— No Vi, eres tonta. — Aseguró la peliazul en una discusión con su hermana. Ambas estaban en la casa y Powder justo había llegado cuando Vi terminó de escribir la información que encontró. Por supuesto, aquello no le había gustado en lo absoluto a su hermana, es decir... Ella solo estaba desperdiciando su tiempo, al fin y al cabo todo lo terminaban haciendo terceros... O algo así, bueno, al menos era así en la perspectiva de Powder.
— ¿Por qué la odias tanto? Digo, ella no te ha hecho nada malo. Nos dio un hogar, ropa, comida. Nos dio otra oportunidad de vid-
— ¡Vi! Entiéndelo. No la odio, lo que odio es tú actitud, estás cegada con esa mujer rica, abre los ojos, ella solo te está utilizando. — Habló con total sinceridad, frunciendo el ceño para después irse furiosa a su habitación. Sentía que aquella mujer realmente no quería nada serio con su hermana y... Realmente le enojaba que pudieran hacerle daño ya que, a lo largo de la vida requirió bastante de cariño, ya que sus padres no estuvieron presentes por mucho tiempo... Y... Aquella mujer se parecía mucho a su madre. Powder pensaba que Vi solo estaba confundida.
Sea como sea, a Vi nada ni nadie le impidió llegar temprano al lugar de encuentro. La pelirosa vestía con un pantalón negro algo ajustado, una camisa blanca sin mangas igualmente ajustada y una chaquetilla fucsia oscuro y opaco. Estaba sentada, esperando pacientemente que llegara la hora de encuentro, hasta que, oyó la voz que tanto esperaba.
— Buena noche Violet. Veo que llegaste bastante puntual. — Comentó la de cabellos morados, quién vestía con un vestido lila que le llegaba hasta las rodillas, en sus hombros un abrigo de color gris y en sus manos un pequeño bolso lila seguramente en juego del vestido. Se sentó en la silla enfrente de la pelirosa y se dispuso a dejar su bolso sobre la mesa. — Entonces ¿Traes lo que pedí? — Cuestionó en una ligera sonrisa.
Vi asintió de inmediato, entregándole el portafolio que había llevado. Ha de decir que gracias a sus varios contactos había logrado recaudar la mayor información posible, la suficiente como para poder llevar a cabo algún plan. La ojiazul observó unos segundos las hojas, leyendo por encima ya que era bastante información para procesar en un mismo momento, seguramente llegaría a casa a hacer un resumen de lo más importante, si es que llegaba, realmente no tenía muchas ganas de ir hasta allá. — Excelente, Vi. Siempre superas mis expectativas. — Halagó, guardando las hojas en su bolso.
— No fue tan difícil como creí. Das la orden y lo haré. — Aseguró.
Tuvieron una cena relativamente buena. Ambas estaban satisfecha con lo que querían, Vi pudo estar un rato con aquella mujer que por alguna razón, sentía un gran apego hacia ella y Caitlyn pudo obtener la información que necesitaba para empezar a trabajar. Se podía decir que tenía a Vi a sus pies, sabía que pidiera lo que pidiera, ella lo haría, tenían ideales bastantes similares y pensaban en el ámbito laboral casi de la misma manera, así que el trabajo en ambas era bastante flexible, se ajustaban bastante rápido de forma mutua.
— Eres realmente encantadora, Vi. — Susurró mientras que acariciaba lentamente la mejilla de la contraria, más específicamente en el sector de su tatuaje. Estaban en casa de Vi, la hermana de esta no estaba ya que seguramente había ido donde Vander, su padre adoptivo, así que aprovecharon la situación, o al menos Vi. — No tienes miedo a las consecuencias, aunque deberías ser más precavida. — Susurró, acariciando con su dedo pulgar el labio inferior ajeno.
— Sabes que estoy a tu servicio ¿Tengo que seguir rogándote para que tengamos una cita? — Preguntó alzando levemente una ceja, mientras que se dejaba sentar en la cama sintiendo como la más alta se colocaba unos momentos por encima de sus piernas.
— Tal vez. Soy una mujer casada ¿Acaso no te es suficiente saber eso y preguntarte por qué te rechazo? — Sintió como la mano ajena de paseaba por su pierna unos momentos en forma de caricias. Realmente no le molestaba, así que no la quitó.
— Ambas sabemos que no te interesa, pero también sé que eres una mujer algo difícil. — Comentó, sintiendo como la contraria colocaba su mano encima de la suya para detener el paso hacia más adentro del vestido.
— Así es. Es por eso que debes conocer tus límites. — Suspiró con levedad, regalándole un corto beso sobre sus labios para después bajarse y sentarse a un lado de ella, esta vez, la ojiazul colocando una mano encima de la pierna de la contraria. — Aún no, Vi. Eres una buena compañera, sabes escuchar, aconsejar y eres divertida, pero aún es muy pronto. Buena suerte a la próxima. —
— Eres una mujer realmente caprichosa. Pero... Me gusta, sabes que no me rendiré bombón. — Sonrió con levedad, besando lentamente el cuello ajeno para después levantarse, dirigirse hacia su armario y tomar unas pijamas las cuales le quedaban a la más alta. La ojiazul se quedaría esa noche ahí. Así tal vez podrían seguir la conversación del restaurante, congeniaban bastante bien, por lo que una conversación entre ellas nunca les parecían incómodas, probablemente podrían estar toda la noche recostadas juntas escuchándose mutuamente.
Efectivamente, la noche paso así, ambas charlando sobre lo que les Incomodaba del resto, al menos la mayoría de quejas de Vi eran referentes a su hermana quién estaba pasando por un momento en la adolescencia no tan bueno, por supuesto, Caitlyn intentaba aconsejarla con lo que podía o con lo que estaba a su alcance. Esta Por su lado se quejaba personalmente por todo lo que vivía, la presión de ser parte de una familia de gente rica, tener que aparentar técnicamente cosas que no eran, ser seguida y correr bastante peligro en algunas cosas. Era complejo de explicar, pero... Ella le entendía, a pesar de no vivir los mismos problemas.
— ¿No crees que este problema tenga que solucionarse por las malas? — Preguntó al día siguiente una vez estaban ambas en la oficina de Caitlyn analizando más afondo la información que Vi le había proporcionado sobre la persona que tenían que capturar e interrogar, ya que era el claro criminal que buscaban.
— Vi, ya hablamos de los golpes. Jinx debería encargarse de las persecuciones, es más flexible que tú y yo y yo, es buena con las armas sin dañar a civiles. — Intentó explicar, aunque terminó siendo interrumpida.
— Cielo, no voy a poner a mi hermana en riesgo. Ella puede hacer otro tipo de labores a demás ¿Para qué quiere dinero si yo la mantengo? — Preguntó, empezando a vendar sus manos ya que anteriormente había estado entrenando para no perder la práctica.
— Está bien, si quieres hacerlo tú hazlo. Verás que sola no vas a poder. — Aseguró, terminando de firmar algunos papeles.
~ Fin del capítulo.
(Continuará//<3l
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« capricious » Vi x Caitlyn [ViCait]
Fiksi PenggemarAU Moderno. " Caitlyn, a pesar de ser la jefa policial, más conocida por velar por el bien de todo Piltover e intentar velar por el bien de los Zaunitas, también era una mujer bastante caprichosa, así mismo, Vi, una criminal que llegó a sus manos...
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