Tragué saliva y recuperé mi postura firme; no puedo verme débil frente a él, menos si quiero decirle lo que me pasa.
—No tenemos nada de qué hablar —le dije, tragando saliva con dificultad al ver los ojos verdes de Alce mirarme con más intensidad, si es que es posible.
—Claro que sí. —¿Qué fue todo ese espectáculo? —Yo no me meto en tu vida Jace, tampoco lo hagas en la mía. —Me dijo serio, sin apartarse ni un segundo.
—Solo no quiero que cometas un error; él no es para ti, son muy diferentes —le dije sin apartar la mirada.
-Eso lo decidiré yo no tú.-Me dijo molesto.-No se que es lo que te pasa, al principio pensé que era mi imaginación, pero después que descubrí que algo raro pasa contigo, no se si fueron los días aislados o que, pero eso de espiarme mientras me ducho me sorprendió, la segunda vez que lo hiciste me di cuenta que no era mi imaginación traicionándome.-Dijo acercándose más.-Deje que mirarás, para que calmaras tu curiosidad y te dieras cuenta que no es lo que quieres, pero no dejaré que trates de mandar en ese aspecto de mi vida.-Dijo acercando su nariz a mi cuello solo un segundo.-Tu eres mi Parabatai, mi otra mitad, daría mi vida por ti pero en mi cama mando yo y yo elijo a quien meto en ella.-Dijo alejándose con brusquedad.
—Deberías elegir bien, alguien que te convenga —dije sin bajar ni un centímetro la mirada.
—¿Como quién? —dijo sonriendo irónico—. ¿Como tú? —dijo alzando las cejas.
—Por ejemplo, soy la mejor opción de cualquiera —dije tratando de sonar normal.
—Deja tus juegos, Jace —dijo haciendo funcionar nuevamente el ascensor—Tú no eres esto, deja de curiosear en cosas que no son para ti.
—¿Que sabes lo que quiero realmente? —le dije alzando un poco la voz.
—Porque te conozco, esto no eres tú; no sé qué quieres demostrar, pero no te dejaré jugar conmigo —dijo girando para salir cuando las puertas se abrieron.
De un rápido movimiento lo tomé del brazo y lo hice entrar de nuevo en el ascensor, apreté el botón para que las puertas se cerraran y lo miré fijamente; es ahora o nunca, pensé en mi mente y, sin pensarlo más, lo empujé hacia la pared, lo tomé con fuerza de la nuca y lo besé. Fue un beso violento, salvaje; quería saber lo que se sentía besarlo, quería saber si se sentía igual como en mis sueños.
Alec me separó de un empujón y me quedó mirando agitado con sus labios rojos y con su respiración entrecortada, me hizo desear besarlo nuevamente. Me miró desconcertado un segundo y luego tomó mi cara y me besó con ganas. Esta vez el beso fue real; mordí su labio inferior y pasé mi lengua pidiendo permiso para profundizar más el beso. Pasé mis manos por su espalda y Alec acercó más su cuerpo al mío, haciendo un roce exquisito en las partes necesarias. El sonido del ascensor nos hizo separarnos de golpe; las puertas se abrieron, Alec salió rápidamente, saludando con un movimiento de cabeza al maldito de Smith que arruinó mi gran momento con mi Parabatai.
Decidí no ir tras de él y dejar que las cosas se den sin forzarlas; quería aclararme y ahora no sé qué hacer.
Los siguientes días fueron un caos; Alec me ignoró en todo momento. Traté de acercarme a él, pero nada sirvió. Estoy confundido como jamás lo estuve, no sé qué me pasa. Jamás en toda mi vida me atrajo otro hombre; sin contar que ese hombre es mi Parabatai, de la única persona de la que no me podía enamorar era de él y fue lo primero que hice. Necesito olvidarme de todo lo que pasó, necesito regresar a la normalidad. Mi único refugio fue el alcohol y las mujeres, aunque estas últimas no me producían el más mínimo placer.
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SOLO MÍO...
ParanormalLo que párese ser algo necesario termina siendo la mejor aventura... Jace y Alec tienen que pasar un tiempo aislados de los demás y eso hace que afloren sentimientos y sensaciones que jamás imaginaron. -¿Que pasará cuando tengan que volver a la nor...
