Lo no dicho II

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Lo no dicho serpentea

en las miradas

en los titubeos

y en la ausencia descalza. 


Lo no dicho se tambalea

en los rencores que reverberan

en el agua. 


Y en el silencio

desprovisto de 

palabras. 


Lo no dicho cae por su propio peso

como

repentinamente

uno de los árboles

de un bosque solitario,

cuando una suave brisa lo mece.

Fragmentos de interiorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora