Capítulo 35

37 1 0
                                        

Jace Black:

-Estaba oscureciendo mientras iba manejando pendiente de no pasarme del restaurante durante el trayecto mi novia no me hablo en todo el camino cada uno iba perdido en sus propios pensamientos fijándome en las estrellas diminutas alumbrando el cielo recordando a mamá.

Recuerdo

-En una de esas noches que nos quedamos a dormir con mamá en la cabaña me encontraba viendo las estrellas en la habitación de ella recuerdo una pregunta inocente hacia ella.

Jace Black:

-Mami mira luciérnagas en el cielo porque brillan tanto cuando está oscuro.

Mamá de Jace:

-Cariño no son luciérnagas son estrellas resulta que solo aparecen cuando el cielo oscurece.

Jace Black:

-Mami porque el cielo está negro, debería brillar todo el tiempo.

Mamá de Jace:

-Cariño sabes el cielo necesita dormir para recargar energía y por esa razón existe la oscuridad.

Jace Black:

-Eso es injusto mami, yo quiero ver el cielo azul crucé mis brazos y le miré a mi madre con mi expresión de enojo.

Mamá de Jace:

-Cariño no me mires así, no puedo hacer nada, aunque quisiera solo soy tu mamá.

Jace Black:

-Mami, justificándome mi respuesta si tú me dijiste que podías resolver todos mis problemas porque eres mi madre.

Mamá de Jace:

-Hijo mírame y esté atento a lo que te voy a decir en un futuro lo entenderás mejor.

"Jace habrá algunas ocasiones que nuestros problemas no tendrán una salida a primera vista, aunque si buscas tal vez lo encuentres".

Jace Black:

-Mami no te entiendo lo que me quieres decir, me hablas como si fuera un adulto y sigo siendo un niño.

Mamá de Jace:

-Cariño sabes el día y la noche se complementan entre sí, sino hubiera oscuridad no hubiera estrellas.

Jace Black:

-No mami no quiero que desaparezca las estrellas me gusta mirarlas cuando estamos juntos en la cabaña.

Mamá de Jace:

-Hijo qué tal si te preparo una taza de chocolate caliente con malvaviscos y nos sentamos a mirar las estrellas.

Jace Black:

-Si mami...

En la actualidad

Jace Black:

-Nos íbamos acercando al restaurante que reserve para esta noche con mi novia, estuve hablando con Alec por teléfono esta mañana sin que Dest me escuchara, quería que todo salga perfecto y qué mejor que Alec para ayudarme con la cena.

- Además, me encargué de reservar la mesa que se encontraba en la terraza donde podríamos apreciar las estrellas, en el pasado solía burlarme de los varones detallistas con sus parejas nunca comprendí porque tanto esmero por hacerlas felices realmente mi manera de ver las cosas cambió cuando conoció a una joven con unos inmensos ojos azules que brillaban y con solo mirarla puedes perderte en ella.

Mi prometidoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora