una habitación donde había muchas chicas cambiándose y maquilladose.

—Cual es mi mesa-dije nerviosa, este me miro raro y señalo una que estaba en la otra punta, yo asentí y me acerqué.

Cuando llegue me senté y saqué el disfraz, joder, era como una especie de sujetador de cochas de color morado y la parte de abajo era una especie de falda de tubo larga en forma de cola de sirena de color verde y la peluca era ondulada y larga de un rojo intenso.

Me puse el disfraz y me senté para maquillarme, me pinté sutil ya que en la foto que había en el espejo la princesa no tenía mucho maquillaje, mientras me estaba hechando el rímel noté que alguien se ponía detrás de mi

—Mira a quien tenemos aquí, pero si es la puta traidora-dijo Tory mientras apretaba mi silla con su mano, en ese momento empecé a respirar con dificultad, todas las imágenes que había escondido en mi cerebro de esa noche volvieron como una película

—¿Que coño haces aquí psicópata?-dije nerviosa estaba temblando, ella sonrió

—Lo mismo que tú-dijo con burla, yo cerré los ojos y respiré como el señor Larruso me había enseñado

—Aléjate de mi Tory, no quiero que me jodas el trabajo-dije mientras me levantaba entonces ella me agarró fuerte de la muñeca

—Dile a tu noviecito que se aleje de Kenny, o si no sufrirá las consecuencias-dijo con rabia mientras me apretaba más la muñeca, ¿quien coño es Kenny?, ¿se refería al chico del que me habló Eli?, ¿él de la camiseta?

Los Reyes de Cobra Kai Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora