Oxígeno azul

146 13 2
                                        

La soledad baila

en la punta de mis dedos.

Baila, 

y agita mis anhelos. 


La noche silenciosa

se agrieta con el canto de los grillos.


El murmuro de las hojas

canta  el estribillo

de la canción de soledad,

que palpita en mis oídos. 


Las sombras de la noche

se tintan de brillo

de reflejos de luna

hechos de plata e hilo. 

Se contonean al ritmo del agua 

y al del soliloquio 

del murmullo nocturno. 



La soledad vacía,

llena de luz,

es una llama incandescente.


Aspiro el aire luminoso,

azul nocturno...


La soledad inunda mis pulmones,

como una sustancia gaseosa,

se expande en el recipiente. 


La soledad como luz azul

de oscuridad me libera.


Inspiro,

la soledad me llena

de oxígeno azul

que disuelve la pena negra. 

Fragmentos de interiorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora