Capítulo 17; Maligno

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Wang Yibo estaba emocionado, pero intentaba no demostrarlo, su sonrisa lo delataba.

Se había dispuesto a darle a Wei Ying la mejor noche de su vida. Pero realmente no sabía cómo ser romántico. Tenía un departamento que inundo de flores, y había pensado mucho en cómo darle un anillo de compromiso real.

Quería de una vez por todas acostarse con él, sentirlo. Sus sueños le mostraban como seria, pero esperaba que la realidad fuera mejor.

Se había cambiado la ropa 5 veces esperando un atuendo que le quedara perfecto con alguna pedida de matrimonio, hasta que logró encontrarse con un smoking blanco que le gustó, fue donde se dio cuenta que no recordaba haber estado tan preocupado por como lucia.

Siempre había sido alguien que pone lo primero que encuentra.

En fin le habían dado unas buenas merecidas vacaciones. Pero en lo que estaba esperándolo se hizo tarde, comenzó a llamarlo pero todo indicaba que el celular estaba fuera de servicio. Eso jamás funcionaba con un teléfono militar.

Hizo algo que jamás pensó en hacer, llamar a Meng ZiYi, ella tendría que darle una solución, tendría que saber dónde estaba por medio de algo. Alguien tan peligroso tenían que colocarle un rastreador ¿no?

Pero cuando iba a marcarle, fue el coronel quien llamó primero, tuvo una pequeña corazonada de que algo no andaba bien.

—Comandante Wang, ¿Qué significa todo esto? ¿Qué está sucediendo? ¿está bien? — el coronel se escuchaba preocupado.

—¿De que habla?

—¿No lo sabe? Entonces ponga las noticias...

Yibo solo tenía un televisor de hecho para que sonara de fondo cuando se sentía solo, jamás lo encendía con intenciones de ponerle atención.

Pero lo que vio lo horrorizó, el ''vórtice'' que conocía muy bien estaba en un centro comercial. Se escuchaban gritos y los policías estaban atentos a que nadie entrara y saliera.

Ya que era un secreto nadie sabía qué demonios era, el ejercito ya había llegado para hacer lo que sea que habían hecho antes, pero el mejor para este trabajo era el comandante Wang, él lo había hecho de todos modos la primera vez. Por lo que muchos llamaron cientos de veces pero el no solo no respondió sino que salió corriendo hacia ese lugar solo con su inseparable arma.

Cuando se subió al auto comenzó a marcar.

—Hola, habla el Comandante Wang, no le disparen a nadie que salga por muy mal que sea mire, además aléjense de la aura negra.

Le daba la sensación de que las personas confundidas dentro del edificio arremeterían contra ellos, por lo que terminaría en tragedia, sin embargo; cuando llegó notó que habían cerrado totalmente el edificio. Pero eso no había detenido a la energía resentida en lo más mínimo.

No estaba preparado para entrar al lugar, pero viendo su posición y lo que había hecho los del ejercito lo dejaron pasar pero con la condición de que tenía que ir con un escuadrón.

Realmente no quería eso, eso implicaba que podría ocurrir lo mismo, no sobrevivió ninguno de los que habían entrado con él y eso fue porque se dejaron llevar por las alucinaciones.

—Con una maldita condición, no disparen...

Todos comenzaron a hablar, incluso el Comandante Wang arrojó el arma que llevaba como señal de que no lo haría tampoco.

Pero todos quedaron sorprendidos y no dijeron nada.

—¡Háganlo o entro solo!

Pese a que parecía ser una locura ellos obedecieron al comandante, pero desde el primer momento que Yibo tocó la puerta de ese centro comercial todo comenzó a ser extremadamente extraño.

Comandante WangDonde viven las historias. Descúbrelo ahora