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<<what we keep>>

Acontecimientos ocurren 1 año después del capítulo anterior.

A Ekko no le gustaban las mudanzas, hacían que su organización quedara en un desastre. Después de vivir en Zaun tanto tiempo había desarrollado una necesidad de tener todo bajo control y en un orden no exagerado pero impecable.

Solo que en este no pudo renegar demasiado siendo de su propia casa. Él estaba acostumbrado era a organizar casas del refugio, colaborando a los que habían perdido su propio hogar o en momentos donde refugiados incapacitados lo solicitaban.

El tomar sus propias cosas en sus manos para colocarlas de lugar le resultaba simplemente extraño, al punto que causaba una extrañes el haber movido cada mueble de su hogar.

–Ekko–Gea lo llamo desde atrás, hablo mientras se recogía en cabello evitando el calor. –¿Puedo llevarme la estantería de allí? –Sus ojos pasaron a la estantería de ese lugar, en realidad no había tanto problema, él la había logrado rehabilitar para el uso después de encontrarla años antes, así que asintió. –¡Bien! Gracias–La morena sonrió a lo que él le correspondió.

Era irónico, pensó, tal vez se tomaría como una conversación normal entre pareja o amigos si no fuera por el contexto donde estaban.

–Lo llevare afuera, Phill puede visitarme cuando haya terminado de organizar el apartamento. ¿En una Semana? ¿Tal vez?

Ekko se levantó para asentir a sus palabras, en realidad ya habían hablado de la estadía de Phill en su casa.

–Está bien–intento buscar al niño con la mirada–¿Sigue abajo? –Gea asintió –Está jugando con los demás niños, termino de escoger su ropa y se fue. –La firelight cogió otra de las cajas dirigiéndose hacia la salida, Ekko la acompañó con otra más pesada.

No quedaba muy lejos la nueva casa, a unas calles suficientes para que Phill fuera corriendo y aun dentro la guardia firelight. Gea era una Firelight así que no era extraño suponer que la verían todos los días igual.

En medio de las escaleras la mujer hablo.

–¿Puedo tomar el armario de tu cuarto?

Ekko tenía cuarto separado de Gea, así que no pudo disimular su expresión cuando este fue señalado.

–Digo es pequeño y nunca lo usas, además es antiguo, podría servir para la ropa de Phill y eso, también-

–No–interrumpió a la mujer que se calló rápidamente–Lo siento no es posible.

Gea asintió bajando su mirada.

Si bien Ekko no había negado casi ninguna de sus peticiones ese pequeño y viejo armario marcaba mucha diferencia.

Cuando lograron llegar hasta el suelo ambos colocaron las cajas en la carretilla donde Isal aguardaba. La joven Zaunita saludo avergonzada al líder de los firelights moviendo su mano, Ekko solo asintió con la cabeza.

En realidad, no sentía ningún desprecio hacia Isal, era una constructora joven que siempre estaba con las mejillas sonrojadas cuando la veía, vino a notar tiempo después que en realidad Isal terminaba sonrojada por otra cosa—persona—pero para ese momento en realidad no le importaba mucho.

Si algo pudiera decir que ella era que lamentaba lo típico que era que la joven peli roja terminará con varias miradas de mal gusto, al igual que Gea a pesar de las muchas veces que lo había intentado apaciguar. Las malas vistas eran tan típicas que en ese mismo momento con ellos 3 reunidos, podía sentirlas tras suyo, clavandose en su espalda.

–Muchas gracias–Isal tomo la caja de Ekko acomodando la a su gusto, luego se devolvió hacia el con las mejillas sonrojadas. Ambas mujeres compartieron por unos minutos una cierta mirada, que se atrapaba entre ellas.

Él conocía esa mirada.

Se quedo unos momentos mientras observaba como ambas se despedían y se retiraban con las manos entrelazadas y en medio de las miradas incomodas de algunos Firelights del refugio.

Ekko sonrió suavemente, después de unos segundos se volteo hacia el área infantil, sintió el sol del atardecer golpear contra su rostro, camino tranquilo hacia el parque ignorando algunas miradas de miembros del equipo.

–Phill–llamo hacia los niños, logrando captar la atención de un pequeño lleno de tierra. –Es hora– el niño asintió pesadamente antes de despedirse de algunos niños, sacudirse la ropa y correr hasta su padre.

–¿Mama se fue con Isal? –Ekko asintió

–¿por qué no te fuiste a despedir de tu madre? Phill–El niño tomo la mano de su padre mientras ambos caminaban.

–Mama no se fue–se detuvo frente al árbol, Ekko no pudo evitar subir la mirada hacia el altar. Su pecho se removía al pensar que a pesar que Zaun mejoro, quedaron un montón de personas detrás, llenando de tan solo algunas su gran altar, al punto de que la pintura había alcanzado grandes partes y habían cambiado la estrategia a fotografías u otros métodos de recordar sus familiares o amigos. – Cuando alguien no se va... –continuó el pequeño con la mirada fija en el altar–no hace falta despedirse–concluyó– ¿Verdad papa? –Ekko retiro su mirada del centro del mural para regresarla a su hijo.

–Es cierto–Lo alzo entre sus brazos. Phill era un niño de 6 años lo que provocaba que pesara demasiado, pero nunca impidió que Ekko lo cargara.

La mirada café fue incocientemente hasta el mural de nuevo, el niño imito a su padre en un intento de buscar lo mismo que el tanto miraba.

Ekko se resignó a algo mas de ese lugar y bajo al pequeño para empezar su camino hacia su hogar. Phill no pudo evitar volver a contar su día y de cómo Que había hecho trampa en el escondite.

Su charla prosiguió hasta que llegaron a casa. Mientras Ekko preparaba algo para cenar el menor no paraba de hablar y de traerle cosas que el pidiera. Aun en la cena Phill volvía a hablar con la boca llena ganándose un llamado de atención, pero sin desanimarse.

La charla intensiva de Phill hacia que la desordenada casa evitara sentirse vacía, no podía agradecerlo más.

Cuando la noche callo en su casa no pudo evitar pedirlo.

–¿Quieres dormir con papa, Phill? –El niño miro hacia su padre con duda, antes de cerrar la puerta de su cuarto y correr hasta el cuarto de Ekko.

Ambos se acomodaron en las sábanas y Ekko recibió la nueva charla de Phill.

Esta vez acerca de los extraterrestres.

Cuando el niño cayo dormido Ekko se acomodó de igual modo.

Ese día no fue a ver la luna, la cual también debía estar hermosa esa noche.

Si bien el dormía solo en su cuarto aparte del que alguna vez fue de Gea, no podía evitar sentir un sentimiento extraño. Abrazo al niño contra sí mismo y dejo que el sueño de apodera de sí.

...

What happened to jinx? (¿teorias?)

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