¿porque todo me tiene que pasar siempre a mi?

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De la nada, un chico saltó desde una ventana haciendo "una entrada triunfal"

Era el típico estereotipo de príncipe azul, no soporto a los chicos así.

Hort pareció notarlo, ya que me miró para decir

- el es tedros y tiene una entrada especial básicamente porque su padre era rey, Arturo- dijo con fastidio

Tedros empezó a luchar con los demás caballeros.

Después, un estudiante de la escuela del mal salió a pelear con el, aunque no presté mucha atención.

a veces  los hombres podían comportarse como verdaderos simios.

Las puertas del gran salón se abrieron de golpe dejando paso al director quien recitaba un discurso de bienvenida.

Cuando llegó al medio de la sala se giró para mirarnos.

- ¿que pasa si nos han dejado en la escuela que no es?- dijo sophie levantándose de su sitio

- ¿o ha habido un error y tenemos que volver a casa cuanto antes?- dijo agie

- ¿o han sido arrastradas hasta aquí sin voluntad propia?-dije yo haciendo lo mismo

El director nos miró expectantes para luego decir

- no se cometen errores en la escuela del bien y del mal, así que buen trimestre- dijo dirigiéndose hacia la entrada

Este hombre me daba mala espina.

No solo porque no nos ayudará a volver a casa, sino porque me da malas vibras, supongo que solo será un poco excéntrico.

Tedros, alias el principito azul, procedió a lanzar su rosa a las chicas de la escuela del bien, pero antes de hacerlo miró hacia atrás.

Dirigí mi mirada hacia donde la dirigía este, solo para encontrar a sophie haciéndole ojitos.

Ahí es cuando supe que eso iba a acabar mal pero mal, y más cuando tedros dejó caer la rosa en el regazo de agie.

Después de todo el espectáculo, era hora de dirigirnos a los dormitorios.

Iba hablando con soph, que su principal tema de conversación era tedros, hasta que abrimos la puerta de la habitación.

Delante nuestra se encontraban tres chicas con un aspecto de brujas más parecido a los cuentos que había visto en la vida.

-puagg, te dije que nos tocaría con ellas- dijo una de las chicas con cara de asco

- a que adivino, os llamas bella, anastasia o ciruelita- dijo otra chica con el pelo negro y enmarañado con cierto tono de burla

- en realidad, yo soy sophie y ella es dafne-

Ellas se limitaron a reírse a carcajadas delante de nuestras narices

- no tenéis modales- dijo la última chica que llevaba una tableta enorme de chocolate acercándose a nosotras con una sonrisa- bienvenidas a las 66, soy doth, hija de Robert de reinold-

- Robert...- dije yo extrañada, nunca había escuchado ese nombre

- ¿hola?- dijo la chica con pelo rizado- el sheriff de nothinham

- no importa, el tampoco es súper famoso- dijo doth

- claro, ¿ quien conoce a Robin hood?- aprender historia raritas- dijo la pelinegra

Ella era alta con el pelo largo y negro con un peinado algo estaño, tenía una especie de tatuaje en el hombro, y cuando doth la presentó como hester, escupió chispas al suelo cerca de nuestros pies.

La otra chica de pelo rizado se presentó como analdil

- podéis instalaros a mi lado- dijo doth amablemente- valla nombres más raros para una villana-

- anda ya, de villana no tienen nada- dijo hester mirándonos de arriba a abajo-

Sophie emñezó a reclamarle, mientras que yo me dirigí a observar los cuadros de la habitación haciendo caso omiso a la conversación

De repente un rayo alumbró la habitación junto con un ruido estruendoso

Miré hacia a tras, solo para  encontrarme a hester muy cerca de sophie con cara amenazante

- esa arpía, es mi madre- gritó ella con asco

En serio sophie, siempre tienes que abrir el pico en las situaciones menos agradables, decía en mi mente mientras suspiraba pesadamente.

Me dirigí hacia ellas para intentar calmarlas, entonces hester se giró bruscamente para mirarme fijamente.

¿ porque todo me tiene que pasar siempre a mi?












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