Capitulo 24.

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(JACE)

Después de que Alec se fuera a la misión, me levanté rápidamente para preparar a los niños y así poder entrar un rato mientras ellos tomaban sus clases.

Después de desayunar y recorrer un poco más el instituto, llevé a los niños a sus lecciones; Chris estaba muy entusiasmado, pero Sofía no del todo.

—No entiendo por qué alguien más nos tiene que enseñar; me gusta cuando papá o tú nos enseñan —dijo molesta.

—Hay cosas que papá o yo no sabemos, tienes que ser educada y prestar atención a lo que te van a enseñar. —Le dije serio y me miró fijamente, asintiendo con desagrado.

—¿Por qué papá tiene que trabajar tan temprano? —me preguntó Chris un poco triste.

—Ya hablamos de eso, sabes que tenemos responsabilidades —le dije acariciando su cabello.

—No me gusta que no esté siempre con nosotros, quiero regresar a la casa de antes —dijo Sofía haciendo puchero.

—También me gustaría regresar, pero no podemos, estuvimos mucho tiempo lejos y con papá tenemos que cumplir nuestro deber —le dije acariciando su carita—Vamos donde la persona que les enseñará —les dije tomando sus manos.

Después de dejarlos con Anna, busqué a Underhill, quien me escribió que me necesitaba urgente.

—¿Me buscabas? —le dije al encontrarlo en el panel de control.

—Sí, hay un problema en la sala de simulación y Robert dijo que te informará a ti, dijo que tú lo habías reparado en alguna ocasión y que sabias. —Me dijo y asentí. —Creo que alguien tuvo una dificultad, por eso es urgente. —Dijo y asentí saliendo a la sala de simulación.

Underhill no puede agradarme; siento la mirada que le da a Alec, ni siquiera disimula para recorrerlo con la mirada.

Al llegar a la sala de simulación, efectivamente estaba todo mal puestos; estaba concentrado y no había notado que alguien estaba en la sala hasta que se cortó la luz y sentí un grito femenino.

—¿Qué haces aquí? —le dije a Clary, que estaba sentada en una esquina.

—Estaba entrenando y todo se volvió loco, no sabía que te mandarían a ti a repararlo —dijo inocente.

—Es raro que pase esto, espero nos saquen de aquí —le dije sin prestarle mayor atención.

—Entiendo que estés enojado conmigo por lo que pasó, pero ya ha pasado tanto tiempo, podríamos volver a ser amigos, como en los viejos tiempos —me dijo sonriendo.

—Mira, no tengo intención de pelear contigo, pero quiero que te quede algo claro: nosotros jamás volvemos a tener nada más que cordialidad de compañeros de trabajo —le dije serio.

Intenté por un buen rato poder restaurar el sistema para poder abrir la puerta, pero fue imposible; después de un largo silencio, Clary comenzó nuevamente.

—Es increíble lo mucho que has cambiado, no queda ni rastro de lo que eras antes —dijo molesta.

—Este soy yo; la persona que conociste no era yo realmente, pero eso está en el pasado, no quiero enredos en mi vida —dije escribiéndole a Tomás para que nos sacara de ahí.

—Alec lo logró, supo cómo manipularte completamente —dijo con burla.

—No metas a Alec en esto, jamás me ha manipulado; Alec es lo único real y honesto en mi vida, es lo único que me importa, él y mis hijos, obviamente. —Le dije tratando de abrir la maldita puerta.

—No siquiera son tus hijos. —¿Cómo puedes cambiar tu libertad por algo así? —Podrías tener tus propios hijos, la vida que siempre quisiste —dijo acercándose a mí.

—Cierra tu maldita boca, no tienes idea de lo que hablas, no tienes derecho a hablar de mis hijos. —¿Crees que perdonaré lo que me hiciste? —No tienes idea de lo que causaste por tu obsesión estúpida, jamás te perdonaré lo que me arrebataste, niña estúpida —le dije alejándome de ella como si quemara.

—Yo no te he arrebatado nada; Alec te envenenó la cabeza con esas ideas absurdas —dijo acercándose nuevamente a mí.

—Alec, lo único que hizo fue levantarme del suelo cuando por tu culpa perdí uno de mis hi... —No alcancé a terminar la frase cuando la puerta sonó al abrirse.

—El sistema estaba desconectado, ahora debería funcionar bien —dijo Tomas, entregándome la tablet.

—Gracias, amigo. —dije saliendo rápidamente.

Clary salió tras de mí pidiéndome que me detuviera; sé que por la rabia casi le digo la verdad y eso nos hubiera puesto en peligro a todos.

—No puedes dejarme hablando sola, termina lo que me estabas echando en culpa —me dijo tomando mi brazo.

—Olvídalo, solo aléjate de nosotros —le dije, soltándome de su agarre.

—Sé que aún me amas, solo tienes que darte cuenta —dijo besándome bruscamente.

La alejé de mí de un empujón y miré donde ella miraba con una sonrisa y vi a Alec mirándome entre dolido e impactado.

Corrí hacia él para explicarle todo, pero me paró y subió al ascensor junto a los niños. Dejé caer mis lágrimas y me afirmé de la pared; no puedo creer que esto esté pasando nuevamente, nunca debimos regresar al maldito instituto.

Apreté el botón del ascensor para ir con Alec rápidamente; tiene que entender que no es lo que parece.

Entré al cuarto de los niños y los vi sentados jugando con unos de los juegos que les regaló Rafael.

—¿Dónde está su padre? —les pregunté tratando de sonar calmado.

—Dijo que iría a su cuarto un momento —dijo Chris y asentí, saliendo rápidamente hacia nuestro cuarto.

Entré rápidamente y lo vi sentado en la cama tomando su cabeza. Me acerqué a él y me senté junto a él en silencio unos minutos.

—No fue como crees, me dijeron que el simulador estaba malo y que lo reparara; debe haber sido una trampa de ella porque justo estaba ahí y cuando pudimos salir, me besó a traición. Alec, de verdad no te he engañado —le dije con desesperación.

—Cállate —me dijo levantando la cabeza para mirarme—Deja de darme explicaciones que no sirven de nada —dijo y sentí como si me hubieran dado un golpe—No quiero escuchar tus explicaciones porque no tienes que dármelas; por un momento pensé que me habías engañado, pero es tan absurdo que no tengo que ni dudarlo —dijo girándose hacia mí—Puedes tener muchos defectos, pero jamás en la vida dejarías a nuestros hijos solos, menos por ella —dijo limpiando mis lágrimas—Sé que me amas tanto como te amo yo y perdóname por haber dudado de ti un segundo; sé que Clary lo planeó para separarnos, pero no lo va a lograr, no la dejaremos —dijo besándome tiernamente en los labios.

—Gracias Parabatai, gracias por confiar en mí amor —le dije, abrazándole con fuerza.

—La última vez que desconfíe de ti, perdimos a uno de nuestros hijos; jamás me perdonaré el hecho de que si nos hubiésemos dado cuenta, capaz tendríamos a tres pequeñitos —dijo acariciando mi mejilla—No podrá separarnos aunque lo intente —dijo besándome nuevamente.

—No se quedará así, me las pagará —dije molesto.

—No gastes energía en eso, mejor cámbiate y vamos a pasear con nuestros hijos, prometiste que los llevarías a hacer algo mundano hoy. —Dijo abrazándome nuevamente.

—Hoy iremos al cine, jamás hemos ido y tengo curiosidad —dije disfrutando de sus caricias.

—Espero no te arrepientas, Jhonatan Christopher —dijo riendo.

—Eso nunca, Parabatai, eso no pasará...

Espero les haya gustado el capítulo. Muchas gracias por todo el apoyo que le dan a mi historia, muchas gracias.

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