Capítulo 04; La hermana que quizo conocernos, el encuentro.

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Reviso que todo esté en orden, ropa levemente formal, algo arrugada quizás, no huelo a sudor, un poco de colonia de hombre, acomodo mi cabello... creo que ni siquiera para las citas me arreglo tanto, veo el espejo un momento y buscando mi mejor postura me presento.

-Un gusto, mi nombre es Andrew Lorca, soy el que te contactó... vengo de parte de Henry Lorca, sí... Bueno antes me siento, no voy a quedarme allí de pie -Me organizo perdiendo un poco el ánimo inicial -Como sabrás compartimos padre, digo genes, digo... ¡Ar! Respira -Tomo aire y lo expulso -Soy tu hermano, de sagre paterna y como te decía... -El reloj e mi muñeca empieza a sonar, es la alarma que dejé para salir del hotel, tomo valor, busco mis cosas para aventurarme hacia la cita pactada.

Llego poco antes al lugar, el taxi tardó pero lo había previsto y salí con anticipación, el lugar es bonito, vidrios de cristal, muy al estilo cafetería citadina de los setenta o ochenta, gracias a esto noto a mi hermana ya en la mesa... mi Dios es idéntica a Marta, quizás una versión más vieja de ella claro, tardó un poco en salir de mi mismo, el joven de la entrada me consulta si tengo mesa.

-Sí, Andrew Lorca, me esperan.

-Sí, ya lo están esperando es la mesa de allá -Sigo la dirección de la mano y ubico la mujer que mencioné anteriormente, ¡Oh Dios! Es Ana, es mi hermana -¿Se siente bien? -Lo miro, ¡Claro! Debo tener una expresión sobresaltada.

-Sí, gracias -Dije con voz algo estremecida, me encamino hacia la mesa y noto la mirada preocupada de él aún sobre mí, tan mal me veo, será que sudo, que estoy pálido, que...

-Hola ¿Como estás? -Saluda ofreciéndome la mano Ana que se ha puesto en pie para recibirme, la estrecho en saludo, tiene una amplia sonrisa, un brillo vivas en sus ojos y su forma de vestir es implacable en un traje blanco con blusa azul de fondo, pero... como se parece a Marta -Te noto algo agitado, siéntate -Ofrece, noto que estoy allí de pie como tonto, así que procedo a tomar lugar frente a ella -¿Tanto me parezco a tu padre? -Señala con un toque de burla en su voz, sonrío mientras limpio en sudor de mi frente, está helado.

-Sí, bueno no... a, a una de... -Trago saliva, que me pasa habla bien -Mis hermanas, sí un poco, bastante.

-Entiendo, debe ser difícil para ti. Mi nombre es Ana... O Elena Esteros Clark en la ambiente de leyes, soy abogada en el despacho que queda aquí cerca, soy la mayor de tres hermanos, somos cuatro hijos, es curioso porque mis padres no podían tener así que optaron por la inseminación artificial, y luego de mí tuvieron tres de la manera tradicional y... es chistoso -Ella realmente se toma todo de la mejor forma posible, así que sonrío y intento ser tan casual como ella -Y cuéntame de ti, de tu padre, de... ustedes.

-Sí, soy Andrew, tengo cuatro hermanos, osea somos cinco, yo soy el de en medio, tengo dos mayores que yo Marta y Marco, dos menores llamados Francis y Page, bueno ya sabes tu... -Espero alguna reacción pero ella solo asiente atenta -papá se llama Henry Lorca y es abogado también -Ella se emociona por la ironía, me preparé para la peor reacción, pero ahora no sé como llevar una actitud tan dispuesta -Y mi madre se llama Ana, también Ana, Ana Cecilia, sí.

-Tranquilo, es estupendo saber tanto, la verdad estaba algo nerviosa antes de venir pero todo ha ido muy bien, podemos ir conociéndonos después con el tiempo.

-Sí yo quería hablarte de nuestro padre y su situación.

-Sí el detective me explicó que está... está muy enfermo.

-Sí, exacto y no sabemos bien cuánto timpo dure antes de partir, así que pensaba quizás pudiera haber la posibilidad de visitarlo, si quisieras.

-¡Claro! Yo entiendo, también quiero conocerlo antes de que... bueno -Señala con tristeza, seguido hay un silencio bastante grande que un mesero interrumpe.

-Disculpen -Señala apenado -¿Gusta algo de tomar? -Es a mí ya que Ana había ordenado antes de mi llegada, supongo que lo habrán enviado a preguntar.

-¿Tiene té? -El asiente y señala un rótulo enorme sobre la zona de panes, es el menú, siempre paso ridículo -Un té de menta.

-¿Menta con notas de cacao, menta con astilla de canela o solo menta?

-Solo menta -Señalo mientras le doy una sonrisa a Ana de disculpa, no estoy acostumbrado a estos cafés especializados.

-¿Azucar, miel...?

-Miel gracias.

-¿Algo de comer? -Le miro, el pobre solo mira su blog de notas esperando, observo de lejos las opciones de repostería.

-Deme un cruasán de chocolate.

-¿De o relleno de?

-Relleno de -Digo con voz neutra mientras miro hacia la nada, enserio no ve que estamos en una conversación importante.

-Cruasán relleno de chocolate y té de menta con miel, en un momento se los traemos. -Finalmente se va, Ana sonríe y toma de su café, que incómodo.

-¿Y tu familia cómo ha tomando todo?.

-Bien, algo extrañados -Menciona mirando sus manos, tiene el cabello pintado de rubio, lo que le da un aire de seriedad apacible -Están felices por mí, pero se les hace raro imaginar que tengo más hermanos y otro padre.

-Entiendo, mis hermanos... los nuestros, ellos estaban algo conmocionados por la noticia y no sabían reaccionar, pero intentan asimilarlo lo mejor posible, no es algo muy cotidiano -Los dos asentimos casi al mismo tiempo, el resto del encuentro fue ameno, terminamos compartiendo el número y acordando fijar una visita a papá de su parte.

Los doce hijos de mi padre Donde viven las historias. Descúbrelo ahora