Quien diría que con tan solo una pregunta todo se iría por la borda.
Kairi y Rindo eran pareja hasta que un día Rin se entera que Kairi está esperando un bebé, asustado por las responsabilidades Rin termina con ella dejándola a su suerte.
Kairi dec...
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Narra Rin: La tan analeda noche de reyes había llegado, Kiari y yo nos encontramos aruyando a Ichigo para que pudiera resivir a los reyes.
Ichigo: ¿Por qué tengo que dormir mami? ¿Por qué no puedo esperar a los reyes despierto?
Kairi: Bueno, es que a los reyes no les gusta que los veas trabajar por qué se ponen nerviosos.
Rindo: Si, no les gusta ser observados y es una regla básica para que puedan traer los juguetes.
Ichigo: Está bien, Mami.
Kairi: Si, corazón ¿Que pasa?
Ichigo: Me podrías cantar una canción, por favor.
Kairi: ¡Uh!....pero no soy muy buena cantando corazón.
Ichigo: No importa mami.
Kairi: Mmm.....¿Cuál debería cantar?
Rindo: Que te parece hijo de la luna.
Ichigo: ¿Hijo de la luna?
Rindo: Sip, es una canción bonita y llena de sentimientos.
Ichigo: ¿Puedes cantar esa mami?
Kairi: Claro cariño.
Narra Kairi: Me sentía un poco apenada pues no era de cantar canciones y no sabía cómo sonaría mi voz solo rogaba que no se escuchará tan mal, los nervios se apoderaron de mi al ver que como Rin me miraba atentamente esperando a que cantase. Apenada inale un poco de aire y luego exale para empezar a cantar.
Kairi: Cuenta la leyenda Que una hembra gitana Conjuró a la luna hasta el amanecer Llorando pedía Al llegar el día Desposar un calé "Tendrás a tu hombre, piel morena" Desde el cielo habló la luna llena "Pero a cambio quiero El hijo primero Que le engendres a él Que quien su hijo inmola Para no estar sola Poco le iba a querer" Luna quieres ser madre Y no encuentras querer Que te haga mujer Dime, luna de plata ¿Qué pretendes hacer con un niño de piel? Ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah Hijo de la luna
Narra Rin: Tal vez no tenga el talento de una artista profesional pero no sonaba tan mal, de alguna u otra forma estaba arruyando a nuestro pequeño hijo. Una vez que Ichigo quedó profundamente dormido, los arropamos bien y dejamos pequeños besos en su frente cuidadosamente abandonamos la habitación sin antes apagar la luz, en silencio bajamos a la cocina y preparamos una taza de café, una vez listas fuimos al balcón principal de la casa y nos sentamos en el sofá, me sentía cómodo al ver que Kairi ya me tenía más confianza y seguridad pues dejo caer su cabeza en mi hombro mientras observaba caer la nieve.
Rindo: Cantas bonito.
Kairi: Jajaja, gracias Rin.
Rindo: Ey....no te rías lo digo en serio.
Kairi: Te creo, te creo.
Rindo: Yo siento que no me creíste, pero bueno. Por cierto ¿Tus padres ya no molestaron?