Cuando encuentra la verdad sobre la aldea y las amenazas comienzan a llegar, toma una dolorosa desición, dejar atrás a todos sus amigos.
¿Su débil mente podrá soportar el dolor, engañó?.
¿Estás listo para el juego?
“Dejame olvidar el pasado, solo quiero vivir en el ahora.”
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Su cabeza duele como nunca antes. No sabe lo que sucede ni dónde se encuentra, se mueve tanto como puede y termina por caer de la cama. Grita fuertemente cuando siente una fuerte punzada en su abdomen, sus ropas blancas se tiñen de rojo por la sangre y la herida nuevamente abierta.
Se pone de pie con todas sus fuerzas, sosteniendo la herida con su mano derecha. Es en ese momento en que se da cuenta de que no sabe dónde esta. Sus ojos se mueven de un lado a otro, intentado reconocer el lugar. Paredes blancas, sábanas blancas y unas cortinas color azul, contrastando con el azul del cielo.
Al acercarse a la ventana, solo puede sentir muy en el fondo que es libre y está en paz, pero aún siente ese vacío.
Sus manos viajan a sus mejillas y desconoce el líquido que sale de sus ojos, es frío y a la vez...¿Cálido?. Escucha como la puerta es abierta e inevitablemente se gira, encontrándose con dos chicos.
Una es peliroja y el otro peliblanco. La peliroja se acerca a ella y aparta su mano de la herida sangrante.
—Es la tercera vez en esta semana que abres la herida, a este paso nunca sanaras, pelos se chicle.
La joven no entiende esa ¿Broma? ¿Insulto?.
—¿Pelos de chicle?...
Sus manos viajan a los largos mechones de cabello que caen en cascada, se encuentra asombrada por ese extraordinario color. Una pequeña risa sale de sus labios.
—Te lo dije Karin, está chica está loca, tiene un tornillo safado.
Karin bufa con molestía. —Nadie está más loco que tú, cara de pez. Ahora vete y llama a Orochimaru-Sama.
—No hace falta. —La peli-rosa mira al hombre frente a ella. Su voz es aspera y su piel pálida, tan pálida como la nieve. —Al fin despertaste, Sakura.
—¿Quién es Sakura?.
—Tu eres Sakura.— Apunta Karin, mientras cambia los vendajes.
—Sakura...
—¿Que es lo último que recuerdas?.
Su cabeza duele insoportablemente cuando hace el esfuerzo de recordar, pero, apesar de todo, solo logra recordar a una persona. Con los cabellos sueltos y oscuros, unos ojos realmente bellos y esa sonrisa...una vez más quiere llorar.
—Nada.— Miente.
—Ya veo.
Karin cuestiona. —¿A qué se debe esto Orochimaru-Sama?.