El abdomen y la zona lumbar en sí, me dolían muchísimo. Trago saliva con fuerza e intentó abrir los ojos. Una luz blanquecina me penetra los ojos y hace que los cierre de nuevo.
Lentamente los abro y me acostumbro a la luz. La luz viene de una lámpara encima de un escritorio. Muevo la cabeza para observar mejor la habitación donde me encuentro, es algo simple, un escritorio, la cama donde estoy acostada, un espejo de cuerpo completo y un armario.
Me levanto con dificultad y noto que ya no llevo el uniforme del hospital. Sólo una camisa negra y unos pantalones azules.
Alzo la camisa un poco y me encuentro con mi torso vendado. Los recuerdos vagamente pasan por mi mente. Lo último que recuerdo fue haber escapado del hospital junto con Natalie y sus dos amigos raros.
Me levanto y camino hasta el espejo. Me veo más limpia, mi pelo sigue igual de imponente que siempre, sonrio.
FLASHBACK:
Las lágrimas rodaban por mi rostro, no podía detenerlas. Ya había perdido la cuenta de cuantas veces me habían llamado así.
"pendeja cualquiera"
-No... Por favor- digo mirándome al espejo bajo la luz fría del baño de mujeres del instituto.
"No tienes gracia" "¿Por qué eres siempre tan lenta?" "Deberían llevarte a un hospital de retrasados" "Simple" "Ordinaria" y el favorito: "Pendeja cualquiera".
Contaba los insultos. Era algo masoquista por mi parte, pero no los culpaba, todas las chicas eran guapas, atentas y buenas en algo. Y yo era simplona.
Observo mi reflejo. No soy guapa. Tal vez... Si fuera diferente, me tratarían diferente. Mis padres tal vez me matarían después de hacer lo que tenía pensado. Pero estaba cansada. Estaba cansada de ser simple.
.
Rojo.
El color de la pasión, de la inspiración y del amor. Brotaba en cada cabello de mi cabeza y aquello me hacia feliz, saltaba incluso para que este se moviera en el viento.
La gente del instituto me miraba con el ceño fruncido. Tal vez impresionados por lo cambio, pero yo me sentía feliz. Ya no era simple.
Ahora tal vez fuera diferente. Tal vez la gente fuera diferente.
Pero no fue así. La gente siguió igual. Ahora agregaría otros insultos a la lista : "Sólo quieres llamar la atención" y "Ridícula".
¿Qué quieren? ¿¡Qué quieren!?
¿Qué tengo que hacer para dejar de ser simple?
La respuesta llego de la persona que menos esperaba, mi madre : -Nunca serás suficiente para ellos. Nada es suficiente, amor. Quierete, mi pequeña cereza. Y ríe.
Dijo con una sonrisa. Mi padre, aunque odiaba mi cabello, también me apoyo. Me encontraba en un agujero negro, en mi mente, la realidad de todo fue apareciendo, como un rompecabezas, pero mi sonrisa se había esfumado. Lo siento.
Y me había equivocado. Por supuesto que había logrado un cambio, me había dado cuenta de la realidad.
Pero no cambie mi pelo, aunque los demás decían que era ridículo, yo lo veía como mi sello personal. El rojo me ayudo a abrir los ojos.
Y siempre lo llevaría en mi cabello, por mas que sonara ridículo.
FIN FLASHBACK.
Acaricio mis sedas rojas y sonrio.
-Soy diferente.
La puerta se abre y veo un par de ojos azules mirarme con sorpresa.
-Vaya vaya, ya has despertado- dice una voz femenina. Se aproxima hacia a mi, y veo a una chica de cabello negro con un mechón fucsia.
-Soy Nina- dice sonriéndome. Sus dientes... son como los de un tiburón.
-¿Dónde e-estoy?- pregunto de repente. Ella frunce el ceño.
-¡Por lo menos di gracias, yo te cure la rajada en el abdomen!- gruñe ella subiendo el tono de voz. Retrocedo dos pasos y ella pone los brazos en jarras.
-Gracias... No sabía- digo bajando la mirada, ella asiente. -¿Me podrías decir como termine aquí?.
-Ok. Clockwork te trajo, dijo que podíamos confiar en ti. Yo te cure y estuviste dormida un día - dice cruzandose de brazos. Me muerdo el labio.
-¿Quien es Clockwork?- digo enarcando las cejas.
-No sabes nada- dice negando con la cabeza -La que te salvó, imbecil. Natalie.
Parpadeó varias veces. Ese debe de ser su apodo o algo así. Intento sonreírle a Nina y veo como ella ve hacia atrás, como si estuviera vigilando que nadie viene, algo como cuando estas a punto de hacer una travesura. Se vuelve y me mira de manera extraña.
-Cuando estabas dormida- dice susurrando y acercándose a mi, retrocedo un paso, aún es una desconocida para mi, quien sabe que me haría -Susurrabas un nombre- dice sonriendo de lado, burlona.
-Creo que ya sabes a que me refiero.
-Yo...- digo nerviosa- No se, no se de que hablas.
-Te estas haciendo la tonta- dice frunciendo el ceño y sonriéndome macabramente -Así que dime, ¿cómo conociste a Laughing Jack?.
¿Qué?
Todo parecía volver a unirse de nuevo.
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Laugh |Laughing Jack|
FanfictionVenecia no esperaba que en esa pequeña caja se escondía un monstruo. No esperaba que su vida cambiaría con tal sólo abrirla. Y tampoco esperaba enamorarse de lo que escondía dentro la caja. > Portada creada por : @xannwoodsx
