Capitulo 5

39 3 0
                                        

Termina con mi brazo aun sin decir nada. Me pregunto porque pareció cambiar de actitud cuando le pregunte porque vive solo.

Me mira a los ojos y me dice - Bien, mi trabajo esta hecho y de verdad lamento lo que paso. - Parece fingir una pequeña sonrisa y sigue mirándome.

- No te preocupes, estaré bien. - Le devuelvo la sonrisa. - Tengo que irme pero muchas gracias.

Me levanto de su sofá y me dirijo a la salida. Me vuelve a tomar de la mano para detenerme, así que me vuelvo hacia el y lo miro con una expresión de confusión.

«No comprendo porque me detiene».

- Espera, ¿ibas a irte asi nada mas? - Ahora tiene una mirada juguetona, ¿pero que pasa con el? ¿porque parece cambiar de humor a cada momento?

- ¿Y que más esperabas? Parecías tan serio y callado desde que te pregunte si vives solo, que pensé que te incomodaba tenerme aquí.

- Escucha, tu no me incomodas y perdón por mi humor. Solo estaba pensativo.

- Si, esta bien.... Entonces nos vemos luego supongo.

- Fue un gusto conocerte Tara, espero verte luego - y sigue con su mirada juguetona.

- Eso espero yo también - le sigo la corriente, se lo que pretende.

Usualmente me opongo al flirteo con otros chicos pero no se porque con el no.

Se acerca más a mi sin dejar de mirarme a los ojos, me toma por la cintura, acerca sus labios a mi oído y me susurra - espero que podamos conocernos mejor - siento su aliento contra mi piel, siento que mis piernas tiemblan y se me erisa toda la piel. Me da un beso en la mejia, luego me suelta y da un paso atrás.

Aun estoy inmóvil y sin saber que decirle o que hacer.

«Tara por favor di algo. Pero algo bueno, no puede notar que estoy tan nerviosa»

- Lo mismo digo - me sonrojo y es lo único que sale de mi boca. - Ahora si me tengo que ir.

«¿Eso es lo mejor que puedo decir? En verdad soy un fracaso»

***********************************************

«No he parado de preguntarme porque ese chico me hizo actuar diferente con el, cuando noto que alguien es más que amigable conmigo suelo alejarme. Me prometi no permitir que me lastimen más, por lo que no puedo permitirme enamorarme, seria acabar conmigo».

Ayer no fue un gran día. Excepto por el hecho de que conocí a mi nuevo y atractivo vecino.

En la escuela estoy pasando un día como cualquier otro, ya es hora del almuerzo pero no tengo absolutamente nada de hambre y tampoco me siento de tan buen humor, así que no iré a la cafetería hoy, honestamente prefiero estar sola, y definitivamente el mejor lugar para estarlo es en la biblioteca de mi escuela.

- Sabia que te encontraría aqui, me pregunto ¿porque sera...?

- Ya deja tu sarcasmo a un lado Josselyn, estoy ocupada ¿que necesitas?

- ¡Auch! - me dice con una expresión de dolor en su rostro y sentándose junto a mi - el que digas mi nombre completo no es nada bueno. ¿Que te pasa ahora?

- No me pasa nada, solo me siento un poco cansada.

- No te creo y lo sabes, ¿qué te paso en los codos?

- Me caí corriendo ayer, fue un axidente. - En verdad no quiero hablar con nadie así que no doy más explicaciónes.

Notó que no quiero hablar al respecto, asi que intenta cambiar de tema - Sabes... Creo que ya es hora que leas algo más, aparte de Harry Potter.

«Ella sabe que no sólo leo eso...»

No contesto a su comentario totalmente inutil para subirme los ánimos.

Joss no sabe como ayudarme con mis enfermos cambios de humor, pero si sabe cuando necesitó estar sola, asi que toma su mochila, se levanta y se aleja.

En verdad tengo amigos geniales, no importa del humor que este, siempre tratan de comprenderme y no me juzgan.

Paso el resto del día muy callada y pensativa, el único que ha estado conmigo desde el almuerzo que nos encontramos ha sido Eddie. A diferencia de Joss, cuando Eddie nota que estoy de mal humor se queda conmigo, sin intentar hacerme hablar ni reír, solo va conmigo a todos lados y habla solo cuando yo le hago una pregunta y suele escucharme cuando quiero desahogarme hablando. Ellos dos pueden ser muy diferentes pero son más que especiales para mi.

Llego a mi casa una hora tarde, para mi sorpresa mi mamá ya ha llegado, me doy cuenta porque veo su carro estacionado afuera.

Entro a la cocina y ahi esta, hablando con mi hermana - Hola mamá

- Hola hija, ¿qué tal tu día?

- Estuvo bien. ¿Y el tuyo?

- Bien - me dice sin verme, esta preparando algo de comer, no se que es, honestamente no le presto atención.

Entro a mi habitación y me cambio otra vez para irme a correr. No se porque pero tengo la esperanza de encontrarme a Caulder otra vez.

Al salir de mi casa paso frente a la de mi atractivo y nuevo vecino, su coche esta aparcado ahí aun así que supongo que no ha salido.

«No puede ser, ¡no puede ser!, tengo que dejar de pensar en el, esto es estupido»

- ¿Acaso estas acosandome? - escucho una voz masculina detrás de mi.

Mi Vida EnteraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora