Kakuzu lo mira desconsertado y sin palabras por unos segundos, con la expresión más rara que alguien pudiese hacer ante dichas palabras.
Mientras que en su cabeza se formulan algunas preguntas que no sabría cómo responder.
¿Cómo podría tomar al chico si precisamente su trauma y dolor vienen a causa de las violaciones causadas meses atrás?
¿Cómo podría hacerlo sin dañarlo más?
Pero, por otra parte, lo desea, lo desea vehemente., así que obedece a esa petición, acercando su rostro al de Deidara para subiendo su mano derecha acariciar con la yema de sus dedos la mejilla del chico y posteriormente su mano completa sujeta el joven rostro, acercando sus labios a los opuestos y en un suave y delicado beso demostrar el amor escondido que no sabía que sentía hasta ese día. Sus manos fueron hasta el pulcro cuerpo del menor quien con su rostro enrojecido corresponde a los besos que le ofrece el moreno. Aún inexperto mueve sus labios intentando llevar el ritmo de los ahora apasionados y demandantes besos que ya no son suaves si no que devoran los suyos, convirtiendo el ambiente en algo más pasional y fogoso, pues; las manos de Kakuzu recorren sin temor el cuerpo del blondo. La ropa comienza a estorbarle al moreno oji-verde la cuál retira lentamente mientras sus labios pasean por el cuello delicado del chico quien ya no lleva camisa alguna, tan solo los pantalones, pues las manos ágiles del futuro médico lo despojaron de está tras los besos arrebatadores que le otorgó al chico, dejándolo a merced de este sin darse cuenta siquiera.
Los cuerpos rosando sus pechos uno contra el otro, sus bocas unidas y las manos veloces sujetan las caderas aún vestidas del menor a quien sin reparo comienza a masajear sobre la prenda descaradamente, para posteriormente desabotonar el pantalón retirándolo lentamente, despojandolo completamente de prenda alguna acuesta al menor sobre la cama en la que están sentados, los labios del más alto, bajan por los hombros repartiendo besos y mordidas suaves sobre la blanquecina piel desnuda del chico, quien cierra sus ojos ante aquellos toques sutiles en su cuerpo, dejándolo sin aliento y con un corazón a cada momento más acelerado. La boca del hombre baja por el pecho del rubio, quedando unos minutos el los pezones erguidos lamiendo, chupando y mordisqueando estos mismos, mientras sus manos suben por las pantorrillas del menor a quien separa sus piernas para posicionarse en medio de estás, para luego poner las manos sobre las rodillas de su opuesto y acariciar la piel a su paso en su ascenso hasta el miembro semi-erecto del blondo para darle la atención que necesitaba en esos momentos.
El cuerpo del menor tiembla al sentir la mano del mayor sujetando su pene, pero no se aleja, solo cierra sus ojos dejándose llevar por el momento, sintiendo un escalofrío recorre su piel más el miedo se comienza a alejar lentamente pues Kakuzu no usa fuerza con el si no caricias y paciencia, mucha paciencia; pues sabe que el rubio a pasado cosas terribles y pues su mayor deseo por ahora se a postergado, el ser un gran artista por ahora y hasta que se recupere, quedara dormido, más el deseo por aquella piel oscura, suave, y varonil, del más alto está presente posicionandose cada vez más del juvenil cuerpo del menor, dejando su tan fragante aroma por el cuerpo ardiente ahora del menor.
La mano izquierda del más alto comienza movimientos sutiles en el miembro del blondo, de arriba a abajo sobre la base y el cuerpo ahora erecto y caliente del chico, dejando salir ese tan genial lubricante de su glande, diciendo con esto que está excitado y comenzará a exalar jadeos.
Tras masajear el miembro y besar el pecho del rubio, sujeta su propio miembro notablemente levantado, tras en el proceso de desvestir al menor también el a retirado toda prenda que le estorbase para sentir la suavidad de la piel desnuda.
Pone su miembro erecto en la rodada y húmeda entrada del opuesto, indicándole a menor que entrará, los ojos azules como el mar, se abren lentamente para mirarlo suplicantes a lo que el de orbes verdes responde con tranquilidad.
Todo estará bien Deidara, no te lastimare y será todo al tu paso, con forme lo vallas soportando.
Sonríe tras sus palabras y otorga un beso tierno en los labios agenos.
Entra lentamente al cuerpo del menor, metiendo solo la punta, y los gestos de dolor se dibujan en el rostro del menor, deteniéndose el mayo unos minutos en lo que el chico comienza a acostumbrarse a tenerlo dentro, para después indicarle con un ligero movimiento de cabeza que avance dentro de su interior, a lo que el moreno prosigue, haciendo que su enorme, y caliente miembro separé las paredes del interior cálido, húmedo y apretado interior de este, provocando que los gemidos y jadeos comiencen lentamente a sonar por la habitación, logrando hacer que el más bajo, olvide los malos momentos y se enfoque en las caricias abrumadores que le otorgan tanto placer en esos momentos, y que lo comienzan a invadir de sensaciones desconocidas que se escapan cubriendo su cuerpo de notable exitación.
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Deidara, Alma De Artista
FanfictionUn joven al cual se le a arrebatado todo, lucha por sobresalir y ser reconocido como un gran artista; en su paso por el mundo del arte, encuentra dificultades pero el destino le tiene reservado algo, por todo lo que le ha arrebatado. Será posible a...