III
Cuando desperté me encontré en una habitación desconocida. Me levanté de golpe viendo alrededor e introduciendo mis dedos en mi boca dándome cuenta de que tenía sangre en ella.
_Veo que despertaste.
Inmediatamente me puse en guardia, pero al movimiento sentí un peso en mi cuello, llevando mi mano a lo que tenía me percaté de que era un collar que reconocía bastante.
_Solo está para que te mantengas tranquilo mientras hablamos; lo quitaré una vez me escuches.
_Entonces habla –dije cruzándome de brazos y sentado en aquella cama.
El collar que traía en el cuello me daría una descarga al nervio central si intentaba luchar, aun si eso no me mataría ralentizaría mi movimiento y ante este oponente eso podía significar la muerte.
Podía ver que a través de la ventana entraban los rallos del sol y ese vampiro miraba desde un costado el atardecer.
Yo había dormido todo el día.
La soledad en la mirada de aquel sujeto me sorprendió un poco.
_La natalidad de nosotros es baja... se le dice suerte si uno nace al año.
_Tsh ¿Qué me puede importar eso a mí?
_Tú padre era un médico y mayormente quien velaba por los difíciles embarazos de nuestra raza. Ningún vampiro podría haber atentado contra él...
_No hables como si lo conocieras –gruñí con enfado –. Sé lo que vi y fueron vampiros los que bebieron de su sangre.
_Si un vampiro bebe la sangre de otro estará haciendo la estupidez más grande. Se debilitara, pero un hibrido se estabilizara y se volverá más fuerte...
_Los del Vaticano no matan a los híbridos, ellos...
_Los usan como perros de caza –me interrumpió mirándome desde esa distancia y continúo –. Yo conocí a tu padre y realmente no te había reconocido...
_Yo no recuerdo conocerte.
_La cicatriz de su hombro derecho...
Comenzó a hablar y antes de que yo dijera algo se acercó a la luz del sol que entraba por la ventana comenzando a quemarse su piel. Mi aliento quedo atrapado al ver como su piel y carne comenzaba a quemarse como quien vertiera ácido sulfúrico en ella.
Su mandíbula se apretó y el aroma que desprendía tensó mi cuerpo. Sus ojos se tiñeron de sangre y de su garganta salió un gruñido de dolor. Volteó su rostro desfigurado a mí...
El recuerdo del vampiro amigo de mi padre que había estado mal herido vino a mi mente. De un salto llegué a su lado y lo jalé tirándolo de golpe a la cama agitado...
Su piel aun desprendía humo y estaba dolorosamente herida.
_¡¿Qué demonios estás haciendo?! –le grité exasperado.
_Ghh... si no lo hacía... no me reconocerías –dijo con dolor.
No pude refutar dado que solo lo vi cuando estaba desfigurado por las quemaduras que eran peor que las que tenía ahora, pero en un mes con la ayuda de mi padre había recuperado hasta el punto que estaba ahora y si se hubiera quedado por lo menos una semana más yo hubiera visto su verdadero rostro... No obstante había algo que ahora no me cuadraba. Era quien bebió de mi sangre... por lo que su sed no es zaceada por la sangre humana...
_Los ataques que se nombran...
_En esta ciudad no han habido ataques de vampiros desde hace unos 800 años niño. Estas son mis tierras.
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Espada de sangre.
Fiksi PenggemarLa vida le demostrara a Inu Yasha que no todos los que se proclaman buenos lo son y no todos aquellos apuntados como demonios lo son realmente. Siendo un híbrido de Vampiro y lobo hombre esta al amparo del Vaticano y su trabajo es eliminar a las bes...