La soledad duele,
como el hielo que abrasa la piel
al rozarla.
Duele,
como el viento que gime
y estremece las hojas,
que, impotentes,
están a punto de caerse.
La soledad duele
como el pasado que vuelve
y también como el presente.
La soledad duele como el vacío,
atrapado en un recipiente
[lleno de luz
y como la gravedad que amortigua el golpe.
Como el silencio omnipresente.
La soledad es no hablar con nadie
y hablar con todos los que no escuchan.
A la vez.
ESTÁS LEYENDO
Fragmentos de interior
PuisiPoemas sobre procesos internos. Exploro mis propias experiencias con la naturaleza y la búsqueda de mi misma, el amor y el desamor, pero también de la soledad, tanto si experimenta como algo bello y tranquilizador como si se siente con tristeza co...
