capítulo dieciseis

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— ... ¿Qué sucedió con tus padres? —Louis esquivó su mirada de inmediato—. Lo siento si mi pregunta es muy precipitada.

Louis odiaba recordar el tema de sus padres. Simplemente le generaba mucha tristeza. Él solo quería ser amado por ellos.

De todas formas, decidió contestar la pregunta de Harry—. No te preocupes —Soltó un largo suspiro, con una mueca en su rostro, contestó—. Ellos me echaron de casa cuando les conté que soy bisexual. —Inconscientemente, sus ojos comenzaron a ponerse vidriosos. Los limpió. No quería hacer una escena frente a Harry.

Notó como el chico se tensó en su asiento, su cara estaba como si de un tomate se tratase. No entendía por qué. Sin embargo sonrió. Una sonrisa única—. Entonces ellos también son unos idiotas. No puedo creer que te echaron por esa razón, no vale la pena ponerse triste por eso, Louis.

Se hizo un pequeño silencio. Mirando a un punto fijo en la mesa, perdido en sus pensamientos, pensaba en que Harry era verdaderamente muy bueno con él. En todos los sentidos. Se preguntó por qué no lo conoció antes. 

— Louis. —Sacándolo de su trance, Harry rompió el hielo. Se giró enseguida para mirarlo a los ojos ¿Desde cuándo eran tan verdes?—. Yo te... Te quiero preguntar... Más bien, decir algo.

Harry estaba por continuar cuando el teléfono de Louis comenzó a sonar. 

Maldijo por lo dentro. No sabía que era lo que le tenía que decir el chico, pero sonaba muy importante—. Lo siento. Iré a atender, enseguida vuelvo.

Cuando vio a Harry asentir, Louis salió por la puerta trasera hacia el jardín para contestar la llamada de Luke. 

— Hey, Luke. ¿Qué tal?

— Louis, ¿Dónde mierda estás? No creo que estés en la casa de un amigo del trabajo

Louis frunció el ceño. No entendía como Luke siempre se enteraba de todo—. No te preocupes, estoy bien, si es lo que quieres saber. Ahora iré a casa... A tu casa. Perdón.

Escuchó un resoplido del otro lado de la línea—. Es tu casa también, anda. Te espero aquí. Que me aburro sin ti.

Luego de colgar, Louis se dirigió hacia el interior de la casa. Observó que Harry todavía seguía sentado en la mesa, con Meredith encima de él.

— Era Luke, mi amigo. —Volvió a tomar asiento—. Debo irme, pero no quiero dejar de agradecerte. Por cierto, ¿Qué tenías que decirme?

Vio como Harry abrió levemente sus ojos, nervioso—. Oh, no era nada importante. Simplemente... Voy a estar recorriendo la ciudad, y como no conozco mucho aquí, quería preguntarte si te gustaría ser mi guía.

Louis sonrió, de alguna forma, eso lo emocionó. Realmente quería hacer más amigos, y Harry era una persona muy buena para con él—. ¡Eso sería genial! Agenda mi número así estamos en contacto.

— Por supuesto. Dime.


Después de que le pasó su número, Louis se encontraba con su ropa —ya limpia—, puesta, en la puerta de la entrada—. Fue un placer conocerte Harry, gracias de nuevo.

Harry rió. Louis pensó que tenía una risa muy contagiosa—. Agradeces mucho. No fue nada. —Se acercó para saludarlo—. Nos vemos pronto.

Louis sonrió en respuesta, una leve sonrisa que hacía que su boca parezca un pico al revés—. Adiós.

Tomó su bicicleta, que —milagrosamente— seguía aparcada en la entrada, y se dirigió camino a la casa de Luke.

Una vez se encontraba allí, no quiso usar las llaves de la casa. Simplemente tocó la puerta.

home exchange. [L.S.]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora