POV' Lauren
La reunión era pequeña, solo unas amistades de sus papás y sus respectivos hijos pequeños que no paraban de darle vueltas a la casa.
—Esto parece un jardín de niños en lugar de una fiesta de compromiso— susurré para quien yo creía que era Camila.
—Eso sucede cuando estás tan entusiasmada que organizas una fiesta sin previo aviso— era el papá de Camila.
—Señor disculpe— me exalte un poco.
—Descuida— volvimos nuestra atención a simplemente observar el lugar, hasta que después de un rato preguntó —¿Es ese el abrigo de mi esposa?—
Me sonrojé un poco —Si, Camila me lo dio porque no traje uno—
Me dio una sonrisa que no supe cómo interpretar.
—Lauren, cariño, podrías traer mis palos de golf del armario por favor— dijo la mama de Camila, quien hablaba con unas amigas.
—Claro— conteste.
Solo hasta que estuve frente a la puerta del armario que estaba justo en la entrada de la casa, me pregunté ¿Para que querría unos palos de golf?
Tal vez me iba a sacar a palazos por querer corromper a su hija.
El cubículo era un pequeño desastre, así que me tomo tiempo encontrarlos, además de que la luz no ayudaba.
Maldije por lo bajo cuando, al querer salir, me di cuenta que no podía.
Genial. ¿Y ahora qué hago? Romper la puerta con los palos de golf?
Aunque mi idea me parecía genial, preferí textearle a Camila.
"S.O.S Armario"
La piba tardo algo en llegar, pero cuando lo hizo, se quedó parada justo en la entrada, con la puerta abierta y mirándome confusa.
—Pregunta— dije —¿Por que tu madre querría unos palos de golf en estos momentos?—
Justo cuando estaba a punto de contestarme, uno de los niños paso corriendo tan rápido que empujo la puerta, y acto seguido; tenia a Camila en mis brazos y con la bendita puerta cerrada otra vez.
—¿Es en serio?!— dijo alejándose un poco de mi —¿Qué hacías aquí?!—
—Tu mama me mando por estos palos que a estas alturas aún no se para que los quiere—
Trato de abrir la puerta como yo lo hice, pero evidentemente no pudo.
—Deberíamos llamar a tu papás— saque mi celular —¿Cuál es su número?—
—No me lo sé, y no traje mi celular—
—Genial, será prudente tocar para ver si nos escuchan con todo este ruido?— ironice.
Se sentó en el piso recargada a la pared.
—Genial por dos, el único que sabe que estoy aquí es tu perico, que irónicamente aun no les dice intrusos a los invitados—
No decía nada.
—¿Qué crees que suceda primero? Que tu mamá se pregunte porque no llegó con sus palos, o que todos se pregunten en donde está la novia a la cual hay que felicitar?—
—No me digas que también eres claustrofóbica— dije después de observarla
Iba a callarme lo sé, abrió la boca, pero de ella solo salió un grito que me dejo sorda. Con suerte y lograron escucharlo.
Se levantó alterada diciendo que había sentido algo en el brazo.
Ay por dios, Que niña.
—Ay!— ay no mames yo también lo sentí.
En nuestra desesperación, terminamos juntas del miedo.
—¿Que mierda fue eso?—
—Con suerte, solo un bicho inocente— dije —con mala, el monstruo del closet, que viene por ti por no querer salir de el contigo misma—
Me miro feo.
—O el coco— termine de decir
—Voy a utilizar tu cabeza para abrir esa cerradura— quería matarme, lo sé, que agresividad.
—Lograras abrir mi cabeza primero antes que eso—
—¿Apostamos?— susurro.
De pronto, un ruido se escuchó.
No se si escuche bien, pero creo que comenzó a rezar.
—Tranquilízate— dije también para mi
Estaba prácticamente encima de mí.
¿Acaso esta utilizándome como escudo?
—Como quieres que me tranquilice, no quiero salir en el periódico mañana— de verdad necesitaba calmarse —como crees que seria el titular eh?! Mujer muere de un ataque al corazón tratando de salir del closet en su fiesta de compromiso—
Hubo un silencio.
—¿O sea la idea de ser gay le afecto?—
—Lauren!—
Se escucho otro ruido y volteo.
—Mírame— le dije —Si es el coco, tendrá que pasar por mí, antes de poder hacerte algo, tengo mucha carne, se entretendrá conmigo en lo que tu huyes—
—¿Cómo con el oso?— dijo después de unos segundos de solo mirarme
Asentí
Su respiración era agitada y sus ojos emanaban algo que definitivamente no era miedo ya.
Y de pronto, me besó.
Me estaba acostumbrando a sus besos.
Al principio fue algo tierno, pero después se tornó en un beso que podría describirlo una palabra: Necesidad.
No se en que momento me llevo hasta atrás y me arrinconó a la pared.
Dios, su dominio era tan jodidamente sexy.
Cuando nos faltó el aire y nos separamos, decidí esta vez yo darle la vuelta y besarla otra vez.
Podría hacer esto toda la tarde.
Pero me separe cuando escuche un pequeño gemido después de que mis manos exploraron su trasero.
Y gracias a dios que lo hice, porque justo después de eso, su Papá abrió la puerta.
Estaba ahí parado. Viéndonos tan cerca. Pidiendo una explicación no gay.
Iba a decirle que estaba teniendo un ataque, por eso le di respiración boca a boca, pero Camila hablo.
—No es lo que parece—
La cara de su papa de "Hay por favor"
—Tenía un bicho— trate de acompañar la justificación
Si, en el trasero de su hija, que tiene de raro?
—La puerta no abre por dentro, vine a rescatarla, pero terminé encerrada también—
El solo asintió lentamente y luego dijo
—Tu madre quiere sus palos de golf para presumírselos a sus amigas—
—Pero ella no juega al golf— dijo Camila después de que nos incorporamos.
Solo alzo los hombros —Los misterios de las mujeres en querer aparentar algo que no son— y se fue después de tomar los benditos palos.
En ese momento solo quería saber dos cosas, ¿Habrá dicho eso en doble intención? Y, ¿Qué diablos nos había tocado en ese armario?
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La Uber |Camren| (Completa)
RomanceCamila Cabello solo queria tomar un viaje tranquilo por Uber. Lauren, solo queria que se bajara de su auto lo mas pronto posible. Pero, el destino queria verlas recorrer el camino de la vida juntas.
