Los siguientes tres días casi fueron igual que el anterior, trabajábamos duro para tener el invernadero listo, el tiempo corría debíamos movernos, la mayoría que me ayuda, eran aquellos que tenían algo de conocimiento de la tierra.
Mayormente siempre estaba con Luisa ya que decía que no tenia nada que hacer y no quería soportar los quejidos de su padre, era algo gracioso que en algunas ocasiones se comportaba como aquel que evitaba.
El tiempo comenzaba acabarse para la hora de mi transformación, a pesar de que no era tan fanatica de las costumbres, había algunas que debía de hacer si o si, ni mi padre, el rey podía hacer algo, para llevar acabo aquella importante etapa de todo lobo, debía de hacer algunas cosas previamente para ese día.
Cosas de las cuales siempre me tenían pensativa, no negare que una que otra tradición era interesante, por ejemplo el que tenia que escoger a un sabio, estos eran personas importantes en nuestra vida, personas que no pertenecían a mi familia o que nuestra sangre nos uniera, al igual que fueran lobos. Estos sabios eran importantes ya que eran parte del equilibrio que teníamos entre nuestro lobo y nuestra parte humana.
Mi padre me había pedido que nombrara a uno, no tenia idea a quien escoger, había tantas opciones, pero cada vez que lo pensaba me unida mas en la confusión de escoger al correcto, realmente no quería escoger mal, quería alguien que me diera esas herramientas.
--¿Alma?-- reacciono, miro a Luisa --¿Nuevamente te perdiste en tus pensamientos?-- me sonrojo un poco --Ay Almita, ¿Qué es eso que tanto te lleva lejos de la tierra?-- pregunta
--No es nada, no te preocupes-- le sonrió ligeramente
--Claro que me preocupo, se que a veces es normal perdernos, pero debes entender algo, lo que te esta haciendo perderte en ti, es algo de lo que no debes dejar pasar, tienes a personas que te escucharan y estoy segura que te darán algún concejo, no olvides que no estas sola-- pone sus manos en mis hombros, suelto un suspiro
--Solo pienso en todo lo que tengo que hacer, las tradiciones que debo cumplir para que mi transformación sea exitosa-- miro el suelo unos segundo
--No te agobies por eso, si es algo importante, pero recuerda las cosas se resolverán y si necesitas ayuda para cumplir con todo ese que te esta agobiando háblalo y podremos ayudarte, recuerda que entre mas se piensa mejor-- reí un poco, la abrazo
--Gracias-- susurro
--De nada hermosa, ahora movámonos que Ady me esta matando con la mirada-- reí nuevamente, pero me voltee y era verdad, tenia el ceño fruncido y nos miraba a mi con preocupación y a Luisa con advertencia.
Estaba por caminar, pero analice todo lo que me dijo Luisa, era verdad no podía seguir quedándome con todo, no estaba de más pedir ayuda, miro nuevamente a Luisa quien le reclama a Ady por mirarla de esa forma, no estaría mal pedir un poco de ayuda.
--Luisa, Ady-- las llamo --Creo que si necesitare su ayuda--
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Mire las diversas tiendas de aquella plaza en la manda, podía ver distintos productos, desde tiendas de comida, ropa, accesorios. Luisa hablaba y hablaba sobre lo importante que era encontrar un vestido, habíamos llego ya hace unos veinte minutos, estaba agotado, había entrado a una tienda a pesar de que me hizo revisar los diversos vestido nos encontré nada que me gustara.
Mi madre nos había acompañado se lo pedí, es algo importante y quería que ella me ayudara, Luisa ella se apunto desde el primer momento, a pesar de que quería que mis tías y Ady vinieran, no pudieron tenían algunas cosas que hacer, así que solo éramos nosotras tres.
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Mi omega
Manusia SerigalaMi omega estaba muy molesta, no le gustaba, lo detestaba, detestaba que no tuviera la atención de su alfa, ella solo quería que ella fuera la única que la mirara o riera, odiaba que riera con alguien más, aún aunque era su hermano, pero odiaba que e...
