- Bien, entonces... Ve a California y quiero que te hagas pasar por un tonto humano, ganarte la confianza de la sirena Sakura y cuando tengas la primer oportunidad, robarle el tridente y después quiero que la asesines a sangre fría como hizo con los...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
➽───────────────❥ "Sé sobre tu misión" ➽───────────────❥
Sasuke se tiró en la cama apenas llegó a su casa, recordando que había pasado hacía menos de una hora en la playa con Sakura. No podía explicar lo que llegó a sentir en ese momento con ella, algo que nunca le sucedió con alguna otra mujer. Aquello lo asustó, no podía sentir cosas por Sakura, se suponía que se trataba de una misión y nada más. No llegarían a funcionar nunca porque ni siquiera se lo iban a permitir al ser tritón y sirena, no podían estar destinados a estar juntos. Aunque nunca creyó en el destino ni nada parecido. Simplemente no encajaban y no podía permitirse llegar a sentir cosas por Sakura. Se vería como un delito por parte de su raza si quiera en meterse con una de las sirenas, pero ya lo había cometido. Su tío jamás lo mandó a acostarse con la sirena, solo le pidió acercarse y enamorarla si lo veía necesario, así que no tenía la intención de decirle lo que había pasado esa noche. Sería un secreto que se lo guardaría hasta la tumba, no podía arriesgarse a que los tritones se pongan en su contra o que Madara lo reemplace por otro para que haga su misión de robar el tridente. Poco a poco lo estaba logrando y ya no podía dar marcha atrás, lo iba a completar por su papá.
Al día siguiente Sasuke se despertó, debía de ir a vigilar a Sakura ya que era la hora en donde se iba a nadar en el mar para después ir a trabajar, pero prefirió ir a ver a su padre. Necesitaba verlo después de lo que pasó ayer con Sakura, tenía que volver a reordenar su mente y pensar porque estaba haciendo todo esto. Nadó rápido hasta donde se encontraba la manada de tritones, llegó en unas horas y lo primero que hizo fue buscar a su papá.
- Padre... - Nadó hasta el lugar donde siempre estaba su papá descansando sin poder hacer mucho, estaba acostado en lo profundo del mar. -
- Sasuke... Viniste. - Fugaku lo vio y le sonrió feliz por verlo. - Pensé que no vendrías hoy. -
- Si... Quise venir a verte. - Sasuke intentó sonreír pero le salió una mueca y Fugaku lo notó. -
- ¿Qué pasó? Hay algo que te está molestando ¿Es sobre la misión que te dió Madara del tridente? - Fugaku pensaba que su hijo tenía demasiada presión en sus hombros como para poder completar aquello él solo. -
- Si, algo así. Lo bueno de todo esto es que la misión sigue en pie y está dando algunos frutos. - Sasuke tenía apretada su mandíbula al ver a su padre en ese estado. -
- Yo no estoy a favor de tu misión Sasuke, ya se lo hice entender a Madara, pero el no me escucha. - Fugaku no quería tener el tridente en manos de otro tritón, conocía sus poderes y era bastante poderoso, como destructivo. - Quiere a toda costa el tridente. -
- Pero tu lo necesitas. No te voy a dejar morir. Conseguiré el tridente y verás que te recuperarás. Solo tengo que seguir con la misión tal como lo estoy haciendo. - Aquellas palabras se las decía para él mismo para recordarse porque lo hacía. -