El grito llamó la atención de todas las personas en aquella cafetería, Hai-Kuan quedó atónico, mientras el Comandante Wang no sabía si había gritado por el bien de su amigo, o lo había hecho por el mismo.
El incomodo silencio que duró varios minutos fue interrumpido por el celular del Comandante, era el Coronel que ya sabía lo que vendría si contestaba.
—Comandante Wang, su protegido llegó hasta la base volando... ¿sabía que podía volar? — la expresión de Yibo no cambió pero no le sorprendía.
El coronel esperó a que contestara, ya que no lo hizo continuó:
—¡Como sea! Mandó de nuevo un pulso electromagnético que apagó todo de nuevo... ¿podría venir Comandante Wang antes de que todos muramos?
El tono del coronel era irritado, sabía que no podía ir hasta allá sin ser regañado, dio un largo suspiro asintiendo como que lo estaba viendo.
—Voy para allá, no intenten alguna tontería — colgó y el enojo se convirtió en miedo. No era su culpa que Wei Ying estuviera enojado, pero si sentía que podría haber hecho algo mas que solo dejar que se fuera.
—Hai-Kuan debo irme, podemos terminar esta conversación después... — se puso de pie.
—Te gusta ese hombre... — pero Hai-Kuan le dijo de manera directa.
—Soy hetero ya lo sabes...
—No es una pregunta, te gusta ese hombre, si lo que dices es cierto el que esta en problemas eres tú. — Yibo se mordió el labio, detestaba cuando alguien tenia la razón, no quiso continuar con el tema, saliendo de repente de la cafetería lo más rápido que podía.
Observó el cielo y su auto, Wei Ying logró llegar a la base, era mas inteligente de lo que pensaba.
Se subió al auto y se dirigió de nuevo, el camino con el había sido placentero, ahora que no estaba era silencioso y tedioso. Observó el asiento del copiloto y recordó cuando fueron con una sonrisa en su rostro viendo en todas las direcciones con justificada curiosidad.
¿Cómo era que alguien tan fuerte pudiera verse tan infantil e indefenso? Tan lindo.
Yibo se regañó mentalmente, era por los sueños raros, sí; eso ha de ser, verlo tocarlo le estaba siendo muy mal.
Cuando llegó a la base como era de esperarse el coronel Huang volvió a regañarlo.
—¡No tenemos tiempo para eso! ¿Dónde está?
—Comandante Wang, no deje a ese monstruo inmortal solo por las calles — ahora el coronel parecía asustado, Yibo lo entendía, si había llegado volando el solo de imaginárselo hasta a él le erizaba el vello.
—No sé que sucedió, no le cayó bien Hai-Kuan... — se encogió de hombres, el coronel lo vio con expresión de no creerle nada. Yibo optó por mojarse los labios y continuar. — ¡como sea! ¿Dónde está?
El silencio del coronel lo hacían ponerse más nervioso.
—¿Le hicieron algo?
—¿Podemos hacerle algo? Esta en la habitación que comparte con usted, nadie se atreve a acercarse, todo lo que se escucha es música.
Yibo tragó grueso antes de caminar hasta el pasillo, no sabía porque estaba nervioso.
—¡Comandante Wang! ¡si se pone agresivo dele un beso! — Yibo fulminó al soldado con la mirada.
El solo imaginárselo y pensarlo hacerlo de nuevo lo ponían nervioso. ¿nadie entiende que no lo había hecho a propósito? Podrían haber muerto todos, sea el motivo que sea se calmó, pero no pensaba hacerlo a la fuerza sin su consentimiento, no si esperaba salir sin ningún hueso roto.
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Comandante Wang
FanfictionEl comandante Wang siempre ha sido alguien que vive solo para su trabajo. no tiene vida social y sus compañeros suelen decirle que es momento de que se consiga una esposa. Pero un día su mundo cambia cuando lo llaman a hacer una misión secreta de en...