Narra Tara
Sigue conduciendo y yo sigo muy nerviosa, necesito saber adonde me lleva. Seguimos por una carretera muy sola, se podría decir que esta en medio de un bosque, no se ven casas en kilómetros, solo árboles por doquier, la oscuridad de la noche y la neblina hacen ver el lugar como una película de miedo, lo cual me encanta.
– Bien, Ya casi llegamos – Me dice Caulder rompiendo el silencio.
Empieza a bajar la velocidad del auto y nos detenemos a la orilla de la carretera.
Caulder se baja del auto, pero antes me dedica una sonrisa traviesa. Se dirige a mi puerta y la abre.
– Llegamos – Me dice mientras me extiende su mano amablemente para ayudarme a salir del auto.
– Sigo muy intrigada... – digo mientras salgo del coche.
– Ya lo veras... Solo confía en mi. Ven.
– ¿Que hacemos aquí?
– Vamos a entrar a ese lugar
– ¿Qué? Pero esta cerrado, esto es allanamiento...
– Esta propiedad es mía – me interrumpe.
– ¿Bromeas? – pregunto sorprendida.
– No. Hablo enserio.
– Me sorprendes Caulder
No dice nada y solo me guía hacia la entrada del lugar. A unos metros hay un enorme portón de hierro, se ve muy elegante, pero muy muy antiguo. Apenas logro ver los enormes árboles que hay adentro gracias a la luz de la luna, pero no es suficiente para ver todo.
– Este lugar te encantará – me dice mientras saca unas llaves de su bolsillo. Abre la puerta y me deja entrar primero.
– No lo dudo – digo muy segura, el lugar me gusto desde que íbamos por esa carretera tan linda para mi gusto. Cualquiera diría que le da miedo un lugar así, pero a mi me encanta, es como esas carreteras que salen en las películas de miedo.
– Espera, olvido algo. Quedate aqui – me dice, desde donde estoy lo veo regresar al auto pero por la oscuridad de la noche no logro ver que saca.
Vuelve y cuando esta cerca de mi, noto que es una pequeña maleta negra.
– ¿Qué es eso?
– ¿Cenaste ahora?
– No ¿Porque? – Pregunto confundida.
– Pues esto no es lo mas saludable pero traje lo que yo planeaba cenar ahora.
– Eres un encanto – contesto sinceramente.
Solo me dedica una so risa de lado y me hace Seña con la cabeza que lo siga. No había notado que llevaba una linterna en su otra mano, hasta que la encendió.
Seguimos por un largo camino, adonde sea que veo hay arboles y mas árboles, todos son enormes. La brisa de la noche se hace mas precente cada vez, hojas caen por doquier y hasta el cabello de Caulder se despeina por el fuerte viento, por suerte yo llevo mi cabello en un moño.
Me asombro cuando llegamos a una enorme casa o... Mejor dicho mansión. Se ve muy colonial, todas las paredes son blancas, al perecer nadie ha estado ahí por muchísimo tiempo, tiene paredes rajadas, están sucias, parece la casa del terror. Me da escalofrío al verla de esa forma, apenas la veo bien, solo la luz de la linterna y la luna me dejan observar un poco la enorme casa.
– ¿Qué te parece? – me pregunta el atractivo hombre que esta junto a mi.
Tardo unos segundos en contestar pero por fin sale algo de mi boca.
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Mi Vida Entera
LosoweUna joven con una vida aparentemente normal, intenta descubrir que hacer con su vida y que es lo que quiere, siempre a llevado todo en paz, asta que un día muchos obstáculos se presentan en su camino, incluyendo el amor, tendrá que tomar decisiones...
