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La siguiente historia no es apta para personas sensibles.
Se recomienda discreción.
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¡Hola hola!
Hace poco soñé algo realmente impactante y quería recrearlo aquí(añadiendo ciertas cosas). Sin embargo, Tengo miedo a qué publicó llegué este capítulo.
Si eres menor y/o sensible a actos sexuales sin consentimiento, esto no es para ti.


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Pov Tord;

Sabado, 1:43 A.M

Era una noche fría, solitaria. Caminaba lenta y tranquilamente a casa, con mis manos en los bolsillos de mi sudadera negra mientras mi mirada solo estaba en el suelo. Después de pasar un largo día con mis otros dos grandes amigos, quedé exhausto y no tenía dinero para ir en autobus. Igual no quedaba tan lejos.

Solo fue un segundo en el que me distraje, y un hombre se me atravesó, podría decir que salió de la nada. En tanta oscuridad solo pude distinguir... ¿Unos visores?

Él estaba frente a mí, tan cerca que se podía notar la diferencia de altura. Yo solo lo miré confundido.

- ¿Disculp.. - Antes de poder terminar, me empujó bruscamente haciéndome caer, sin embargo, jamás sentí el golpe.

Desperté de golpe con un fuerte dolor de cabeza. Todo estaba oscuro, no podía distinguir nada de dónde estaba.

Pero todo eso cambio en segundos, pues, el misterioso señor había entrado a ese cuarto oscuro y la excesiva luz de la otra habitación entró bruscamente, segandome de inmediato.

Traté de buscar algo de defensa pero no había nada más que negro. ¿Había muerto y esa persona era el ser que me llevaría a la vida eterna en el cielo?

Retrocedí rápidamente, estaba asustado. Él solo se acercaba lenta y tortuosamente. Hasta que quedó de nuevo al frente de mí. Estaba muriendo de intriga y miedo.

El mayor me sonrió sádicamente, vi la maldad en sus ojos.

- No te resistas, no quiero amarrarte todavía. - Su voz era curiosamente cómo la de Tom, pero más grave. ¿Que estaba pasando?

Lentamente me pasó sus manos por todo mi cuerpo, incómodo. Me sentía raro dejándome manosear por un hombre que ni siquiera conozco.

Yo solo estuve de pie con la cabeza abajo, mi corazón latía del pánico mientras él me quitaba la sudadera negra que acostumbraba, me quería morir.

Me distraje demasiado cuestionando que pasaba, qué el de visores ya me tenía sin nada de ropa y él sin su pantalón, en un posición de adolescentes calenturientos.

Lo miré asustado y él contrario sólo río. Esa risa, la odiaba.¿Porqué? Fácil, es la misma risa de su "amienemigo", Thomas Ridgewell.

Tenía un nudo en mi garganta y mis ojos cristalinos. Sus visores se resbalaron hasta su nuca, dejándome ver sus ojos negros. Sin duda, era Tom.

Lo miré con odio. Si esto era una broma, era una de las peores.

De repente, algo entró por mi trasero haciéndome perder el aire inesperadamente, tome el hombro del otro y lo apreté/aruñe como pude.

Poso una de su manos en mi cuello y apretó mientras me penetraba sin compasión.

Lágrimas, todo era lágrimas con gémidos ahogados. Intenté golpearlo pero me debilitada cada vez más. Ya no podía hacer nada, no tenía escapatoria.

Un largo rato pasó, por fin termino de destrozarme por dentro. Me sentía asqueado,  sucio y sin ningún valor, con marcas moradas en mis piernas y rojas en mi cuello.

¿Qué hice para merecer esto?. Solo me recosté en lo que suponía una pared pintada de negro, sin lograr ponerme mi sudadera por lo adolorido que me sentía, la tendí alrededor de mi cuerpo, igual, ya no valía nada para nadie.

Mientras él supuesto Tom se arreglaba para salir de ahí, curiosamente sentía su sádica mirada clavada en mí. Ya no me importaba lo que siguiera, ¿Qué será de mí luego? ¿Torturas?, no creo que sea sencillo escapar.

En menos de nada, caí dormido.

Pov Tercera Persona;

- ¡Tord, despierta! - Dijo el pelicastaño golpeando levemente la mejilla de su amigo.

El chico de cuernos abrió lentamente sus ojos - ¿qué? - Miró confuso a su contrario, ¿Estaba en su habitación? ¿Todo fue un sueño?

Estaba alegre por el último pensamiento pero alguien lo interrumpió. - ¿A qué hora llegaste anoche señorito? ¿Y que te paso en el cuello? - lo miró intrigado, fijando más su mirada al lugar ya dicho. Tord se levantó de golpe, caminando rápidamente al espejo de su habitación. - O-Oh, no lo se.. ja- ja.. En un segundo voy a la cocina Edd. - Trató de contener las ganas de llorar almenos hasta que su amigo saliera de ahí.

- ¡Claro! - dijo mientras salía cerrando la puerta tras de sí. Se fijó en sus piernas, tenía las dolorosas marcas moradas, pero, ¿El falso Tom se apiadó y lo trajo allí, o solo es un truco?

Como sea, todo fue real y él lo tenía claro.

Solo pudo llorar y perder los ánimos de todo. Ya nada le interesaba, lo que sea le recordaba a esa tortuosa noche. Una noche que jamás olvidará.

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XD

¡One-Shots! [EddsWorld]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora