Sentí un llanto molesto y llevé mis manos a mi abdomen; abrí los ojos de golpe al sentirlo plano, se me vinieron las imágenes de todo lo que pasó e intenté sentarme rápidamente, pero solté un quejido de dolor cuando los dolores vinieron de un golpe.
—Cuidado, con calma —dijo Alec, dejando con cuidado un pequeño bulto en la pequeña cuna para ayudarme a sentarme.
—¿Cómo está? —le pregunté ansioso por verla.
—Bien, está molesta hace horas, creo que no le agrado mucho —dijo con una pequeña sonrisa, caminando nuevamente hacia la cuna, tomándola con cuidado—Ya pequeña, papá ya despertó y podrás verlo —dijo dejándomela con cuidado en los brazos.
Sentí unas ganas inmensas de llorar al ver cómo me miraba fijamente; sé que aún no ve nada más que sombras, pero el saber que está buscándome me llena el corazón.
—Hola pequeña —dije acariciando su carita—¿Comió? —¿Cómo la alimentaron? —le pregunté a Alec, pero fue Izzy quien me respondió.
—¿Cómo se alimentan todos los bebés? De su madre, obviamente —dijo con una sonrisa y la miré horrorizado; lo único que me faltaba era esto.
—No le hagas caso, toma biberón, mamá le compró una leche especial para ella, aunque tomara la misma que Chris. —Dijo Alec y volví a respirar.
—Te mataré, Izzy —le dije fulminándola con la mirada.
—Debiste dejar que se atormentara un poco más con mi pequeña broma —dijo Izzy sonriendo.
—Me las pagarás, maldita niña —le dije con fingido enojo—¿Dónde está Chris? —le pregunté preocupado.
—Está con Rafael y Luke, pero ya que todo está bien, iré con él; prometo traerlo mañana cuando todo esté más tranquilo —dijo sonriendo.
M
—Gracias Izzy, gracias por ayudarme —le dije con las lágrimas a punto de salir.
—No tienes que agradecer, haría lo que fuera por ti y qué mejor honor que el haber traído a mi sobrina al mundo —dijo mirando con ternura a mi pequeña Sofía.
—Como dijo Jace, muchas gracias hermanita, sin ti no hubiéramos podido hacerlo —dijo Alec sonriendo.
—Ya suficiente momento de niñas, iré a ver a su hijo mayor, que debe tener a Rafael y a Luke vueltos locos —dijo saliendo.
Mire a Sofía, que se quedó dormida profundamente; nadie hubiera imaginado que hace unos minutos estaba llorando con ganas.
—Es muy linda —dijo Alec y asentí sin dejar de mirarla.
—¿Por qué aún no la has vestido? —le dije a Alec al verla solo con un gorro y pañal.
—Magnus dijo que su temperatura tenía que regularse; también tiene sangre pura de ángel, al haber estado ocho meses dentro de ti.
—¿Pero está bien? —Dime que no tiene nada malo.
—Está bien, solo está un poquito inestable con su temperatura, pero está saludable, muy saludable para haberle faltado casi un mes —dijo sentándose junto a mí—¿Cómo te sientes? —me preguntó preocupado.
—Creo que estoy bien, me duele todo el cuerpo, pero creo que es entendible; me siento muy vacío y plano —dije tocando mi abdomen.
—Sí, Magnus dijo que agradecerías el tener tu cuerpo de antes, bueno, no tan igual, pero bastante cerca —dijo con una sonrisa—Dijo que cualquiera soñaría con quedar como quedaste después de tener un bebé —dijo y ambos reímos.
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SOLO MÍO...
ParanormalLo que párese ser algo necesario termina siendo la mejor aventura... Jace y Alec tienen que pasar un tiempo aislados de los demás y eso hace que afloren sentimientos y sensaciones que jamás imaginaron. -¿Que pasará cuando tengan que volver a la nor...
