Sequé mi frente con mi camiseta y bajé de un salto del techo; por fin pude reponer la parte que faltaba y quedó como nuevo. Los días pasaron bastante rápido y, reparando la cabaña, no nos dimos ni cuenta cuando ya cumplimos una semana.
—Hice un poco de pollo con verduras —dijo Alec acercándose a mí; ninguno de los dos es experto en cocinar, pero nos defendemos bastante bien.
—Eres el mejor parabatai de todos los que hay —dije caminando hacia la casa para poder asearme y comer.
—Soy el único que tienes —dijo negando con una sonrisa—¿Estás seguro de que vendría hoy, Paul? —me preguntó, entrando junto a mí.
—Sí, ojalá venga pronto, estoy deseoso por tomarme una exquisita cerveza —dije antes de entrar al baño para darme una ducha rápida.
Después de darme una ducha, me puse solo un pantalón cómodo y fui a comer; jamás ando con tan poca ropa, ni siquiera cuando estaba con Clary, pero con Alec me siento cómodo, siento que puedo ser yo sin preocupaciones.
Comimos entre risas y bromas; extrañaba poder estar así con Alec, poder decirnos bromas sin tener que estar explicando al resto porque no las entienden.
—Tendré que activar mi runa nuevamente —le dije sobándome la parte baja de mi espalda. Lamentablemente, la cabaña solo tiene una cama y le ofrecí a Alec dormir en ella; no me importa dormir en el sillón, pero me está pasando factura.
—Te dije que cambiáramos, no tengo problema en cambiar y dormir yo en el sillón. —Me regañó.
—Eres mucho más alto, quedarás con la mitad de los pies fuera —le dije y sonrió.
—Entonces duerme conmigo, la cama es bastante grande para que no estemos incómodos, a no ser que sea algún problema para ti por el hecho de que soy gay. —Me dijo y lo miré molesto. El que sea gay jamás me ha incomodado o algo por el estilo; también había pensado muchas veces el ir a dormir con él, pero pensé que a él se le podía hacer incómodo dormir conmigo.
—Pensé que a ti te molestaría dormir conmigo, pero si no te incomoda, acepto encantado; no creo poder soportar una noche más este torturador. —Dije palmeando el sillón.
———-
Sentí que estaba sobre algo duro, pero cálido y suave; me acomodé un poco más y de pronto abrí los ojos de golpe al sentir una pequeña risa. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que tenía medio cuerpo sobre Alec; lo miré entre avergonzado y nervioso, separándome de él inmediatamente, y Alec soltó una gran carcajada.
—Siento el haberte despertado, pero te veías como un niño pequeño —dijo sin parar de reír—. Si hasta me babeaste todo el pecho —dijo secándose con la mano.
—No sé qué me pasó —dije rojo de vergüenza—. Lo siento, no quería invadir tu espacio, lo siento —dije parándome rápidamente y saliendo del cuarto. Escuché a Alec llamarme y decirme que no pasa nada, pero me metí al baño a darme una ducha sin responderle nada.
Después del incidente, evité a Alec el resto del día; no puedo evitar pensar en el calor de su cuerpo, en el olor tan característico de él que me tranquiliza de alguna manera. Me senté en el pasto para estar un momento a solas; no quiero estar con Alec porque aún me siento avergonzado.
—Deja de darle vueltas al asunto, solo fue una broma, no quería que te sintieras incómodo —me dijo Alec sentándose junto a mí, entregándome una cerveza.
—Yo lo siento, invadí tu espacio y hasta te llené de saliva —le dije sin mirarlo.
—No seas idiota, si piensas que me tiraré sobre ti porque me babeaste encima, no te preocupes, no está en mis planes —dijo recostándose relajado.
ESTÁS LEYENDO
SOLO MÍO...
ParanormalLo que párese ser algo necesario termina siendo la mejor aventura... Jace y Alec tienen que pasar un tiempo aislados de los demás y eso hace que afloren sentimientos y sensaciones que jamás imaginaron. -¿Que pasará cuando tengan que volver a la nor...
