Tu puedes ser un héroe

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"Abandoné toda la esperanza, quién entre aquí"

Eran las palabras grabadas en las gigantesca puerta que servía de acceso para la prisión más peligrosa de Japón.

A Hawks le parecía muy apropiado que un lugar tan infame tuviera aquella advertencia, y es que en cierto sentido, Tartarus era una clase de infierno en la tierra.

Sin duda, hacia honor a su nombre. Era completamente acertado que un sitio abandonado de la mano de dios, dónde el castigo, tortura y sufrimiento, que eran parte del día a día, fuese llamado igual que aquella parte del Inframundo griego dónde los malvados eran castigados por sus crímenes.

Para Hawks, era una especie de retorcida analogía la que habían empleado con la prisión al compararla con un lugar mitológico dedicado a ejecutar actos punitivos, con esa cárcel en la que se encontraban los peores criminales del país, pagando por las acciones que habían cometido contra la sociedad; un lugar de sufrimiento y castigo por los pecados cometidos.

Mientras caminaba, volvió a preguntarse otra vez que estaba haciendo en aquel sitio de perdición, tratando de entender la razón por la que había sido llamado para fungir como guardaespaldas de la Jefa de la Comisión de Seguridad Pública de Héroes , mientras hacía una visita a la prisión Tartarus.

Aún cuándo no quería admitirlo, le disgustaba un poco la idea de custodiar a un alto mando de la Comisión, ya que era algo que involuntariamente interferir con su actuar relajado. Sin embargo, por mucho que le aburriera tener que estar ahí, protegiendo a un funcionario en lugar de estar en lo alto de un rascacielos descansando, era parte de sus deberes y debía cumplirlos.

Había tambien algo que inquietaba su mente, era una duda que había invadido su pensamiento y que no lo dejaba tranquilo. ¿Qué clase de asunto había de por medio que demandará que la Jefa de la Comisión de Seguridad Pública de Héroes lo atendiera en persona?

Fue sacado de sus ideas al escuchar una voz al lado.

¿?: -¿Estás bien, Hawks? Te ves bastante pensativo- dijo la mujer a su lado, prestando completa atención en su acompañante.

Hawks: No, Jefa. Sólo me encontraba reflexionando sobre el nombre de la prisión y lo bien que le hace honor al Tártaro del mito- respondió el héroe alado con una sonrisa.

¿?: De acuerdo. Si lo qué te preocupa es el porqué nos encontramos aquí, muy pronto lo verás- respondió dejando impresionado a Hawks por el simple hecho de haber dado con lo que lo mantenía pensativo.

Caminaron durante otros 15 minutos más, deambulando por la prisión, avanzando cada vez más hacia la zona más baja de la estructura, el lugar destinado para los peores criminales y los que poseían quirks más destructivos.

Aquella era la parte más profunda de la prisión, cosa que no hacía más que poner en alerta a Hawks y preocuparse por la clase de asunto que su Jefa tendría que resolver ahí. Lo único que esperaba era que no hubiera problemas y pudieran salir justo como ingresaron.

Se detuvieron abruptamente frente a una celda, la escasa iluminación del lugar impedía ver su interior y a su inquilino, dando incluso la impresión de que aquel sitio se hallaba vacío.

La voz de la Jefa de la Comisión se dejó oír de repente, más cómo un monólogo que una conversación.

¿?: Mi nombre es Amane Watanabe, soy la Jefa de la Comisión de Seguridad Pública de Héroes- dijo a modo de presentación e inmediatamente comenzó a revisar un archivo en la tablet que traía en sus manos- De acuerdo con tus huellas dactilares y tus muestras de ADN, sabemos que eres Izuku Midoriya, alias Trickshot, miembro del grupo Crime Circus. Según los reportes, huiste de casa a los 5 años, sin embargo, al notificar a tus padres de tu hallazgo y del arresto por tus crímenes, empiezo a creer que esa versión es una mentira.

El héroe menos probable Donde viven las historias. Descúbrelo ahora