|🍓Narrador Omnisciente🍓:|
Cada que enterraba su cuchillo en algo tan, pero tan blando... podía sentir satisfacción al hacerlo, todos los sentimientos sádicos que ocultaba salían a la oscuridad en el sótano.
Los gritos resuenan entre las paredes, la sangre salpica en todas partes y no hay salvación para lo que se acerca, el fin de las personas que más amabas en un tiempo se acerca cada vez más...
El reloj sonó con todo, eso asusto a Bambom, dejando caer el cuchillo al suelo, los truenos sonaban fuerte afuera, se podía ver por la ventanilla la luz de los rayos que iluminaban la habitación... muchas cosas terribles al ojo humano se podían ver por milisegundos.
Hubo un espejo cerca, el cual, accidentalmente Bambom se vio... se fue acercando para verse mejor...
Sus ojos tenían ojeras, sus pupilas estaban pequeñas... como dos pequeños puntos y sin brillo, su sonrisa se había ido hace muchas horas, parecía incapaz de sonreír mientras se encontraba en su infierno total.
Su ropa estaba totalmente manchada con sangre, su sombrero tenía apenas unas pequeñas manchas, la hojita de su sombrero no podía estar más caída.
No veía en ningún lado de su cuello su pañuelo, ¿Dónde estaba?. Ah, claro, lo había tirado después de renunciar a la vida, a la felicidad...
Bambom: Todos... todos viven en una puta mentira.-
Hiso un puño con una de sus manos y golpeo fuertemente el espejo, los cristales saltaron por todos lados pero más específicamente en sus pies. Vio como sangraba sus nudillos, apretó el puño y le importo poco que dolería. Soltó un suspiro pesado.
Bambom: Después limpiaré esto...-Miraba sin emoción los pedazos que yacían en el suelo.
Fijo su mirada en el reloj; 2:43, como seguía oscuro, supuso que era aun de noche. Eso importaba poco, ahora tenía la oportunidad de buscar más carne.
No iba a dejar que sus queridos amigos escaparan.
Bambom atravesó todas las cosas que estaban en el suelo, fue hacia arriba y cerro la puerta con el pie, normalmente ponía seguro, pero nadie estaría en su casa a esas horas. Fue hacia el baño para lavar su herida y curarla, no podría dejar que nadie viera a simple vista sus manos.
Entro al baño y abrió el grifo lavándose cuidadosamente la mano para que no siguiera doliendo más de lo que duele, y aunque Bambom no lo admita, algunas cosas le dolían pero eran solo físicas.
Los sentimientos la abandonaron desde aquel día.
Saco el botiquín después de haberse secado la mano con la toalla que tenía al lado, lo abrió con la mano sana y empezó a curárselo sin ayuda.
Después de haberse curado usando las maniobras que había usado con Ringi, guardo las cositas que aun funcionaban y las otras las tiraba por ser innecesarias, cerro el botiquín y lo guardo de nuevo en donde estaba el espejo, cerro este.
Vio como su ropa estaba manchada, pero lo cubriría con el impermeable. Hoy iba a salir, ¿Para qué? esa respuesta todos la saben...
Salió de allí, cerro la puerta y fue hacia su habitación para recoger su impermeable. Abrió la puerta encontrándose una habitación muy rosada y azul, entre otros colores para que se vea infantil y femenino... como odiaba aquello.
Fue hacia un cajón y desdoblo una prenda amarilla; el impermeable. Se lo puso para irse, pero antes de que diera más pasos vio un pequeño cuaderno encima de las sabanas de su cama, la curiosidad se hiso presente en ella cuando no reconoció aquello. Fue acercándose a la cama, agarro el cuaderno que estaba abierto.
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Mi vida son las... 𝙛𝙧𝙚𝙨𝙖𝙨...
FanficHay un tiempo donde Bambom le encanta pasar tiempo con sus amigos, pero... ¿Nunca se han preguntado qué hace cuando no esta con ellos?. Es una pregunta fácil para sus amigos, ellos piensan que no hace nada más que tomar una siesta, jugar o comer... ...