12. Denki.

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Vale, cambiase ropa con una mano apresada por una esposa fue mazo incomodo que me sentí ligeramente observado. pero, ¿Qué va? Shinso no es un depravado ¿verdad? 

Lo dudo, el fósil andante parecía mas interesado en el libro suyo, que en andar espiando a un virgen y guapo chico como yo, cabe recalcar el guapo. Finalmente cuando ya estaba con mi bañador y mis sandalias mi fiel prisionero me jaló para coger un bolso de esos que solo mi difunta madre usaría y lo vi meter bloqueador, botellas de agua, unas toallas y su libro. No parecía interesado en explicar nada ni siquiera en preguntar si ya estaba listo para salir, solo cogió sus llaves y tironeo suavemente para que le siguiera en el camino fuera de la habitación. Caminamos por el pasillo mirando por los enormes ventanales como la gente disfrutaba de la playa y yo, no pude evitar sentirme emocionado.

Cuando llegamos a la playa y puse un pie en la arena, creí que mi sandalia de goma se deshacía y veía al rayo McQueen pedirme hacer Kuchau de ahí. Vi a lo lejos a Mina junto a Kirishima jugar cerca de la arena húmeda esa, donde justo las olas establecían el limite. Ese limite que ni las mismas desgraciadas respetaban porque en el pasado bien que se habían llevado el bolso de las frituras o mojado la ropa cuando mi padre no obedecía a mi madre y se sentaba con las cosas cerca de esta. 

Shinso me llevo hasta un lugar cercano para alquilar una silla para tomar sol y una vez listos para ir a mojarnos hasta tragar salmuera... se sentó.

Por un momento sentí como si el se quisiera reír de mi cara o tal vez de mi extraño baile saltando disimuladamente de un pie en otro par no quemar mis sandalias. El rayo Mcqueen ya parecía un bombón derretido. Mi cara ya roja por la temperatura del lugar no parecía ni causarle remordimiento al chico sentado. 

Me acerqué a su bolso para sacar el bloqueador y cuando estaba a punto de lograrlo mi prisionero me interrumpió con una mirada que me dejaría tres metros bajo tierra. 

-¿Que crees que haces? - me preguntó.

-Ponerme bloqueador, ¿que? ¿Acaso tu quieres echármelo, coqueto? - le molesté, luchando o mejor dicho intentando abrirlo.

-Déjate de burradas. ¿Qué no trajiste tu bloqueador o que? 


Abrí mis ojos casi sintiendo que se me caerían y rodarían por la arena como en las caricaturas. Esta persona si quiera ¿sabia compartir? Nah, quizás era su humor, si un humor algo distinto al mío y por eso no debía enojarme.

-Nop, no tenia idea de que habían playas aquí.- Explique logrando abrirla para finalmente verte bloqueador a lo largo de mi brazo. Sentí como el ojeroso me intento arrebatar el bloqueador solar y en el forcejeo este se cayo llenándose de arena. Ambos nos miramos en completo silencio . 

Escuche su ronca risa resbalar de sus labios, mientras soltaba mi brazo suavemente y me contagiaba de su repentina felicidad. Reí junto con el para mirarlo a los ojos y ver como este ya lo hacía conmigo, me ruboricé y lo vi mover sus labios hablando.


-Te haré la vida imposible por esto Pikachu. 





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⏰ Última actualización: Jan 09, 2022 ⏰

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