capítulo diez.

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Ya era jueves por la noche cuando Louis se hallaba jugando a las cartas con Luke, más precisamente, el póker. Estaba realmente ansioso, ya que el día siguiente tendría su entrevista de trabajo.

Luke se la pasó todo el miércoles intentando relajarlo debido a sus crecientes nervios. 

En una mano tenía la baraja de cartas, mientras que, en la otra, sostenía un cigarro. Su pierna izquierda subía y bajaba a una velocidad bastante rápida.

Vio a Luke dejar sus cartas sobre la mesa y mirarlo fijamente—. Louis, necesito que te tranquilices. Estoy notando que te encuentras muy nervioso.

Le dio una calada a su cigarrillo y habló—. Estoy tranquilo, Luke. De hecho, es sólo estrés. —soltó el humo hacia un costado y continuó—. Solo es un maldito trabajo.

— Por supuesto. En realidad, deberías ir a dormir. —Luke miró su reloj, sobre su muñeca. Era la una de la madrugada—. Es tarde y debes despertarte temprano.

Odiaba que su amigo tenga razón. De todas maneras, le hizo caso y fue a dormir.

Por el momento, Louis dormía en el sillón de la casa, ya que solo había una habitación, y era de Luke. 

Se despertó a las once de la mañana gracias al olor de unos hot cackes que Luke estaba preparando para el desayuno. Su mejor amigo amaba cocinar, era una de sus mayores cualidades, y cada vez que lo hacía, Louis lo apreciaba mucho.

Fue al baño a alistarse. Cepilló sus dientes y se bañó. Luego, fue a desayunar con su amigo. 

— Buenos días, bella durmiente. —Louis rió y golpeó su hombro suavemente.

— Tenías razón Luke, estoy muy nervioso. —Se sentó y metió un hot cacke en su boca —. Esto está delicioso.

— Gracias, pero no hables con la boca llena. Louis, no debes estar nervioso, tienes que saber, que al fin y al cabo, es solo una entrevista de trabajo. ¿Qué podría salir mal? Si te rechazan, no pierdes absolutamente nada. De todas maneras, tengo mucha fe en ti. Sé que lo vas a conseguir. 

Louis lo miraba atentamente, escuchando cada palabra y asintiendo—. Estás en lo correcto. Quizás debería ser más seguro de mi mismo. 

Luke no dijo nada al respecto. Ambos siguieron con su desayuno sin emitir ninguna palabra más. No lo necesitaban. 

Se encontraba vistiéndose, su amigo le había aconsejado que clase de atuendo vestir para una entrevista de trabajo. Estaba usando unos pantalones negros con una camisa blanca, junto con unos zapatos negros. Se sentía muy formal, aunque, de todas formas, Luke le dijo que se veía ''de puta madre''.

En exactamente quince minutos Luke lo llevaría al lugar. Y, hace media hora, Louis se estaba mirando en el espejo, practicando que diría y como se comportaría frente al entrevistador.

Llegó la hora de irse y él trataba de calmarse inhalando grandes bocanadas de aire y exhalándolas. Su amigo se moría de la risa al verlo tan nervioso. Louis tenía su ceño fruncido—. No te rías. Esto es muy importante para mi.

— Lo sé, hermano. —colocó una mano en su hombro—. Pero, créeme, es imposible no reírme.

Louis bufó y miró por la ventana. Mientras estaba sumergido en sus pensamientos, recordó que tenía pendiente ir a buscar sus cosas a la casa de Megan. No quería hacerlo, le traería feos recuerdos y lo pondría de un muy mal humor.

Pensó que quizás pueda pasar a recoger sus cosas cualquier día que su —ahora—, ex novia no esté en la casa. Él podría entrar sin ningún tipo de problema debido a que tenía una copia de las llaves. Si pensaba en jamás volver con Megan, debería devolvérsela.

— Es aquí ¿Cierto?

Miró hacia donde su amigo apuntaba con el dedo y estaba en lo correcto. Se encontraba fuera de las oficinas de Mc Donald's. Sin notarlo, sus manos comenzaron a temblar levemente. 

Sabía por que le sucedía aquello. En todo lo que iba de ese día, él no había fumado ningún cigarrillo, para no tener olores raros a la hora de la entrevista. La ansiedad y la abstinencia del tabaco le estaban jugando en contra.

Respiró profundamente y logró calmarse—. Verás que te irá genial. Ahora ve, y si no tardas mucho, te estaré esperando aquí afuera.

Louis desabrochó su cinturón de seguridad y tomó a Luke en un gran abrazo—. Gracias por traerme, gracias por todo lo que haces por mi. En serio, Luke.

Su amigo fingió que se limpió una lágrima de la emoción—. Sabes que te quiero mucho,  hermano.

Bajó del auto y se dirigió hacia dentro del edificio. A pesar de que sus manos seguían temblando, pudo tranquilizarse mucho más. 

La entrevista no duró más de veinticinco minutos. Al salir, vio que el auto de Luke seguía parado allí, en el mismo lugar que antes. Cuando subió al auto, su amigo se asustó ya que no había notado su presencia. Louis rió—. ¡Idiota! ¿Cómo te ha ido?

Una sonrisa estaba dibujada en el rostro de Louis—. Creo que me ha ido bastante bien. Me ha entrevistado un chico bastante amigable. ¡Me ha saludado con la mano cuando me he ido! ¿Eso es una buena señal, cierto?

Luke rió, mirando a su amigo hablar de una manera muy emocionado—. Sí Lou, definitivamente es una buena señal.

Cuando llegaron a la casa de Luke, y mientras Louis fumaba, solo estaba pensando en una cosa. Algo que quería hacer, y hace mucho tiempo no hacía. Decidió que era el día perfecto. Se sentía bien de ánimo, y con mucha imaginación. 

Fue hacia la habitación y sacó su guitarra. Tomó un lápiz y un papel y se sentó en el sillón de la sala. Apagó su cigarrillo en el cenicero. Su amigo estaba tomando un baño. 

Comenzó a tocar acordes en una forma aleatoria, hasta que consiguió un ritmo que realmente le gustó. Sólo le quedaba por escribir la letra. Optó por lo que mejor le salía hacer; improvisar. 

Tomó su teléfono móvil, y abrió la aplicación grabadora de voz, para grabar todo lo que cantase.

Is it my imagination? Is it something that i'm taking?

Para Louis, a la hora de cantar se sentía muchísimo más cómodo haciéndolo en inglés. Escribió las primeras frases que cantó y prosiguió. 

... all the smiles that i'm faking?

Así estuvo un largo rato hasta que comenzó con el estribillo. No le salían las palabras, no lograba concentrarse lo suficiente. Luego de pensarlo un largo rato, algo vino a su mente.

Should be laughing, but there's something wrong. And it hits me when the lights go on. —paró un segundo al no saber como continuar—. Shit, maybe I miss you. 

Estaba a punto de seguir cantando, cuando Luke entró a la sala—. ¿Componiendo? —Louis asintió, tímido—. ¿Puedo leer la letra?

Louis le alcanzó el papel con lo que tenía escrito hasta ahora—. Lo he empezado recién, le falta mucho. 

— Wow, esto es increíble, Lou. Quiero escucharlo. Por fis. —juntó ambas manos en su cara e hizo un puchero.

Louis aceptó y cantó para su amigo. Luke lo ayudó a terminar la letra canción y ambos estaban muy orgullosos.

A Louis le gustaba componer simplemente por hobby. Él amaba la música y amaba hacerla.

Cuando Megan y él llevaban tres meses siendo pareja, ella le regaló su primer y única guitarra —la cual cuidaba como oro puro—. Gracias a eso, pudo comenzar a escribir sus primeras canciones y componer sus primeras melodías. Estaba realmente feliz con aquello. 

Quizás, no tendría un buen futuro como músico. Quizás su vida no se base en ser un cantante reconocido en la mayor parte del mundo. Pero, definitivamente, el lo iba a seguir haciendo.

Odiaba que sus padres no le hayan concebido el permiso de estudiar música cuando era más joven. Le decían que ''esa clase de gente'', nunca llegaba a ningún lado. Él no les creía.

Esa misma noche, Louis recibió un llamado.

— ¿Hola?

— Louis Tomlinson, usted está contratado para el puesto en Mc Donald's.

home exchange. [L.S.]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora