cap 23

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AGNES

Lentamente, abrí mis ojos y estiré mi cuerpo con bostezo, por un momento olvido que estoy en el cuarto de Jungkook, pero este no se encuentra a mi lado, me pregunto adonde se abra ido

- Buenos días Agnes - me saluda lea entrando con un hombre tras suyo.

- Buenos días, Lea ¿dónde está Jungkook? -: fue lo primero que pregunté,

- Está entrenando, el Rey siempre se entrena por la mañana asta entonces le presento a Jin - había olvidado que Jungkook estaba buscando a un eunuco para que me vigile, por lo menos cuando esté sola.

- Es un..., mi..., Jin ....- estaba a punto de disculparme pues según los requisitos de Jungkook al hombre se le iba a cortar su pene.

- No sé, preocupe señorita, mis partes me fueron arrebatadas hace mucho tiempo -: me detiene con una sonrisa.

- En serio,¿porque?-:

No fue prudente de mi parte preguntar eso en este momento, así que tapé mi boca de la vergüenza pero hombre río

-: Tranquila, me descubrieron fornicando con una mujer de clase alta virgen, su padre para evitar la deshonra prefirió quemarla y Yo pues...-: explica

- Lo entiendo, creo eso fue injusto por parte del hombre-:

Digo comprensiva, solamente quieren hacer aparentar a esta ciudad, cómo la ciudad perfecta donde los jóvenes son virgen asta el matrimonio y las mujeres trofeos para millonarios,

- Quisiera que eso cambie-: suspiré por el odio a las medidas de nuestra sociedad puestas solo por tradiciones

- Bueno, más mi vigilante espero que seas mi amigo -:

Dicho esto me levanté de mi cama para prepararme,

[...]

Cuando termine de alistarme fue a donde Jungkook a verlo a su entrenamiento en un gran salón, valla que era muy ágil con la espada hizo una voltereta en el aire que terminó derrumbando aquel muñeco de madera.

- Buenos días - saludo cuando este cae de pie apuntando aquel muñeco.

- ¿Qué haces aquí? No te mandé a llamar - en serio, tengo repetirle muchas veces que no soy un objeto.

- No tienes que hacerlo soy una persona no una mascota -: digo entrando mientras cierro la puerta tras de mi

- Eres mi concubina Agnes, parte de mi servidumbre -: Jungkook, guarda su espada junto a jimin que le entrega unas toallas para sacarse el sudor

- Claro la Ramera del Rey, gracias por recordármelo - .

Me quejo

Este se quedó callado mirándome a los mientras secaba su cuello con una toalla, me crucé de brazos con una ceja alzada lista para retirarme

- ¿Qué quieres? Un favor, regalos perfume -: Jungkook está acostumbrada a que le brinden amor satisfaciendo sus caprichos, no puedo culparlo así lo criaron, pero no pone de su parte y esto lo hace muy difícil

- Tu tiempo, cariño, una charla no hablo de acostarnos de conocernos, ¿sabes de qué hablo?-: Jungkook moviendo su cabeza dijo que no, sentí algo de lástima y me acerque adonde él le arrebato una de las toallas que secaba su sudor, para hacerlo por mirando a sus ojos.

- Cuando amas a alguien, abecés deseas contarle cosas de ti, tus ideas o tus miedos, tu historia-: hablo

- Y como .... Sé ...hace eso? - sus ojos estaban puestos en mí, yo me mantenía pasando la toalla cerca de cuello asta mirar su frente, mirando más de cerca su belleza digna de dársela a un príncipe,

- Sabes que antes tenía un pajarito de mascota, pero me sentía mal por encerrarlo y liberé -: Jungkook alzó una ceja confundido y yo reí.

- Así - digo.

Nuestros rostros estaban muy cerca él solo tenía que inclinarse a mi altura para poder unir nuestros labios, pero yo me aleje.

- Alteza Él...- escuchamos a jimin apareciendo.

- El desayuno - dice sorprendido.

- Bueno, vamos - yo fingiendo que esto no fue nada.

la obsesión del rey y el secreto de la concubina Donde viven las historias. Descúbrelo ahora