Quien diría que con tan solo una pregunta todo se iría por la borda.
Kairi y Rindo eran pareja hasta que un día Rin se entera que Kairi está esperando un bebé, asustado por las responsabilidades Rin termina con ella dejándola a su suerte.
Kairi dec...
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Después de un rato de reclamos y excusas Kairi saco el tema más delicado de la reunión.
Kairi:-limpie mis lágrimas y me enderece, no podía seguir mostrando debilidad y menos si iba a hablar sobre mi hijo- Necesito hablar de algo más importante que mis sentimientos o si fui alguien importante en tu vida.
Rindo: Kairi…..
Kairi: Déjame terminar Rindo.
Rindo: Lo siento
Kairi: Ichigo quiere verte, ese es su mayor sueño y te pido de la manera más educada y si es necesario te lo pediré de rodillas.
Por favor ve a Ichigo aunque sea solo una vez en tu vida, ya no molestraremos y renunciaré a mi trabajo pero por favor te lo ruego cumple el sueño de Ichigo.
Rindo: -con mucho cuidado me incline para poder ayudarla a pararce- No es necesario que te umilles Kairi no ante mi, tampoco tienes que renunciar a tu trabajo y sobre Ichigo yo…… no se cómo verlo a los ojos.
Kairi: Mira Rin, yo nunca le he contado la verdad a mi….a nuestro hijo, a sus ojos eres la mejor persona del mundo y te voy a pedir que así se mantengan las cosas no abras la boca demás cuando lo veas. Quiero que nuestro hijo tenga un buen concepto de su padre.
Rindo: Has madurado mucho Kai.
Kairi: Era necesario si quería darle una vida digna a mi hijo.
Rindo: Kairi en serio -antes de que pudiera pronunciar otra palabra Kairi me interrumpió-
Kairi: Yo ya te perdone Rindo o eso quiero pensar yo. Tu culpa es la única que no te puede dejar en paz.
Narra Rindo: Seguía sin poder creer que ella era la misma Kairi que alguna vez llegó a ser más ingenua que un ratón, si bien ahora yo era el ratón ingenuo que estaba siendo devorado por su culpa. Una vez que arreglamos las cosas para poder conocer a mi hijo subimos al carro en dirección a su casa, al llegar estacione el auto y lo apague me baje de mi asiento y fui abrir la puerta de Kairi.
Kairi: Mmm…..no creo que sea bueno que te vea golpeado.
Rindo: ¿Que sugieres Kairi?
Kairi: Sientate en el asiento por favor.
Narra Rindo: Sin oponerme o resistirme me senté en el asiento del copiloto, ví como Kairi sacaba de sualeta un estuche de maquillaje junto con algodón y alcohol.
Kairi: Voy a volver a desinfectar tus heridas y les voy a poner una crema especial para que no se infecten con el maquillaje que te voy a poner.
Rindo: Está bien.
Narra Rindo: Sin ningún inconveniente me deje hacer por Kairi, sus dedos finos y fríos tocaron la piel de mi cara no importa cuánto allá pasado su toque sigue siendo mortal aquella dulzura y pureza hacen que mi corazón lata a mil por hora. Me había llegado un recuerdo de cuando hicimos nuestra noche de mascarillas